Viernes, 29 mayo 2020

'Pijama para dos' en el Cinefórum II de Empresa y Comunicación

Un guion es mucho más que un grupo de guionistas, la etapa histórica que representa o el texto que los actores deben interpretar. Un guion es la suma de estos factores y de otros muchos que determinan, en gran medida, la calidad, el acierto y el alcance de una película, como siempre comento a mis alumnos del Máster en Guion online.

Existen combinaciones de guionistas a todas luces exitosas, valga como ejemplo Billy Wilder con Charles Bracket o, en su máxima expresión, el tándem de Wilder con I. A. L. Diamond. También ha habido guionistas que han consagrado películas en las que ni tan siquiera figuraban con su nombre real, como Dalton Trumbo, y guionistas cuyo género era ignorado por el director de la cinta, como experimentó la escritora Leigh Brackett cuando fue contratada por Howard Hawks.

Guion y actores, combinación para el éxito

También se han dado casos en la historia del cine de guionistas cuya combinación con distintos actores ha sido clave para el éxito de estos, tal como le sucedió a Doris Day y Rock Hudson, acompañados por Tony Randall, quienes jamás brillaron en la comedia romántica del modo en que lo hicieron con los guiones de Stanley Shapiro.

En 1959 la relación profesional de Day y Hudson comenzó con Confidencias a medianoche bajo las órdenes de Michael Gordon. Aunque en esa ocasión Shapiro trabajó al alimón con Russell Rouse, Maurice Richlin y Clarence Greene, su talento para generar situaciones de humor absurdo repletas de tensión sexual no resuelta se hicieron célebres. Tanto fue el éxito de la cinta que no solo obtuvo el Oscar al Mejor guion original, sino que propició que el equipo Shapiro-Day-Hudson-Randall volviera a reunirse en otra segunda ocasión.

En 1961 Shapiro firmaría Lover come back (Pijama para dos) dirigida por el oscarizado cineasta Delbert Mann, quien era capaz de brillar tanto dirigiendo drama (Marty, 1955) como comedia (Suave como el visón, 1962).

Una corrosiva crítica social

Pijama para dos es un divertimento cinematográfico que, bajo su apariencia naïf oculta una corrosiva crítica social. Su objetivo se dirige al universo publicitario, a la competencia desleal, a los métodos inmorales e incluso al exceso de ingenuidad femenina en sus relaciones personales. No en vano, incluso la propia Doris Day solicitó reelaborar el guion de Shapiro para que la única escena de intimidad que figura en la cinta sucediese con licencia matrimonial mediante.

La historia narra la vida de dos publicistas que, compitiendo en la avenida Madison, se sitúan en el espectro opuesto de la ética profesional. Por un lado, está Carol Templeton (Doris Day), una estricta mujer del negocio publicitario, ética en su proceder y trabajadora hasta la extenuación. En el extremo contrario se encuentra Jerry Webster (Rock Hudson), altanero y bon vivant, cuyos negocios publicitarios se cierran en clubes repletos de mujeres ligeras de ropa.

Aunque no se conocen, ambos pugnan por las mismas cuentas, luchando denodadamente por obtener la exclusiva de los nuevos productos del mercado. Tal es la pugna que Jerry decide publicitar VIP, un producto que ni siquiera existe, algo que empuja a Carol a encontrar a su supuesto creador y convencerle de que le ceda a ella la exclusividad.

Lo que Carol no sabe es que Jerry es quien se hace pasar por el autor de la fórmula de VIP, enfangándose ambos en las mentiras de Jerry y enamorándose, pese a todo, el uno del otro.

Un juego de identidades

Con Tony Randall en el papel de Pete Ramsey, heredero de la agencia en la que trabaja Jerry, Pijama para dos es un delicioso juego de identidades que llevó a Stanley Shapiro y a Paul Henning a estar nominados al Oscar al Mejor Guion Original, e incluso a ganar el Premio Golden Laurel a la Mejor Comedia y a la Mejor Actriz de Comedia (Doris Day).

Por ello, para celebrar la segunda edición de nuestro Cinefórum de Empresa y Comunicación, en el que abordaremos la competencia desleal en la empresa publicitaria, qué mejor película que Pijama para dos para homenajear una etapa en la historia del cine en la que existía fascinación por el universo publicitario (la década se encomendó casi por completo a las idas y venidas de los profesionales de Madison Avenue).

Junto con los habituales anfitriones Guillermo Balmori, historiador y editor cinematográfico y Lucía Tello Díaz, doctora y crítica de cine, profesora en Cine y Medios Audiovisuales, estarán Begoña Gómez Nieto, profesora en Publicidad y Relaciones Públicas en UNIR, y Belén Cambronero, profesora de Marketing y Publicidad en la UNIR y doctora en Estudios de Género por la Universidad de Alicante.

Los cuatro discutiremos sobre la publicidad, las relaciones de poder, el género, las agencias publicitarias y el cine, en un análisis en el que contaremos con fragmentos de la película y la participación del público asistente.

No lo dudéis, el próximo martes 2 de junio a las 18 horas (hora española peninsular) os esperamos con Pijama para dos. No os lo podéis perder.