Lunes, 24 febrero 2020

¿Qué son las metodologías activas? Cuatro docentes nos lo explican

En la actualidad, las metodologías activas están de moda, es una realidad que no se puede negar, pero más allá de tendencias y de campañas de marketing, queremos saber cómo funcionan en el aula, por qué se emplean y cuáles son sus beneficios. Por ello hemos acudido a la fuente y hemos preguntado a cuatro docentes para que nos ofrezcan su punto de vista sobre ello.

Manuel Jesús Fernández: “Usar metodologías activas no es innovar”

Manuel Jesús Fernández Naranjo, @manueljesusF, es docente de Ciencias Sociales del IES Virgen del Castillo de Lebrija y tiene 32 años de experiencia docente y 18 de experiencia directiva.  Suele publicar en su página personal y en otras páginas como en el magazine educativo INED21 y en la página The Flipped Classroom. Ha formado parte del grupo de docentes que ha elaborado el currículo de desarrollo de la LOMCE en Andalucía y forma parte del Equipo Pedagógico del Programa PRODIG de la Consejería de Educación.

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Hace unos años, en un curso de formación sobre flipped y ABP, un docente me preguntaba qué era eso de las metodologías activas y se generó un debate muy interesante entre los asistentes con planteamientos muy diferentes. Al final llegamos a la conclusión de que las metodologías activas son las que permiten aprender al alumnado de manera activa, haciéndolo protagonista de su aprendizaje y lo más competente, autónomo y crítico posible. Eso también es lo que creo yo.

Porque usar metodologías activas no es innovar, son muy antiguas y van desde el método socrático de la Grecia clásica a la Escuela Nueva de finales del siglo XIX y a los grandes pedagogos de principios del siglo pasado, aunque sea casi imposible innovar sin usar metodologías activas. Porque usar metodologías activas sólo significa que el alumnado es el eje del aprendizaje que se desarrolla en las aulas y porque sabemos que se aprende mucho mejor, y más, haciendo que sólo escuchando, siendo activos y no teniendo una actitud pasiva.

Para finalizar me gustaría aclarar el papel que el mundo digital tiene en el uso de metodologías activas en el aula ya que se confunde con frecuencia su uso con la necesidad de usar herramientas y aplicaciones digitales. Yo entiendo que el papel de éstas últimas es de facilitadoras porque permiten hacer muchas más cosas y de manera más colaborativa, ubicua y permanente y, por ello, han venido a consolidar las metodologías activas como la manera más acertada de desarrollar el aprendizaje auténtico y significativo del alumnado.

Y para muestra un botón de lo que hemos hecho hasta ahora en este curso.

Noelia Tomás Martínez: “Las metodologías activas sirven para construir un entorno educativo real”

Noelia Tomás Martínez es Directora del CEIP Príncipe Felipe de Jumilla (Murcia) y maestra de francés en Educación Primaria. Es Diplomada en Magisterio de Lengua Extrajera (Francés) y Licenciada en Psicopedagogía. Es la creadora del blog educativo Francés hasta en la sopa y de los perfiles educativos en las redes sociales: @francesenlasopa en Twitter y @franceshastaenlasopa en Instagram, donde comparte su día a día como docente.

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Para mí, las metodologías activas son el botón que “activa” al alumno y transforman el aprendizaje en una experiencia educativa donde el alumnado adquiere los conocimientos de forma motivada, por la necesidad que se genera y a través del constructivismo. Mis alumnos se vuelven más autónomos, emprendedores, cooperativos, prácticos y resolutivos. Su competencia comunicativa mejora considerablemente, porque el contexto educativo que se crea requiere de comunicación, resolución de problemas, pensamiento crítico y colaboración.

Estas estrategias construyen un entorno educativo real, en el que mis alumnos se desenvuelven a través de su propia iniciativa y en el que su implicación e intereses son los protagonistas imprescindibles. El foco se pone en el aprendizaje competencial, que, a su vez, fomenta el aprendizaje significativo y el uso de las herramientas necesarias para desenvolverse en la vida real, es decir, en su entorno social.

En otras palabras, lo definiría como un viaje en el que el alumno se embarca, cogiendo el volante, dirigiendo su recorrido, haciendo las paradas necesarias y tomando sus propias decisiones. El maestro pone el vehículo, facilita el mapa y se asegura de que la carretera esté bien, echa gasolina de vez en cuando y si hay una avería les ayuda a encontrar un taller. Estas situaciones educativas favorecen la aparición de más mecanismos de aprendizaje que de la forma tradicional, puesto que el alumno se enfrenta a problemas imprevisibles que requieren de la adquisición de nuevas habilidades y en las que el error ofrece diferentes caminos hacia nuevos aprendizajes.

Luis de Mena: “Las metodologías activas suponen aprovechar el capital social para aprender”

Luis de Mena, @llume38, es Director Pedagógico del CPC Santísima Trinidad. Lleva 26 años como docente en las aulas, en centros con un alto grado de diversidad en todos los ámbitos. Confía en la inteligencia emocional como base para la adquisición de conocimientos de sus alumnos. En las siguientes líneas nos cuenta cómo entiende y cómo desarrolla las metodologías activas.

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Las metodologías activas suponen, para mí, aprovechar el capital social para enseñar y aprender (como decía Vygotski), para hacernos más fuertes. Talleres cooperativos que potencian el razonamiento lógico en la resolución de problemas, plataformas gamificadas para desarrollar el hábito lector, rúbricas de coevaluación para implicar al alumno en la dimensión real del aprendizaje, una liga de debate donde motivar el pensamiento crítico del educando e impulsar la inclusión como una oportunidad para ser más creativos. Porque “la Educación, sino es inclusiva, no es Educación”.

En nuestro centro hemos conseguido institucionalizar en las tres etapas (Infantil, Primaria y Secundaria), tres proyectos de aprendizaje con una enorme carga de Servicio hacia la comunidad educativa: Los Guardianes del Duero (educación medioambiental), Aprende, Participa y Dona Sangre (solidaridad) y El Ministerio del Tiempo (plan lector de centro). Comprobando, con datos evaluables, que el nivel de implicación de los alumnos y su desempeño académico se incrementan de forma significativa cuando están presentes en el proceso la capacidad de colaborar con compañeros de diferentes perfiles.

Igualmente, conscientes de la importancia de esta nueva tendencia educativa, hemos desarrollado un plan de formación del profesorado que pone el acento, no solo en el enriquecimiento del aprendizaje de unos contenidos determinados, sino en el desarrollo personal y emocional de todas las personas implicadas. Empatía, asertividad, escucha activa, memoria, aprendizaje significativo, autoestima y motivación se han convertido en vocabulario básico para el desarrollo de las actividades que programamos en el aula, en muchas ocasiones apoyándonos en recursos tecnológicos basados en herramientas de Google For Education (formularios, documentos, presentaciones, hojas de cálculo, sites, listas de reproducción, …).

En definitiva, considero que las metodologías activas, concretamente el Aprendizaje basado en proyectos y el Aprendizaje entre iguales, son cada día más indispensables en el actual modelo de enseñanza.

Manoli Fernández: “Las metodologías activas sitúan a alumno en el centro de su propio aprendizaje”

Manoli Fernández, @ManoliFM, es profesora de Lengua y Literatura Castellana en un IES de la provincia de Jaén. Este año forma parte del Gabinete de Comunicación del delegado de Educación de Jaén, dando a conocer lo que se hace en los centros en la línea de la innovación al resto de la comunidad educativa. Además, imparte cursos de formación y da clases en el Máster de Secundaria en la Universidad de Jaén, así como algunos cursos en UNIR. Si queréis conocer su trabajo, y el de sus alumnos, podéis visitar su blog.

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Debemos ser conscientes de los cambios que se están produciendo en la sociedad y de que se precisan nuevos perfiles profesionales, con personas que sepan trabajar en equipo, asumir el liderazgo y que sean creativos y buenos comunicadores. Este es el motivo por el que, desde hace seis años, empecé a buscar nuevos caminos y fui implementando en mis clases las metodologías activas (clase invertida, gamificación, ABP, ABJ, aprendizaje basado en el pensamiento o pensamiento visual). Para mí son el único medio posible para trabajar con el alumnado y desarrollar en él las competencias claves, así como aquellas destrezas que estamos viendo que son necesarias en el actual mundo laboral.

Las metodologías activas permiten que nuestros estudiantes trabajen en equipos cooperativos, asimilando las consecuencias propias de trabajar de este modo: hay que aprender a ceder, no siempre tenemos la razón ni las cosas se hacen como nosotros queremos, todos aportamos, dar nuestra opinión es enriquecedor y que el diálogo es la vía para llegar a acuerdos. El trabajo cooperativo se asienta en la interdependencia positiva que les enseña a ser responsables con sus aportaciones para que el equipo funcione correctamente.

El empleo de estas metodologías nos permite empoderar al alumnado y convertirlo en el centro de su propio aprendizaje, haciéndolo consciente de que aprender está en sus manos. Esto no quiere decir que el profesor no tenga una función importante en el aula, pero esta ha quedado relegada a un segundo plano y ahora supone supervisar, hacer de guía, orientar a los estudiantes en las decisiones que van tomando a lo largo de su trabajo y realizar una evaluación del proceso de enseñanza-aprendizaje más individualizada, que permita ir mejorando el trabajo que el alumnado va llevando a cabo. Además, en este nuevo modelo, el docente tiene la oportunidad de crear contenido y desarrollar tareas de construcción de procesos de aprendizaje más cercano a los intereses y motivaciones del alumnado.

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En definitiva, hemos contado con la opinión de cuatro docentes muy implicados con sus alumnos, que destacan la importancia de tener en cuenta sus intereses y motivaciones y que proponen metodologías en las que los estudiantes son los protagonistas, metodologías que presentan situaciones reales, con actividades relacionadas con su día a día y con su entorno social.

Las metodologías activas suponen una propuesta de trabajo cooperativo, competencial y vivencial en la que los valores, la creatividad, el pensamiento crítico y la motivación juegan un papel fundamental. Activa a tus alumnos, dales la oportunidad de construir su propio aprendizaje.