Martes, 11 agosto 2020

Etapa preoperacional: en qué consiste e importancia en los niños

Desde que el ser humano nace, se origina un desarrollo cognitivo que se estimula de manera paulatina y constante. Es el proceso mediante el cual aprendemos a utilizar la memoria, el lenguaje, la percepción, la resolución de problemas o la planificación. Este procedimiento —que se da durante varias etapas, entre las que se incluye la etapa preoperacional—, se prolonga hasta la adolescencia e implica funciones sofisticadas y únicas en cada persona y se crea a través del aprendizaje y la experiencia (el entorno y sociedad donde vivimos es determinante).

Uno de los grandes teóricos sobre este aspecto es el psicólogo suizo Jean Piaget, que enunció una exhaustiva teoría sobre la naturaleza y el desarrollo de la inteligencia humana. La teoría se ocupa de la naturaleza del conocimiento y de cómo los humanos gradualmente lo adquieren, lo construyen y lo utilizan.

 

 

Etapas de la teoría del desarrollo cognitivo de Piaget

Piaget considera que hay cuatro grandes etapas en el desarrollo cognitivo, que van desde el nacimiento hasta, aproximadamente, los 15 años.

  • Etapa sensomotora (o sensomotriz). Va desde el nacimiento hasta los dos años. El niño aprende fundamentalmente con la imitación. Al final de esta etapa empieza a formar sus primeros esquemas conductuales.
  • – Etapa preoperacional. En esta etapa, que abarca desde los dos hasta los siete años, se desarrolla el pensamiento egocéntrico, la imaginación y el lenguaje adquiere gran importancia.
  • – Etapa de las operaciones concretas. Desde los 7 hasta los 11 años, los niños ya elaboran pensamientos concretos y son capaces de utilizar la lógica para llegar a conclusiones, aunque su raciocinio se limita por lo que pueden oír, tocar y experimentar.
  • – Etapa de las operaciones formales. A partir de los 11-12 años y, aproximadamente, hasta los 15. Aquí, los niños son capaces de utilizar la lógica para llegar a conclusiones abstractas, no ligadas con un caso concreto, desarrollar la capacidad de hipótesis y resolver problemas más complejos.

 

 

La etapa preoperacional se convierte en la primera en la que los maestros pueden estimular, orientar y colaborar en el desarrollo cognitivo del niño. Es definida así porque en este estadio los pequeños no son capaces de hacer operaciones mentales, sino que son influenciados por cómo se ven las cosas. El inicio de la etapa preoperacional de Piaget se da con la adquisición del habla, que es su rasgo más importante y definitorio. Los niños empiezan a comprender símbolos y a practicar juego simbólico, pero aún no son capaces de entender ni aplicar la lógica concreta.

Características de la etapa preoperacional

Sumado al lenguaje, el niño va adquiriendo una serie de características que están sentando las bases de cómo adquirirá el conocimiento en años posteriores.

  • – Centralización. Los niños se concentran solo en un objeto o en una situación a la vez y presentan dificultades para centrar sus pensamientos en problemas de carácter social.
  • – Artificialismo. Los pequeños creen que todas las cosas que ven en la naturaleza como, por ejemplo, las nubes o los árboles, son creadas por el hombre.
  • – Animismo. Creencia de que los objetos inanimados, como juguetes u objetos cotidianos de una casa, poseen sentimientos e intenciones humanas.
  • – Egocentrismo. No se trata de egoísmo sino de ser incapaces de ver una situación desde el punto de vista de otra persona.
  • – Irreversibilidad. Esta es la incapacidad de invertir la direccionalidad de una secuencia de eventos a su punto de partida.
  • – Juego. Al empezar este período es habitual que jueguen en paralelo sin interactuar —junto a otros niños, pero no con ellos—.
  • – Juego simbólico. En esta etapa preoperacional a los niños les gusta asumir otros roles e, incluso, se inventan amigos imaginarios.

 

 

Teorías como esta permiten a los maestros entender mejor las fases por las que pasan los niños y cómo van evolucionando. Si tenemos claras las diferentes etapas será más fácil adaptar los espacios de los centros educativos, los materiales y las actividades a las diferentes necesidades. Por eso, la formación de los docentes, como la que se da durante el Grado en Educación Infantil de UNIR (totalmente online), es fundamental.