Jueves, 02 agosto 2018

¿Qué hace un psicopedagogo cuando un alumno acude a él con un problema?

¿Qué debe hacer un psicopedagogo cuando acude un alumno al Departamento de Orientación con un problema? Un caso común podría ser el de un alumno que dice que antes de los exámenes presenta síntomas de ansiedad y que cuando se pone a hacerlos, se queda en blanco, a pesar de que estudia mucho.

Se trata de uno de los casos prácticos que se abordan en la asignatura Evaluación, Diagnóstico y Orientación Psicopedagógica,  del Máster en Psicopedagogía online de UNIR.

Para detectar las causas del problema (el alumno con dificultades para afrontar los exámenes) y hacer un diagnóstico y una intervención psicopedagógicas, es preciso elaborar previamente una evaluación.

En el caso citado -o cualquier otro problema de enseñanza/aprendizaje-, habrá que comenzar por recoger y analizar información relevante a fin de tomar decisiones para promover cambios y mejorar la situación planteada.

La evaluación psicopedagógica no es una acción puntual, sino un proceso, con una continuidad de intervenciones; que tiene carácter interdisciplinar; y que no se circunscribe sólo al alumno, sino también a profesores, familia y centro educativo.

Actitudes del psicopedagogo: empatía, respeto, escucha activa

Pero “para controlar todas estas variables es necesario que el psicopedagogo cuente con unas actitudes y aptitudes (empatía, respeto, escucha activa, habilidades de m, etc.) que le permitan trabajar de forma profesional” explica Laura Abellán, doctora en Educación y profesora del Máster en Psicopedagogía online de UNIR.

En este proceso tiene singular importancia el análisis y la valoración de la interacción del alumno con los distintos contextos en los que se desenvuelve (centro educativo, familia, entorno social, etc.)  

Dentro del contexto escolar la evaluación debe hacerse en dos entornos en los que se producen interacciones: el aula  y el centro educativo.

Habrá que analizar las relaciones de los padres con el hijo y las pautas educativas de los progenitores

Y no menos importante para identificar el problema es el entorno familiar. Habrá que analizar las relaciones de los padres con el hijo; las pautas educativas de los progenitores y las expectativas que tienen respecto a sus propios hijos y la escuela.

Aspectos como el carácter del padre y de la madre, las relaciones con los hermanos, y las experiencias vividas en la infancia pueden tener una influencia determinante en el comportamiento del hijo en el aula.

Abordar todas estas variables es necesario si el orientador quiere hacer un buen diagnóstico psicopedagógico.

“Es una profesión que requiere mucha reflexión” subraya la profesora Abellán, ya que “debe ser capaz de entender lo que le ocurre a cada persona, en situaciones concretas y pensar previamente la intervención para que el proceso de evaluación, diagnóstico y orientación psicopedagógica sea óptima”.

El conocimiento alumno-escuela-familia es importante para tomar las decisiones adecuadas en la intervención psicopedagógica. Esa fue la clave para concluir que el pequeño que sufría ansiedad era un niño dentro de la normalidad, listo para su edad, pero tímido y con dificultad para hacer amigos.

En el caso práctico que se abordó con los alumnos en el Máster en Psicopedagogía online se concluyó que, aunque todo indica que podrá hacer el Bachillerato sin problemas, se recomienda que el tutor trabaje con él la ansiedad ante los exámenes, ya que a lo largo de su vida tendrá que enfrentarse a muchas circunstancias similares.