Universidad Internacional de La Rioja

Realidad aumentada para desarrollar la competencia digital docente

El mundo real y el mundo virtual estrechan cada vez más sus lazos de la mano de la realidad aumentada. Se trata de una de las herramientas más demandadas en la sociedad actual que está presente en todos los ámbitos cotidianos. Y el educativo no podía ser menos. Por ese motivo, los profesores necesitan adquirir las competencias digitales necesarias para poder usar esta tecnología en sus aulas y crear con ella contenidos nuevos y motivadores para sus alumnos.

Este es, precisamente, el objetivo último del curso en Realidad Aumentada en Educación que representa el estreno de la Escuela de Formación de Profesores en Tecnología Educativa, Competencias Digitales y Desarrollo del Talento de UNIR. Un novedoso proyecto para que los docentes -y en general el sistema educativo- se desarrollen, promuevan un aprendizaje innovador y se adapten al entorno actual, fuertemente digitalizado y cambiante. En definitiva, se trata de formar a los educadores del siglo XXI para que conviertan el aula en un centro de aprendizaje activo.

“La realidad aumentada puede estar presente en la mayoría de metodologías activas que se emplean en el aula”, explica el responsable de impartir este curso, Fernando Villar Palomar. “Podrán desarrollar actividades en todas las unidades didácticas, así como resúmenes y esquemas de modo interactivo porque entre las herramientas disponibles, usaremos códigos QR estáticos y dinámicos y Aumentaty, que permitirá fijar imágenes y vídeos en 3D en cualquier imagen que queramos”, añade.

Aurasma y Layar, Chromville o Google Expedition son otras de las herramientas que se detallarán a lo largo del curso y que permitirán crear diversos contenidos “de modo que los alumnos y los docentes van a estar trabajando varias competencias; además, su uso puede llevarse a cabo con multitud de dispositivos puesto que solo se necesitan las aplicaciones instaladas”, constata Villar Palomar.

Se trata de aportar un valor añadido al proceso de enseñanza “y de aumentar la calidad de los contenidos que se trabajan en la escuela, al poder convertir cualquier elemento en un marcador que nos muestre o permita acceder a la información en cualquier momento y lugar”, añade el profesor, antes de destacar la buena acogida de los alumnos que trabajan en clase este tipo de herramientas. “Les permite trabajar desde la emoción, la sorpresa y la motivación, y así, se obtiene una mayor ganancia de aprendizaje y una mejor extrapolación de los contenidos trabajados en la vida cotidiana”, concluye.