Miércoles, 28 septiembre 2016

Tocar las matemáticas con la Metodología Singapur

Un efecto de la globalización es la cercanía para conocer qué está sucediendo en las escuelas del mundo. Desde las matemáticas nos hemos acercado al sudeste asiático, a una pequeña isla que ha mejorado sus niveles en las pruebas internacionales TIMSS con el lema en sus aulas “Escuelas que piensan, nación que aprende”. Hoy vamos a conocer un poco más del llamado Método Singapur, un referente en las matemáticas, con una particularidad: se centra más en el aprendizaje que en la enseñanza, es decir, dando protagonismo al niño.

El Método Singapur, sustentado en el aprendizaje visual, se fundamenta en las teorías de Jerome Bruner: “El profesor debe proporcionar situaciones problemáticas que estimulen a los niños a descubrir por sí mismos los conceptos, relaciones y procedimientos, como partes de un todo organizado” (Alonso, López y De la Cruz, 2013, p. 253).

Desde la década de 1980, las escuelas de Singapur han adoptado un enfoque innovador para la enseñanza de matemáticas elementales, un plan de estudios que se centra en la resolución de problemas con figuras y diagramas (Keierleber, 2015). Los niños deben comprender los problemas, evitando que su atención se centre en el cálculo; para el aprendizaje de estas operaciones se parte de situaciones cotidianas reproducidas en el aula y se utiliza material concreto: regletas, balanzas, bloques geométricos o dados, por ejemplo.

El niño debe comprender el problema, para ello dispondrá de materiales manipulativos, que más tarde representará para terminar dando respuesta al problema.

Se trabaja con la representación tras la comprensión de los contenidos, los distintos registros de representación fundamentalmente visuales juegan un papel central en el aprendizaje; modelos gráficos que permitan representar los datos necesarios para la resolución, facilitarán la aplicación y comprensión de contenidos. La metodología se denomina CPA:

  • C, concreta: con apoyo en materiales
  • P, pictórica: con una reproducción visual de la información
  • A, abstracta: utilizando números y símbolos

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Fuente de la imagen: Rodríguez (2011, p.3)

Estas ideas, parten del trabajo de Bruner en relación a los modelos de representación inactivo, icónico y simbólico, conjugados con los estadios de aprendizaje de Piaget.

La metodología Singapur que puede utilizarse en todas las etapas de escolarización, implementando unos niveles de motivación y comprensión elevados, nos acerca a teorías de autores como Montessori, Mialaret, Dienes o Canals, todos ellos bajo el paradigma constructivista.

Este método centrado en el estudiante tiene un constructor, el docente. El método facilita al docente guías, sin embargo, es lo bastante flexible para que el profesor pueda incorporar materiales que se adapten a sus estudiantes. Podríamos hablar de trabajar menos contenidos que los que los currículos oficiales suelen marcar, pero trabajados con más profundidad bajo lo que se llama el currículo espiral (Bruner). El alumno aprende motivado por el docente, en un espacio donde pueda indagar y descubrir, relacionando conceptos nuevos con otros previamente adquiridos.

Son varios los países que están implementando este método en sus escuelas, uno de ellos es Chile, veamos un vídeo donde podemos escuchar a algunos profesores:

Terminamos este entrada animándoos a que busquéis cómo hacer reales estos principios en el aula.

Referencias:

Alonso, C., López, P. y De la Cruz, O. (2013). Creer Tocando. Tendencias Pedagógicas, 21, 249-262.

Keierleber, M. (2015). 6 Reasons Why Singapore Math Might Just Be the Better Way. [Mensaje en un blog]. Education News. Recuperado de http://www.educationviews.org/6-reasons-singapore-math/

Rodríguez, S.V. (2011). El método de enseñanza de matemática Singapur: “pensar sin límites”. Revista Pandora Brasil, 27, 1-3.