Viernes, 31 julio 2020

¿Qué es la policía judicial y cuáles son sus funciones?

Seguir las pistas de un robo, investigar, elaborar informes, encontrar al ladrón y ponerlo a disposición judicial. Este hilo argumental propio de una serie o película policíaca es el día a día de los agentes de la policía judicial. ¿Sabes qué es la Policía judicial y cuáles son sus funciones? En UNIR abordamos qué papel juega este organismo y cuáles son sus áreas de trabajo.

La policía judicial es una unidad especializada dentro de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado dirigida a la lucha contra la delincuencia y al servicio de los órganos que se encargan de liderar esa lucha, los tribunales penales y el Ministerio Fiscal. Son profesionales expertos en desentramar situaciones delictivas y capaces de diseñar y proponer soluciones efectivas.

Como se desprende de la propia Constitución de 1978 y en la normativa que desarrolla la composición y función de esta unidad especializada, la policía judicial tiene como misión perseguir determinados delitos, descubrir y asegurar a los delincuentes, así como auxiliar a la administración de Justicia en los actos que se le encomienden. Así, los agentes de la policía judicial dependen de los jueces, tribunales y del Ministerio Fiscal en el desempeño de sus funciones.

 

Unidades específicas y cuerpos autonómicos

La Constitución establece que las funciones de policía judicial serán ejercidas por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, en todos los niveles administrativos (Gobierno central, autonómico y local). En la práctica, la regulación normativa ha permitido la creación de unidades específicas dentro, por lo que tanto la Guardia Civil como el Cuerpo Nacional de Policía cuentan con sus respectivas unidades especializadas de policía judicial. En el primer caso se denomina Policía Judicial de la Guardia Civil y, en el segundo, Policía Científica de la Policía Nacional.

Ambos cuerpos dependen del Ministerio del Interior, pero las diferencias entre los ámbitos de actuación y la configuración de cada uno de estos cuerpos marcan también distancia entre sus unidades de policía judicial. Por ejemplo, la Guardia Civil depende también del Ministerio de Defensa en tiempo de guerra; y, en cuanto al ámbito de actuación, la Policía Nacional opera en ciudades con una población superior a 25.000 habitantes, por lo que las zonas rurales quedan en manos de la Guardia Civil.

Por otro lado, en comunidades como Cataluña o Euskadi, sus respectivos Estatutos de Autonomía permiten la creación de sus propios cuerpos de policía autonómica: los Mossos d´Esquadra y la Ertzaintza.

 

En ambos casos estos cuerpos autonómicos ejercen la mayoría de las funciones tanto de la Policía Nacional como de la Guardia Civil y tienen unidades de policía judicial propias que cumplen las mismas funciones de auxilio a la administración de Justicia. En cambio, comunidades como Navarra o Canarias, por ejemplo, que también tienen un cuerpo policial autonómico, no han asumido las competencias de policía judicial, pero pueden ejercerlas de forma genérica a petición de jueces, tribunales y el Ministerio Fiscal o mediante convenios de colaboración.

¿Cuáles son las funciones de la Policía Judicial?

De acuerdo con la ley, las funciones que corresponden específicamente a estas unidades son:

– La averiguación acerca de los responsables y circunstancias de los hechos delictivos y la detención de los primeros, dando cuenta a la autoridad judicial y fiscal.

– Auxiliar a la autoridad judicial y fiscal en las actuaciones que deban realizar fuera de su sede y requieran presencia policial.

– Realizar las actuaciones que exijan el ejercicio de la coerción y que ordene la autoridad judicial o fiscal.

– Garantizar el cumplimiento de las órdenes y resoluciones de la autoridad judicial o fiscal.

– Cumplir cualquier otra orden o resolución de la autoridad judicial o fiscal en que sea necesaria su cooperación o auxilio.

 

En la práctica, estas funciones descritas en la normativa se traducen en inspecciones oculares, búsqueda de primeros datos sobre los distintos casos, averiguación de domicilios y paraderos, emisión de informes de solvencia, realización de informes periciales, intervención para el levantamiento de cadáveres, recogida de pruebas… Todas las medidas necesarias de naturaleza similar a estas funciones que sirvan para recabar datos que ayuden a la investigación de un delito.

¿Qué tipo de delitos investiga la policía judicial?

En general, aquellos de naturaleza pública como el narcotráfico, los delitos fiscales, medioambientales, terrorismo o casos de delincuencia organizada, contra el patrimonio y la propiedad industrial e intelectual, pero también delitos contra la vida o la integridad de las personas (secuestros, trata, prostitución…).

¿Cómo podemos optar a formar parte de la Policía Judicial?

El primer paso es superar las oposiciones para acceder al cuerpo de la Policía Nacional, de la Guardia Civil o de las policías autonómicas que desempeñan estas funciones. Para ser miembro de las unidades especializadas como la policía judicial se seguirán procesos internos de formación y práctica para los que contar con formación o titulaciones como Criminología, Derecho o ramas biosanitarias será clave.