Martes, 18 diciembre 2018

Universidad de mayores: cómo prepararse bien para formar a universitarios de la tercera edad

Según la Fundación General CSIC en España, en el año 2050, las personas mayores de 65 años representarán más del 30% del total de la población. Los octogenarios llegarán a superar la cifra de cuatro millones.

Pero estos octogenarios serán probablemente muy distintos a como vemos o nos imaginamos ahora. Serán personas mayores con más saludables, más activas, muchas de ellas sin cargas familiares (hijos, nietos, hermanos…) y, por tanto, con más tiempo libre.

Además, los que formamos parte de esta estadística esperamos seguir en activo, con idénticas inquietudes intelectuales y sin la presión de hacer carrera para obtener un título.

Por tanto, demandaremos una actividad intelectual que nos permita seguir en activo, “mover” nuestro cerebro. De esta manera, seremos consecuentes con aquello que siempre defendimos: “El aprendizaje a lo largo de la vida”. ¿Por qué parar?

Una universidad para la Tercera Edad

La universidad de hoy tiene que pensar en una universidad de mañana para estos perfiles que no buscan el “título”. Hablamos de alumnos que aportan una experiencia única, que tienen mucho que decir, y que, sobre todo, que están muy motivados.

Pero, ¿está preparada nuestra universidad para ello?  Ese es el punto clave que hay que abordar. En la Universidad Internacional de la Rioja hace tiempo que nos planteamos esta cuestión.

El Máster online de Psicopedagogía UNIR contempla esta cuestión y prepara a sus alumnos en esta temática. Dentro del plan de estudios del Máster se incluye la asignatura: “Atención Psicopedagógica a la Tercera Edad” desde una perspectiva innovadora y alineada con los tiempos actuales y con la realidad que se avecina. En la asignatura se aprenden las actuaciones del profesional que interviene en el ámbito del envejecimiento activo. Se proporcionan los conocimientos necesarios para poder planificar intervenciones dirigidas a la promoción de un envejecimiento competente en personas mayores.

Envejecimiento activo

La clave está en el concepto de envejecimiento activo. El envejecimiento activo, definido por la Organización Mundial de la Salud como el proceso en que se optimizan las oportunidades de salud, participación y seguridad con el fin de mejorar la calidad de vida de las personas a medida que envejecen (Organización Mundial de la Salud, 2002).

Probablemente, la configuración de estas universidades no será exactamente igual a la que hoy conocemos. Ni tan siquiera a las iniciativas que hasta ahora se han llevado a cabo. Las modalidades de este tipo de oferta universitaria para mayores podemos agruparlas de modo sintético en dos tipos, (Ronda et al. en “Propuesta de documento marco para el reconocimiento de los Programas Universitarios para Personas Mayores (PUMs)”:

  • Programas integrados permite que las personas mayores puedan cursar asignaturas con el alumnado oficial de diferentes Titulaciones regladas. Esta modalidad se inició en octubre de 1993 en la Universidad de Alcalá de Henares.
  • Programas Específicos en los que se oferta un Plan de Estudios diseñado y desarrollado por la propia universidad para las personas mayores y que en algunas universidades se han regulado como títulos propios de las mismas. La primera propuesta de esta modalidad fue la Universidad Experiencia que como un programa de la Universidad Pontificia de Salamanca tuvo su inauguración el 6 de noviembre de 1993.

En este momento, según los datos de la Secretaría de la Asociación Estatal de Programas Universitarios para Personas Mayores (AEPUM) son, 60 las universidades que cuentan con este tipo de Programas.

Evolución del número de Universidades y alumnado total matriculado

Estas modalidades responden a la oportunidad que ofrece la LOU en su artículo 42 en su punto 4 que dice: “…. el Gobierno, previo informe del Consejo de Universidades, regulará los procedimientos para el acceso a la universidad de quienes, acreditando una determinada experiencia laboral o profesional, no dispongan de la titulación académica legalmente requerida al efecto con carácter general”.

La cuestión es que esa población del 2050 estará compuesta en su gran mayoría por profesionales que cuentan en su haber con titulación, máster, cursos especializados, cursos de formación permanente, etc.

Investigación y voluntariado

Por eso, la universidad que imaginamos para este perfil es muy diferente y tendrá una configuración novedosa. La participación de los alumnos en los proyectos de investigación será uno de sus pilares fuertes, y potenciará la investigación en todos los campos. Las actividades de voluntariado o la propia formación en ello serán otro de los pilares de esta universidad del futuro.

Las metodologías y la filosofía de la universidad también cambiarán:

-Habrá instrucción formal (reglada) y no formal.

-El aprendizaje se desarrollará en aulas formales o informales.

-El binomio profesor-alumno tendrá una relación muy especial y muy distinta a la propia de una universidad tradicional.

-El concepto de innovación adquirirá una dimensión distinta porque el alumno aportará la experiencia de pruebas anteriores que no siempre triunfaron.

-Las clases serán diálogos ininterrumpidos y enriquecedores porque se contrastará lo nuevo con lo anterior para llegar a diseñar lo que deberá de ser.

-Las redes sociales serán su instrumento de comunicación e interacción.

-El conocimiento se compartirá en la nube y cada uno aportará su talento desinteresadamente.

-La universidad online tendrá un papel relevante porque permitirá a todos acceder al conocimiento sin barreras. Internet será el campus universitario natural para estos alumnos que precisarán de una comunicación fluida tanto sincrónica como asincrónica.