Viernes, 12 junio 2020

Herramientas colaborativas para el aula: ventajas y ejemplos de uso.

Saca el máximo partido a las nuevas tecnologías en tus clases con estas herramientas colaborativas para el aula que hemos recopilado en UNIR. Pero, ¿qué entendemos por herramientas de trabajo colaborativo? Este término hace referencia a aquellas herramientas o sistemas que permiten acceder a ciertos servicios que facilitan a los usuarios comunicarse y trabajar conjuntamente, sin importar que estén reunidos en un mismo lugar físico.

Las herramientas colaborativas en el aula son —como se ha demostrado con el confinamiento derivado de la crisis del COVID-19— una solución idónea para poder llevar a cabo la labor educativa de manera online. Aparte de salvar el problema de la distancia, contribuyen a fortalecer cuestiones como el razonamiento, el autoaprendizaje, la independencia y el aprendizaje colaborativo.

 

 

Ejemplos de herramientas colaborativas en el aula

Office 365

La plataforma de Microsoft es la más completa que hay en la actualidad porque, bajo un único sistema, agrupa un paquete Office básico (Microsoft Word, Microsoft Power Point, Microsoft Excell, Outlook y OneNote) y un gran número de servicios como:

  • – almacenamiento de archivos (OneDrive)
  • – presentaciones colaborativas (Sway)
  • – creador de encuestas (Forms)
  • – servicio de streaming en vídeo (Stream)
  • – flujos de trabajo (Flow)
  • – centro digital donde se integran las conversaciones, las llamadas, el contenido y las aplicaciones que necesita un centro educativo para ser más colaborativo y participativo (Teams)

Además, la plataforma Office 365 es gratuita para estudiantes.

G-Suite for Education

La alternativa de Google al popular Office 365 se llama G-Suite for Education. Se trata de un paquete de servicios de la suite de Google basados en la nube, que permiten la edición colaborativa de documentos y la comunicación al instante desde cualquier dispositivo y lugar. Permite el trabajo en línea, pero también sin conexión, y apuesta por fomentar la colaboración, la creatividad y el pensamiento crítico, trabajando de forma individual o con la clase completa. Gracias a aplicaciones como Google Classroom, los profesores podrán también administrar programas, deberes y calificaciones desde un solo lugar. Además, G-Suite for Education cuenta con todo el ecosistema de aplicaciones de Google: Gmail, Google Drive, Google Calendar, Google Docs o Google Sites. También es gratis.

 

 

Edmodo

Se trata de una de las plataformas gratuitas de aprendizaje más conocidas del mundo. La idea de la que parte es simple: clases virtuales en las que los alumnos participan, colaboran y dialogan, todo a través de un mero navegador. Con un funcionamiento similar a Facebook, en Edmodo los docentes pueden crear clases virtuales y que los alumnos sean capaces de mantener con ellos una comunicación directa. Dos curiosidades destacables: una de ellas es la aplicación de la gamificación al aprendizaje: el profesor puede asignar insignias a sus alumnos, pequeños premios para que estos continúen esforzándose en realizar su trabajo; la otra es que las familias, creándose un perfil con ese rol, también pueden participar y comprobar el progreso de sus hijos.

EasyClass

Tecnología para los profesores y estudiantes que simplifica materiales, tareas, exámenes, calificaciones, calendario… Entre sus posibilidades destacan la de realizar cuestionarios, exámenes, ejercicios y trabajos en línea pudiendo gestionar más rápida y cómodamente notas y correcciones. Easyclass permite compartir y almacenar recursos, contenidos o apuntes en línea y contar con un acceso 24 horas. Además, se pueden crear grupos de debate entre los alumnos de una clase determinada. Es gratuita.

 

 

Beneficios y ventajas de las herramientas colaborativas

Entre las ventajas y puntos a favor de las herramientas colaborativas señalar:

  • – Favorecen la responsabilidad individual, el pensamiento crítico y el lenguaje.
  • – Rapidez, superación de barreras de tiempo y espacio.
  • – Generan conocimiento en coautoría.
  • – Inmediatez: se accede con mayor rapidez y facilidad a la información, almacenada en la nube.
  • – Movilidad y flexibilidad: al contar con herramientas en remoto, es posible acceder a las mismas desde cualquier dispositivo y estar interconectado en tiempo real.
  • – Constante aprendizaje: este tipo de herramientas requiere de una formación constante para estar actualizados, lo que motiva al alumno a estar al día y adaptándose para no quedar descolgado.
  • – Motivación: los alumnos se sienten más representados, ya que son nativos digitales y en gran parte de su ocio y/o relaciones sociales entra en juego la tecnología.

Las herramientas colaborativas en el aula también tienen alguna desventaja: la más común es el posible rechazo que puede surgir en un primer momento, más por miedo a lo desconocido que por dificultad real en su utilización, ya que, en su gran mayoría, se trata de herramientas bastante intuitivas, fáciles de aprender y usar. A ello habría que sumar que no todo el alumnado tiene acceso ni a los medios físicos (ordenadores, tabletas…) ni a Internet.

Las herramientas colaborativas son más relevantes que nunca

La crisis por el COVID-19 ha acelerado la implantación de las herramientas colaborativas en educación. La mayoría de centros educativos las han incorporado para poder continuar con las clases adaptando formatos y posibilidades a las diferentes materias y etapas educativas. Por esta razón, es fundamental una formación adecuada de los docentes en nuevas tecnologías. Una posibilidad para hacerlo es el Máster Universitario en Tecnología Educativa y Competencias Digitales de UNIR. Las competencias digitales son fundamentales para los maestros y profesores del siglo XXI.