Miércoles, 16 mayo 2018

La era de los datos: qué beneficios y riesgos hay en el Big Data, el ‘Gran Hermano’ del S.XXI


17 de mayo, Día Mundial de Internet


Este 17 de mayo se celebra el Día Mundial de Internet, también conocido como Día Mundial de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información, según su nomenclatura en la ONU. El lema escogido para esta ocasión es la ‘Sociedad de Datos’. Porque, en pleno Siglo XXI, hablar de Internet es sinónimo de Big Data.

Más de 22 millones de españoles se conectan a Internet todos los días, según un informe reciente de Telefónica. El 85% de la población mayor de 13 años accede a la Red de manera intensiva. Casi todo lo que hacemos en ese espacio virtual queda registrado por un inmenso procesador y clasificador de información.

Es lo que se ha venido a llamar Big Data, uno de los fenómenos propios de nuestro tiempo que más están impactando a todos los niveles –políticos, económicos y sociales- y a una escala global.

Su nombre obedece a un concepto inglés que se traduce como ‘Grandes Datos’ o ‘Datos Masivos’ y alude a un volumen de información tan descomunal que no se puede procesar mediante aplicaciones o métodos tecnológicos tradicionales.

El gran banco de la información

Comentas en una red social, opinas en un blog, te registras en una página de compra-venta de muebles usados… Todo (o casi) va a parar a un inmenso, infinito e intangible banco de información. La era global lo hace posible. Simplemente, porque habitamos un mundo hiperconectado al móvil y a Internet.

La ciencia de datos se puede utilizar para mejorar el conocimiento que tenemos de las cosas. Donde antes había análisis cualitativos, ahora nos centramos en los datos. Eso quiere decir que harán falta muchos profesionales. No sólo ingenieros, sino todos aquellos que sepan interpretar esta realidad”

Cualquier acción deja ‘huella’, y ese rastro es aprovechado por personas (físicas o jurídicas) a las que por diversos motivos les interesa esa información. Gigantes como Facebook, Apple, Amazon y tantos otros lo saben muy bien…

¿Hasta dónde puede llegar a meterse este ‘Gran Hermano’ en nuestras vidas? ¿Cuáles son sus principales ventajas e inconvenientes? Luis de la Fuente Valentín, director del Máster en Análisis y Visualización de Datos Masivos/Visual Analytics y Big Data de UNIR, considera que es una herramienta y que -como tal- no es positiva ni negativa.

“Es neutra. Lo positivo o negativo es lo que hacemos con ellas. El ejemplo clásico del martillo: si lo utilizo para construir muebles, es positivo; si lo utilizo para golpearte, es negativo. Con la ciencia de datos ocurre lo mismo. Pero lo cierto es que se puede utilizar para mejorar el conocimiento que tenemos de las cosas, y yo a eso le doy tintes positivos”, razona.

Data digital

Entre los tantos motivos para celebrar la inmensa revolución –tecnológica y a la vez cultural- originada en esta ‘Sociedad de datos’, el Big Data cuenta las siguientes:

  • – Genera una gran cantidad de líneas de negocio innovadoras.
  • – Multiplica posibilidades para emprendedores y empresas.
  • – Aporta mejor calidad de vida en innumerables acciones cotidianas.

Las nuevas oportunidades para el empleo, innovación y el desarrollo profesional resultan evidentes: “Donde antes había análisis cualitativos, ahora nos centramos en los datos. Eso quiere decir que harán falta muchos profesionales del dato. No sólo ingenieros, sino todos aquellos que sepan interpretar esta realidad”, comenta el responsable del Máster en Big Data online.

“El principal reto es el de concienciación”

Hay otras facetas de este fenómeno que también plantean debate. ¿Invade la privacidad o aumenta el confort? ¿Se entromete en nuestra Intimidad o genera oportunidades? “Debemos ser conscientes de que los datos no hacen otra cosa que representar la realidad. Cuando estamos en casa, echamos las cortinas para que no nos vean. Y sin embargo hacemos esa realidad pública a través de redes sociales. El principal reto es el de concienciación”, opina De la Fuente.

Debemos ser conscientes de que los datos no hacen otra cosa que representar la realidad. Cuando estamos en casa, echamos las cortinas para que no nos vean. Y sin embargo hacemos esa realidad pública a través de redes sociales. El principal reto es el de concienciación”

Podría sonar exagerado, pero las cifras respaldan que en este país somos ‘Ciberdependientes’. Esa tendencia se incrementará aún más en los próximos años: un estudio de Google Consumer Barometer muestra que el uso diario en la Red ha pasado del 74% al 85% en los últimos cuatro años. También que confiamos más que nunca en Internet y en nuestros dispositivos conectados. El fenómeno se acrecienta principalmente en los móviles. La utilización de Internet, precisamente, se ha disparado en España del 60% al 92% en casi un lustro. Éste es uno de los países donde el uso de la Red más se extiende de toda Europa.

Big Data

¿Hasta dónde puede llegar el nivel de almacenamiento y distribución de nuestra información de aquí en adelante? Parece evidente que gran parte de nuestros ‘datos’ en Internet están a la venta… “Las leyes cada vez son más restrictivas en cuanto a la protección de datos, pero a su vez más difíciles de cumplir. Una ley difícil de cumplir se incumplirá sistemáticamente, y puede ser peor el remedio que la enfermedad. En este escenario, casi no hay límites. En la práctica no creo que haya cambios radicales en lo que respecta a la actitud de las empresas frente a nuestros datos”, asegura el docente de UNIR.

Por ello recomienda que “la gente sea consciente de que se está haciendo negocio con los datos que se generan”.

En su opinión, la principal ‘pega’ de esta tendencia es la invasión a la privacidad: “Siempre nos sentimos transparentes, pensamos que somos suficientemente insignificantes como para que nadie esté interesado en nosotros… pero los ataques al respecto los realizan máquinas, no personas, y por tanto van dirigidos a millones de personas, y también a nosotros”. Cita, por ejemplo, “el caso de una empresa, que supuestamente realizó acciones para influir en las elecciones americanas: si conocen nuestros gustos y debilidades, sabrán qué tipo de mensajes nos influyen a la hora de dirigir nuestro voto. Y eso se hace automáticamente, masivamente, así que no hace falta que nadie ‘tenga interés en mí””.

“La gente debe ser consciente de que se está haciendo negocio con los datos que se generan. Siempre nos sentimos transparentes, pensamos que somos suficientemente insignificantes como para que nadie esté interesado en nosotros. Pero los ataques al respecto los realizan máquinas, no personas”.

El Máster en Big Data que De la Fuente dirige cubre todo el ciclo de vida del dato, y analiza todas estas cuestiones: “Los egresados son profesionales formados para participar en cada una de las facetas de la ciencia de datos: captura, análisis, riesgos legales, infraestructura… Uno de los valores diferenciales es la importancia que le damos a la visualización de los datos como forma de comunicación de las conclusiones. Es muy importante que el conocimiento que genera el análisis de datos sea bien transmitido, y ahí que las técnicas de visualización centradas en datos tienen gran importancia”, concluye.