Virginia López, tutora de Derecho mejor valorada por los estudiantes de UNIR: “Acompañar a los alumnos es apasionante”

Virginia López Colungo, tutora de UNIR.

La figura del tutor es uno de los pilares que sostienen la metodología de enseñanza cien por cien en línea de UNIR. Virginia López Colungo (Huesca, 1986) ha ejercido durante más de siete años sus labores como tutora, para ayudar en los estudios a cientos de alumnos de la Facultad de Derecho de la Universidad.

Virginia, licenciada en Derecho, de 34 años, acaba de cerrar una etapa importante de su vida profesional. Ha dejado de trabajar en el Departamento de Tutorías para comenzar un nuevo y apasionante desafío en esta institución educativa: el área de Atención al Alumno del Departamento de Admisiones. Pero la finalización de ese ciclo, en busca de un nuevo horizonte que le permitirá aprender cosas nuevas en su carrera, no pudo ser mejor. López Colungo ha recibido el certificado de reconocimiento como la tutora mejor valorada por los estudiantes de toda la Universidad.

“Muy agradecida a mis alumnos de la Facultad de Derecho de UNIR. Al cerrar mis 7 años de tutora he recibido este certificado de valoración de mis estudiantes, que me califican con un 9,6. Alumnos que son de matrícula de honor por su actitud y compromiso, y que se esfuerzan para compatibilizar el estudio con el cuidado de su familia y trabajos de elevada exigencia”, escribió recientemente en su cuenta de LinkedIn.

Compromiso con la calidad

De manera periódica, el Departamento de la Calidad de la Universidad Internacional de La Rioja consulta a sus estudiantes sobre su percepción y valoración de los estudios y metodología que les ha ofrecido UNIR. De esta forma, el objetivo es esforzarse por mejorar y adecuar cada vez más la oferta académica a las necesidades del alumnado. Entre otros puntos, se les solicita evaluar el nivel de contenidos de los programas, el sistema de exámenes, la plataforma de estudios, el desempeño de los docentes y, obviamente, la labor de los tutores.

El certificado de reconocimiento a Virginia ha sido concedido por “su extraordinaria aportación en la orientación al estudiante y la excelente valoración” de estos hacia ella durante el pasado curso lectivo 2019-2020:  9,6 sobre 10, nada menos… lo que la situó en la cima de los tutores mejor valorados.

Ella entró a trabajar a la Universidad en 2013. Lo hizo gracias a una amiga que le había hablado de UNIR, tras dedicarse un par de años a la asesoría jurídica e impartir clases de Derecho. Aplicó para el puesto de tutora porque le gustaba mucho el universo de las nuevas tecnologías y la relación con los estudiantes. Reconoce que le encantó la propuesta de UNIR porque ofrece una educación superior de calidad a través de las tecnologías más innovadoras.

Trabajadora y estudiante

Virginia conoce a la perfección la casa: no solo como trabajadora, sino también como estudiante. Cursó en UNIR el Máster Universitario en Formación del Profesorado, para poder después orientar bien a sus alumnos. El curso pasado realizó también el Máster en Mediación, y ahora ha comenzado el Máster universitario en Ejercicio de la Abogacía. Por eso conoce tan bien el campo de la tutoría “desde los dos lados, el profesional y el del estudiante”, tal y como asegura.

Desde su óptica, el servicio de tutor personalizado que ofrece UNIR es uno de sus grandes valores diferenciales: “Acompañamos a los alumnos desde el primer día de sus estudios hasta que se gradúan. Nuestra función es ser el nexo entre ellos y la Universidad. Resolvemos sus dudas administrativas, les ayudamos con la organización y planificación de sus estudios, y les hacemos sentir que nunca están solos: siempre podrán acudir a nosotros. Acompañarles es una tarea apasionante”, asegura.

Además, hay un aspecto fundamental que ella destaca a la hora de explicar la figura del tutor: “Muchas veces brindamos un soporte emocional para los estudiantes. Animamos a que sigan estudiando, a que no bajen los brazos. La gran mayoría de estudiantes de la Facultad de Derecho son mayores de 34 años, que deben atender exigentes obligaciones profesionales y familiares. Hay muchos mandos intermedios o directivos de empresas que se matriculan en UNIR. A veces no es fácil compaginar todo ello con los estudios, pero el sistema de la Universidad ofrece estas ventajas. Les permite mejorar sus competencias para evolucionar en sus carreras profesionales”, dice.

Otro de los aspectos que Virginia destaca es la elevada preparación que tienen sus compañeros de equipo de la Facultad de Derecho: “La gran mayoría de tutores de esta Facultad han estudiado carreras jurídicas. Eso facilita mucho su labor para guiar a los estudiantes y les beneficia aún más. Los tutores saben a la perfección los plazos y ‘ritmos’, o niveles de exigencia que demandan determinadas asignaturas o programas académicos, a la hora de ayudar a planificar los estudios del alumno”, señala. Y después agrega: “Claro que también hay tutores muy válidos en Derecho que también provienen del campo del Trabajo social o de la Psicología, por ejemplo, y aportan una orientación pedagógica y otra mirada de mucho valor”.

Muy agradecida y emocionada

Para ella, el reconocimiento y la máxima valoración recibida por sus estudiantes ha sido muy emocionante: “Cuando lo supe, me quedé sorprendida. Es verdad que siempre intento esforzarme al máximo en mi trabajo, pero esto me emocionó mucho. Siento una gran satisfacción al darme cuenta de que, cuando uno se esfuerza tanto, eso tiene su recompensa. Los alumnos lo perciben”.

Pero Virginia deja claro que, más allá de ese “9,6” recibido, en el Departamento de Tutorías de la Facultad de Derecho sus compañeros son todos excelentes profesionales que integran un gran equipo. “Sin ellos, esta valoración no hubiera sido posible. Se trata de un trabajo colaborativo que hacemos entre todos. Nos apoyamos colectivamente para atender siempre, de manera ágil y adecuada, las necesidades de los estudiantes. La solidaridad es una de las características más importantes que podrían definir al departamento de tutorías de la Facultad de Derecho. También el significado de la palabra ‘equipo’. Hay un interés común entre nosotros que es la satisfacción de los alumnos”, resalta.

La Facultad de Derecho de UNIR, destacada en el U-Ranking de Universidades Españolas

A la tutora no le sorprende que todas estas características de su departamento también hayan contribuido -con su granito de arena- a que la Facultad de Derecho de UNIR destaque en el reciente ‘U-Ranking de Universidades Españolas’. El informe, que elabora cada año la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie), posiciona a UNIR en el primer puesto nacional por su labor docente, junto a otras siete instituciones de Educación Superior.

En ese contexto, la sitúa también en el tercer lugar en el ranking nacional de inserción laboral de estudiantes. En concreto, el estudio destaca “la inserción de los estudiantes graduados en la rama de Ciencias Sociales y Jurídicas”. Virginia explica que “a lo largo del año vamos informando a los alumnos sobre las posibilidades de salidas laborales que ofrece el departamento de Orientación y Empleo de la Universidad. Hay convenios con los principales despachos del país, como Cuatrecasas y Garrigues, por citar algunos. Estos bufetes suelen elogiar el alto nivel de formación de nuestros estudiantes”.

Historias de perseverancia ante el Covid-19 que le han marcado para siempre

A lo largo de tantos años de trabajo, Virginia ha conocido las historias de cientos de estudiantes. Muchas le han marcado porque sintetizan el esfuerzo, sacrificio y tenacidad que realizan cientos de personas para progresar en sus vidas. Pero, como ejemplos más cercanos, rememora aquellos que están enmarcados en la actual pandemia.

“He sido tutora de algunos estudiantes que se han contagiado de coronavirus. Recuerdo el caso de un estudiante de Valencia, que permaneció en estado delicado en el hospital durante varios días. Cuando comenzó a recuperarse, desde el mismo centro médico, se hizo un hueco para comunicarse conmigo. Entre las decenas de llamadas y mensajes que recibía cada día de sus seres queridos, que se interesaban por su estado de salud, se preocupó por hablarme y ver cómo podía reorganizar sus estudios y continuar. Finalmente, este curso terminó aprobando todas las materias”, destaca.

Y otro “caso paradigmático” que le ha emocionado fue el de un agente de la Policía Nacional. Él estudia en línea el Grado en Derecho en UNIR. “Estaba coordinando todo el operativo de seguridad en una de las zonas más castigadas por la pandemia. Trabajaba más de 14 horas al día, y veía que le resultaba muy difícil dar los últimos pasos para graduarse. Pero finalmente consiguió llegar a la meta. Me dijo que si no hubiera sido por la labor de los tutores, habría tirado la toalla y no habría acabado este año. Ellos son ejemplos de vida”, concluye.