Martes, 31 marzo 2020

Growth hacker y trafficker, ¿por qué son los empleos del futuro?

¿Qué es un trafficker? ¿Y un growth hacker?  Te contamos qué hacen y por qué ambas son opciones ganadoras en el mundo del marketing.

Los objetivos del trafficker

El trafficker es la persona que se encarga de atraer tráfico online.  Pero no solo debe incrementar la visibilidad de la web, sino transformar estas visitas en leads conversiones.

Para ello, gestiona las campañas de publicidad en Internet. Dirige desde la planificación y la implementación hasta la optimización y la medición. Controla todo el proceso de las iniciativas publicitarias en el entorno digital.

El trafficker maneja herramientas de analítica web, Google Adwords y social ads. Twitter, Facebook, Instagram, Linkedin o Youtube… son muchas las posibilidades que debe controlar para acertar en dónde ubicar un anuncio y captar futuros clientes.  Y hacerlo, además, con el menor coste posible, trabajando en la optimización.

Además de tener conocimientos de SEO y SEM, este perfil debe reunir otras competencias digitales como tener conocimientos de código HTML y Javascript.

Situado entre la parte comercial y la parte más técnica, el trafficker es una figura totalmente necesaria en un equipo de marketing para que la empresa logre visibilidad y consiga captar nuevos clientes.

Qué hace un growth hacker

Este perfil trabaja en la misma línea. El objetivo del growth hacker es diseñar estrategias creativas para el posicionamiento de un producto o un servicio. Por esta razón, se convierte en una figura básica en cualquier organización.

Busca que una empresa gane más, sume seguidores, clientes y visibilidad. En resumen, su misión es lograr que una empresa crezca. Pero lo hace de una forma distinta, aprovechando las tendencias de los mercados. Y, sobre todo, lo consigue con la menor inversión posible.

Un growth hacker debe redefinir los productos, la forma en la que se distribuyen y valorar las opciones para lograr más clientes sin grandes y caras campañas de marketing.  Se trata de hacer negocio sin muchos recursos. Lo viral está muy unido a su trabajo.

Se mueve en las redes sociales, y la analítica es parte fundamental de su trabajo, sin olvidar la todo lo que tiene que ver con desarrollo de producto. Por todo esto, su perfil está muy relacionado con las startups, pero la necesidad de su figura es cada vez mayor en otro tipo de empresas.

 

 

¿Cómo debe ser un growth hacker o un trafficker?

– Analítico

Tiene que analizar todas las actividades que desarrolla la empresa, sus productos o campañas publicitarias, y ver la forma de atraer a los clientes. Entender si lo que está haciendo la empresa y las técnicas o estrategias que usa funcionan o no.

De esta forma, potenciará lo bueno y se centrará en mejorar los puntos débiles para lograr más clientes.  Podrá valorar el éxito y saber lo que hay que abandonar.

– Creativo

Es el secreto de su éxito.  Está unido a la innovación, a la búsqueda de nuevas fórmulas que hagan crecer la empresa. Necesita hacer algo diferente a los que están haciendo los demás. Solo así podrá destacar.

– Curioso

Buscar nuevos elementos y nuevas técnicas son parte de su trabajo. Debe investigar, ver qué está pasando en otros sectores. De esta forma podrá detectar ideas y fórmulas distintas, además de evitar errores que otros cometen.

– Multidisciplinar

Tiene que tener conocimiento de distintas áreas. Es la combinación de la parte de marketing y de programación. Para ser capaz de desarrollar procesos completos debe controlar los distintos aspectos que irán surgiendo en ambas áreas.

– Rápido

Debe testar diferentes fórmulas y tener una capacidad de reacción rápida para cambiar la estrategia si algo no funciona, por lo que es imprescindible la capacidad de improvisación. Siempre teniendo los objetivos claros y sin olvidarse de los detalles.

Cuánto ganan

Ambos perfiles son necesarios para las empresas sobre todo en un mundo digital.

El sueldo medio de un growth hacker ronda los 50.000 euros.  Mientras que un trafficker se mueve en el entorno de los 30.000 euros, según datos de Talenttunity.

Estos perfiles deben tener una formación completa para controlar las herramientas y adquirir las competencias que sus trabajos exigen. Un máster en Marketing Digital es una oportunidad de lograrlo, actualizándose con las últimas tendencias y el manejo de recursos.

El mundo del marketing vive un auge como área, con perfiles muy demandados en el mercado. Una apuesta por la empleabilidad y el desarrollo profesional.