Lunes, 18 mayo 2020

Registrador de la propiedad: funciones y requisitos

El Grado en Derecho es una carrera que ofrece múltiples salidas laborales. Además de trabajar como abogado, abre la puerta a diferentes oposiciones para ingresar en el cuerpo de funcionarios públicos. Por ejemplo, la de registrador de la propiedad. En UNIR abordamos cuáles son sus funciones y qué se necesita para ejercer como registrador de la propiedad.

Funciones de un registrador de la propiedad

Un registrador de la Propiedad, Bienes Muebles y Mercantiles es un funcionario público del Estado que accede al cargo mediante oposición. El registrador es el máximo responsable del Registro del que es titular. Dentro de la oficina, estos funcionarios tienen tratamiento de ‘señoría’. Sus funciones son las siguientes:

  • – Llevanza de los Registros de la Propiedad, Bienes Muebles y Mercantiles existentes en las correspondientes circunscripciones territoriales. 
  • – Calificar la legalidad de los documentos de toda clase en cuya virtud se solicite una inscripción en su Registro de un acto que afecte a un bien. 
  • – Dejar constancia de los actos solicitados a través de asientos y anotaciones, una vez aceptada la legalidad del documento que presente una persona y la validez de su contenido. Pueden ser de presentación o de inscripción; también realiza anotaciones preventivas en caso de demanda o embargo, por ejemplo; o realiza asientos de cancelación para poner fin a inscripciones o anotaciones. El asiento que realiza el registrador convierte a estas acciones inscritas en hechos públicos y aquellas personas con interés legítimo pueden solicitar la información que conste en un Registro sobre determinado bien.

El Registro de la Propiedad

El Registro de la Propiedad es una institución pública que tiene como misión reflejar la situación jurídica de los bienes, por ejemplo, en el caso de los inmuebles como casas, locales o edificios, quién es su propietario y si recaen sobre ellos derechos reales como hipotecas o servidumbres. El objetivo de esta institución es dar seguridad jurídica al mercado inmobiliario, ya que a través de las inscripciones o asientos publicados se registra el titular de un bien o los derechos que sobre él puedan tener terceras personas. 

En España la inscripción de un inmueble o de los derechos reales es un acto voluntario, pero tiene la ventaja de otorgar a sus titulares protección legal ya que lo que se dice en el registro se considera cierto ante los Tribunales. Además, la inscripción facilita la transmisión de los bienes y la obtención de financiación, precisamente por esa garantía de seguridad jurídica que ofrece. 

 

Cómo ser registrador de la propiedad

Para ingresar en el Cuerpo de Registradores de la Propiedad, Bienes Muebles y Mercantiles es necesario cumplir ciertos requisitos:

  • – Ser español y mayor de edad.
  • – No estar incapacitado o imposibilitado legalmente para el ejercicio de este cargo.
  • – Ser licenciado o graduado en Derecho.
  • – No haber sido separado del servicio de cualquiera de las Administraciones Públicas por resolución firme dictada como consecuencia de expediente disciplinario. 
  • – Superar con éxito un proceso de oposición libre. La convocatoria de estas pruebas se realizará cada dos años para proveer un máximo de 50 plazas.

Superada la oposición, se procederá a la asignación de plaza y a su nombramiento oficial para que puedan realizar la correspondiente toma de posesión de su cargo. Los registradores pueden ejercer su profesión en tres registros distintos:

  • Registro de la Propiedad: sirve para inscribir y dar publicidad a la propiedad de bienes inmuebles y a los derechos que recaen sobre ellos.
  • Registro Mercantil: organismo que se centra en la publicidad para la seguridad del tráfico jurídico mercantil.
  • Registro de Bienes Muebles: es el registro que se encarga de realizar el mismo proceso pero sobre los bienes muebles, las cláusulas contractuales y sentencias.

Esta división de organismos permite al aspirante especializarse en alguna de las ramas concretas del Derecho mientras prepara la oposición.

Proceso de oposición libre

La oposición para ingresar en este cuerpo público es una de las más complejas y con temario más amplio dado el estatus profesional al que da acceso. El proceso consta de cuatro ejercicios, todos ellos eliminatorios, dos de ellos orales y los otros dos escritos.

En los ejerciciosorales el aspirante a registrador responderá a diez temas en materias de Derecho Civil, Común y Foral, Mercantil, Administrativo, Procesal, Hipotecario y Notarial. En los ejercicios prácticos calificará un documento y redactará un informe y practicará las operaciones procedentes de liquidación y registro hasta dejar inscrito o anotado un documento o, en su caso, denegada o suspendida la anotación.

Acceder a un puesto como registrador de la propiedad no es sencillo, pues exige dedicación y constancia para, en primer lugar, graduarse en Derecho y, en segundo lugar, superar las oposiciones pertinentes.