Jueves, 21 diciembre 2017

Delincuentes y víctimas viales: la criminología al rescate de la siniestralidad

José María González (Observatorio criminológico de la seguridad vial) y Laura Gómez (Observatorio de criminología vial de España) ponen de manifiesto en esta clase cómo la criminología aplicada al tráfico permite prevenir y reducir al máximo la siniestralidad, una de las primeras causas de muerte en el mundo.

En el tráfico viario todo conductor está próximo a la situación delictiva, cualquiera es un delincuente potencial; la línea entre delito y cumplimiento es muy delgada y se puede cruzar en cualquier instante.

La criminología vial se encamina al estudio y prevención de las infracciones contra la seguridad en la carretera y a la resolución de todo conflicto que surja tras un siniestro de ruta. Actúa sobre los comportamientos transgresores o desviados dentro de las vías e intenta la restitución de la víctima a su estado original; hace hincapié en las formas de control social y atiende a la reacción social que causan los siniestros viales.

Hay conductores prosociales (respetan las normas de circulación), antisociales (no respetan las normas de circulación) y criminales (no respetan las normas de circulación ni del Código Penal, por ejemplo: conducen con tasas máximas de alcoholemia y superan temerariamente las velocidades permitidas). Podemos entender como víctima la seguridad vial en general, y por eso hay también prevenciones, como los controles de alcoholemia o los controles de velocidad.

Se entiende como seguridad vial la protección de la seguridad colectiva, un derecho de todos los ciudadanos vinculado a los fundamentales de la vida y de la integridad física y psíquica de las personas. La Ley Orgánica 15/2007 de 30 de noviembre dio un paso más en la protección de la seguridad vial: incrementó el control sobre el riesgo tolerable y considera los delitos contra la seguridad vial desde el peligro abstracto: no hace falta que se produzca lesión o daño: lo que se pena es la conducta en sí, que puede llegar hasta el extremo del desprecio por la vida de los demás en el tráfico rodado.

Uno de los objetivos de la criminología vial es la prevención, y para ello hay que conocer los grupos de riesgo y saber dibujar los perfiles de conductor antisocial o delincuente vial.

No hay personas completamente invulnerables a las tentaciones delictivas, sean cuales fueren las posibilidades y oportunidades criminales que se le ofrezcan, pero a la vez no todo el mundo tiene las mismas probabilidades de cometer un delito contra la seguridad vial y ni siquiera de verse envuelto en un accidente. Se dan factores internos (trastornos de personalidad, estados emocionales, fatiga, estrés, drogas, alcohol) y factores externos (temperatura ambiental -a más temperatura, más probabilidad de conductas agresivas al volante-, ruido, congestiones de tráfico, horas punta) que pueden agravar las conductas.

Sobre las tipologías de conductores, Larson habla del veloz, del competitivo, del pasivo agresivo, del narcisita y del vigilante. Maiuri se queda con el competidor territorial y el hostil competidor. Galovski, Malta y Blanchard mencionan los opositores a otros conductores, a obstáculos de tránsito o a las leyes de seguridad vial: son imprudentes, competitivos y siempre van a la búsqueda de nuevas sensaciones.

Rodney Slater define la agresividad en la conducción como “una combinación de acciones de conducción insegura y conducción ilegal que demuestran una desatención por la seguridad”. Sobre la teoría de la agresión están los que fijan su origen en los impulsos puramente internos y que aparecen en el individuo desde su nacimiento;  y los que la sitúan en los ambientes que rodean al individuo, y que la conciben como una reacción de salida frente a determinadas situaciones ambientales.

En general, el delincuente vial tiene problemas con el alcohol o con las droga, es una personal antisocial y le influyen los factores ambientales. Como se afirma frecuentemente: “Un vehículo en las manos de un conductor violento tiene el mismo efecto que una pistola en las manos de un asesino.”

 

 

La clase online completa con José María González y Laura Gómez se puede seguir pinchando en este enlace: https://unir.adobeconnect.com/pm1m7ml8fkts/