Miércoles, 03 junio 2020

Las 4 especialidades de la prevención de riesgos laborales

La prevención en el trabajo es fundamental para garantizar la seguridad de los empleados. ¿Sabes cuáles son las especialidades de la prevención de riesgos laborales? En UNIR las identificamos y vemos en qué consisten.

El Real Decreto 39/1997, del 17 de enero, por el que se aprueba el reglamento de los servicios de prevención, aborda las especialidades de la PRL en cuatro ámbitos, que son:

– Seguridad en el trabajo

– Higiene industrial

– Medicina del trabajo

– Ergonomía y Psicología Aplicada

 

Seguridad en el trabajo

Se define como un conjunto de técnicas y procedimientos orientados a prevenir y proteger a los trabajadores. La empresa tiene que establecer una serie de normas que garanticen que sus empleados desarrollen el trabajo de manera óptima. La prioridad de la seguridad en el trabajo es evitar los accidentes laborales, especialmente aquellos que impliquen víctimas mortales o graves.

Por lo tanto, la seguridad en el trabajo trata de reducir los riesgos que perjudiquen la salud de los asalariados. El empresario tiene la obligación de garantizar que la plantilla cuente con unas condiciones de trabajo seguras y, además, está obligado a informar y formar a los trabajadores de los riesgos inherentes a su puesto.

Higiene industrial

Se trata de una disciplina preventiva cuyo objetivo se centra en evitar la aparición de enfermedades profesionales, es decir, consiste en reconocer, evaluar y controlar los agentes contaminantes o tóxicos (químicos, físicos o biológicos) a los que están expuestos las personas en sus puestos de trabajo. Para que un contaminante ocasione daños en la salud tienen que darse ciertos factores:

– El grado de concentración del agente contaminante.

– Vía de entrada al organismo (respiratoria, dérmica, digestiva, parental).

– Características personales de cada individuo.

– Condiciones de trabajo (equipos, materiales).

 

 

Para prevenir enfermedades profesionales y los riesgos derivados de las posibles malas prácticas en higiene, se llevan a cabo estas acciones:

1. Identificar el contaminante que puede estar presente en el puesto de trabajo.

2. Medir a través de instrumentos específicos con tal de calcular la concentración de agentes contaminantes detectados.

3. Evaluar el grado de riesgo del puesto de trabajo para saber si la situación higiénica presenta un peligro o, en caso contrario, es adecuada.

4. Si existe algún riesgo, controlar tomando las medidas correctoras oportunas.

Medicina del trabajo

La Medicina del trabajo, tal y como define la OMS, es “la especialidad médica que, actuando aislada o comunitariamente, estudia los medios preventivos para conseguir el más alto grado posible de bienestar físico, psíquico y social de los trabajadores, en relación con la capacidad de estos, con las características y riesgos de su trabajo, el ambiente laboral y la influencia de este en su entorno; así como promueve los medios para el diagnóstico, tratamiento, adaptación, rehabilitación y calificación de la patología producida o condicionada por el trabajo”.

Esta especialidad utiliza una herramienta fundamental: la vigilancia de la salud, la cual debe ser realizada por personal sanitario con competencia técnica, formación y capacidad acreditada, siguiendo los protocolos creados por los organismos competentes.

 

 

El empresario tiene la obligación de incorporar al plan de prevención de riesgos laborales de la organización las conclusiones colectivas de la vigilancia de la salud. También debe comunicar a los delegados de prevención los resultados colectivos de la vigilancia de la salud, para que puedan tomar conjuntamente medidas sobre la seguridad y salud de los empleados.

Los trabajadores pueden hacer de forma voluntaria los reconocimientos médicos, salvo en los siguientes casos:

– Si existe normativa legal que obligue.

– Si es indispensable para evaluar los riesgos a los que está expuesto el empleado.

– Si el estado general del trabajador supone un riesgo para sí mismo o para terceros.

Los resultados de estos reconocimientos médicos serán confidenciales, no trascendiendo en ningún caso a la empresa.

Ergonomía y Psicología Aplicada

La ergonomía es una disciplina que estudia la adaptación del puesto de trabajo al trabajador para evitar enfermedades profesionales. La ergonomía estudia el confort térmico, calidad del aire, carga de trabajo y fatiga, entre otros.

La psicología aplicada, por su parte, es una rama de la Psicología que trata de identificar, analizar y reducir los riesgos laborales derivados de las características físicas del trabajo y de las características más “psicológicas” de este (burnout, estrés).

Para garantizar estas cuatro especialidades es imprescindible contar con profesionales con la formación adecuada —la medicina del trabajo compete únicamente a los licenciados en Medicina y Cirugía—. Postgrados como el Máster en Prevención de Riesgos Laborales de UNIR habilitan como técnicos en PRL: profesionales capaces de asumir un área que actualmente es fundamental en las empresas y organizaciones.