Sábado, 02 junio 2018

“El Brexit también es una oportunidad para España por los proyectos de infraestructuras de UK” 

La mitad de las empresas españolas mantienen una relación comercial o económica con Reino Unido y parte de su futuro depende de las negociaciones que se están llevando a cabo por el Brexit. El embajador, Simon Manley, visitó UNIR para analizar, en el marco del Foro Empresa 4.0, la salida del país de la Unión Europea desde la perspectiva económica, política y social.  

En este contexto, Antonio Hernández, socio de KPMG España, concedió una entrevista a UNIR Revista para desgranar un exhaustivo informe que revela cuáles serán los sectores económicos más afectados en España por el Brexit. 

¿En qué estado se encuentran las negociaciones del Brexit y qué perspectivas hay? 

La negociación está siendo mucho más compleja de lo que se pensó en un primer momento. En diciembre de 2017 se llegó a un compromiso político sobre el acuerdo de salida y en marzo de este año se aprobó un borrador para poner en marcha ese acuerdo, incluyendo un periodo transitorio que durará hasta el 31 de diciembre de 2020. En esos meses de transición se prevé un ‘status quo’ para dar tiempo a las empresas y ciudadanos a prepararse para el Brexit. Dos temas clave son si habrá unión aduanera o no, adoptando UK el arancel exterior común, o si se mantendrá el principio del pasaporte para la prestación de servicios sin establecimiento. Hay mucha incertidumbre sobre cómo se cerrará todo y sus consecuencias. 

 

Según el informe de KPMG, el 33% de las empresas españolas afectadas por el Brexit aún no tienen preparado el plan de contingencia. ¿Es un dato preocupante?  

El 33% de las empresas aún no lo tiene preparado, a lo que se suma un 36% que nos decían que no creían necesario elaborar un plan de contingencia todavía, lo que puede explicarse por la incertidumbre y porque aun algunos dudan sobre si habrá o no Brexit. Yo creo que la decisión ya no es reversible; más duro o más blando, pero habrá Brexit. 

 

Teniendo en cuenta que Reino Unido es el principal emisor de turistas a España, ¿cómo afecta el impacto del Brexit en el sector español del transporte y el turismo?  

Algo de lo que no se habla mucho es el impacto que sufrirá el empleo. En algún estudio se prevé que casi un millón de personas se queden sin trabajo en el sector turístico en Europa. En España se mencionan unos 200.000 empleos afectados.  

En cuanto al turismo, el de origen británico está perdiendo algo de peso (del 23,5% al 23% en 2017), aunque se mantiene como primer emisor. Se habla de la depreciación de la libra, ya que les sale un 13% más caro, pero nuestro turismo no está tan ligado a la variable precio como a otras variables. Hay que destacar que están repuntando otros destinos turísticos como el norte de África y se prevé que en 2019 el impacto podría ser mayor.  

 

¿Supondría esto un nuevo golpe al ladrillo y el sector inmobiliario? Ya hay CCAA en alerta que relacionan un posible descenso de turistas con una caída de la compra de viviendas y un descenso en los alquileres en verano.   

Teniendo en cuenta que los ciudadanos británicos son los extranjeros que más viviendas compran en España, el impacto puede ser notorio. En particular, el 14% de las casas que se vendieron a extranjeros en el segundo semestre de 2017 fue a ciudadanos británicos, en contraste con el 24% de 2015.  

 

El sector de la automoción es otro de los grandes afectados. España fabricó en 2017 un total de 200.000 coches menos de los previstos y la producción cayó por primera vez desde 2012. Se achaca al Brexit. ¿Qué está pasando?   

Reino Unido es el tercer destino de la exportación española de coches, solo por detrás de Francia y Alemania. El mercado británico de coches suponía el 27% del total de la exportación española en 2016, pero esa cifra ha caído un 18% en 2017, pasando a representar el 24% del total. La mayor preocupación de las empresas del sector son las posibles barreras arancelarias, la contracción de la economía de UK y consiguiente menor propensión a importar y a consumir vehículos. Y muy importante, los posibles cambios regulatorios: si Reino Unido decide establecer una segunda certificación de los vehículos tras el Brexit, se encarecerán aún más.  En cualquier caso, es preciso hacer un análisis más profundo, por tipo de vehículo, para tener más información.  

entrevista-brexit 

¿Es algo similar a lo que ocurre en el sector agroalimentario y el de la distribución y consumo?    

De la cuota total que exporta el sector español al mundo, Reino Unido es el quinto en importancia, el 8,2%. A diferencia de la automoción, donde había una caída de la exportación, aquí las ventas se han mantenido. Muchos exportadores, para evitar el impacto de los precios por la caída de la libra, han mantenido los precios en libras a costa de reducir los márgenes. Una estrategia sostenible a corto plazo, pero no a largo. Reino Unido importa el 75% de las frutas y hortalizas que consume y casi un 25% procede de España. Por eso preocupan mucho las barreras arancelarias. Si no hay acuerdo y Reino Unido se queda bajo el marco OMC (Organización Mundial del Comercio), hablamos de aranceles que podrían ser de hasta el 24%.  

 

Y sobre el sector que interesa en UNIR, el de la educación. ¿Qué previsiones hay?, ¿qué repercusión puede tener el Brexit? 

Mi visión es optimista en cuanto a los trabajadores más cualificados. Reino Unido ha manifestado que no quiere la libre circulación de personas, pero más por motivos de control de la inmigración y seguridad. Pero es un país que tiene una tasa de paro muy baja y un crecimiento en torno al 1,5%. Necesitan mano de obra, especialmente con mayor cualificación. Por eso, es previsible que traten de mantener su política de atracción de talento. 

 

¿Hasta qué punto la depreciación de la libra puede suponer una oportunidad ante potenciales inversiones españolas en Reino Unido?  

Hay que tener en cuenta que la depreciación de la moneda encarece la exportación pero abarata la inversión en el país. En Reino Unido hay proyectos de mejora de las infraestructuras y España tiene un liderazgo claro en ese sector. La intención del gobierno británico con el Brexit es tener acuerdos muy liberales con terceros mercados y hay empresas españolas que pueden encontrar oportunidades de inversión para aprovecharlos. 

 

¿Qué supondría para la economía española que las empresas británicas dejen de exportar sus productos a la península?  

Si hay aranceles, nuevas certificaciones o Reino Unido firma acuerdos más favorables con terceros mercados fuera de la UE, puede darse un efecto de desviación de comercio. Y en un mundo como el que vivimos, de integración de las cadenas de valor mundiales donde se exporta pero a su vez se importa para aprovechar las ventajas competitivas de cada país, eso sería negativo. Este podría ser el caso de la pesca por ejemplo, donde Reino Unido suministra materia prima a España que se envasa en conserva aquí y se vuelve a exportar con mayor valor.