Hacer un Gap Year o Año Sabático es habitual en países anglosajones, pero no en la Educación española

¿Por qué realizar un Año sabático en el extranjero? UNIR da las claves de esta experiencia educativa

Malia Obama, la hija mayor de Barak Obama, realizará un Año sabático antes de empezar su carrera universitaria en Harvard… y la noticia corrió como la pólvora en los medios de comunicación de medio mundo. Pero, ¿por qué nos llama la atención? ¿Por qué a diferencia del mundo anglosajón en España no existe la tradición de tomarse un Gap Year? En definitiva, ¿cuáles son las razones para realizar un Año sabático en el extranjero?

Los profesores de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), Oriol Miró Martí y David González Ginocchio analizan el ‘Año sabático’ desde diferentes perspectivas, y apuntan las claves de por qué los estudiantes y profesionales deberían apostar por esta oportunidad educativa y plantearse un paréntesis para viajar a otros países, trabajar o realizar un voluntariado.

Enriquecimiento personal, conseguir una experiencia académica única, alcanzar un nivel idiomático y mejorar la empleabilidad. Esos serían los principales puntos a favor del Año sabático muy común en otros países. Como traslada Oriol Miró, profesor en el Máster de Enseñanza del Español como Lengua Extranjera de UNIR y con amplia experiencia académica en el extranjero, “el mercado laboral en EEUU y Reino Unido es fuerte y muy competitivo. En estos países es valorado tener experiencia adicional, que el CV no solo demuestre capacitación académica, sino que diga algo de ti. Es ahí donde el año sabático toma toda su fuerza, dado que permite adquirir competitividad, capacidad multicultural y valores sociales, y  a la vez completar esa formación exclusivamente académica que, delante de un reclutador de Recursos Humanos, poco dice de ti”.

Las cifras avalan un ‘Año sabático’ en el extranjero

Los datos parecen dar la razón al profesor Miró, porque desde el 2011 los estudiantes de Gap Year  en EEUU se han duplicado y un reciente estudio de The American Gap Association afirma que los estudiantes que realizaron un año sabático no solo demuestran mejores resultados en sus expedientes académicos, sino que el 75% se declaran más felices con su vida y afrontando su futuro post-universitario con más optimismo.

En opinión del profesor del Grado de Humanidades de UNIR David González, filósofo mexicano y con fuertes lazos familiares con EEUU, “en la cultura americana se ve al año sabático como un deseo de la auto-suficiencia y una experiencia hacia la madurez”.

“Las universidades y otras instituciones de EEUU han visto en el Año sabático la posibilidad de fomentar el auto-descubrimiento y la reflexión antes de iniciar los estudios universitarios formales. Y cada vez hay más ‘Programas para el año sabático’, en los que en los últimos años han participado cerca de 50.000 estudiantes”, apunta el profesor de UNIR David González

El Año sabático en Corea del Sur, Suecia o América Latina

Pero no sólo en los Estados Unidos el año sabático es algo habitual, y tales son los casos de Corea del Sur o Suecia, donde el profesor Oriol Miró ha trabajado. “Para los surcoreanos el año sabático es también frecuente, sobre todo en el tercer curso de la carrera cuando los universitarios empiezan sus periodos de prácticas en empresa y en la que aspiran a quedarse. De ahí la adquisición de competencias extras, como el inglés y el español, esté auténticamente de moda”.

En cambio, “en Suecia el año sabático puede extenderse un poco más y no es extraño que los jóvenes suecos ingresen en la universidad algo más tarde o dejen “colgados” sus estudios en algún momento para dedicarse a viajar, al voluntariado, a tener hijos, a hacer “trabajillos” o a tocar en grupos de música. Eso cuando no lo hacen después de graduarse. Sea como fuere, el concepto de año sabático se entiende de manera positiva, ya que tiene que ver con el desarrollo del individuo y del tan valorado work/life balance”. En el otro lado de la balanza está Latinoamérica, donde como reconoce el doctor González “viajar es generalmente un lujo, más allá de alguna salida puntual de toda la familia”.

¿Por qué en España los Años sabáticos son una rara avis?

Aún hoy en España el Año sabático no termina de calar, bien porque se sigue viendo como un “año perdido” o bien porque no se termina de entender su verdadero propósito: disfrutar de un año paréntesis entre etapas educativas, de forma premeditada y totalmente planificada, para viajar, trabajar, realizar un voluntariado y ampliar el bagaje vital y cultural del individuo a nivel personal y profesional.

El docente Oriol Miró enumera algunas de las claves de esta falta de tradición en nuestro país. “En el caso de España puede establecerse un paralelismo rápido entre los años sabáticos y el I+D. Si nos fijamos, en España no existe respaldo a la investigación por parte de las instituciones del Gobierno y eso deja de generar millones de euros en beneficios de explotación y patentes”. Además, el profesor de UNIR lamenta que “la mentalidad gubernamental española es cortoplacista. Seguimos en la mentalidad del Siglo de Oro: comprar caro al extranjero en lugar de invertir en el desarrollo del talento nacional (y la bancarrota del XVII fue histórica, como lo está siendo la crisis actual)”.

“¿Cómo va a existir cultura de desarrollo extracadémico e invertir un año en desarrollar competencias formativas extracurriculares si no existe cultura de inversión en formación y, más importante todavía, si no existe un mercado laboral capaz de absorber (ni valorar) esa experiencia extra?”, se pregunta el profesor Miró. Y a continuación concluye: “Aún hay que cambiar muchas cosas para poner a nuestro país en la misma órbita que muchos países desarrollados de Occidente. Pero lentamente y, ya sea por necesidad o por iniciativa propia, es verdad que a los españoles nos seduce cada vez más irnos al extranjero”.

¿Cuál es el momento adecuado para tomarse es Año sabático?

Si bien lo más frecuente sería realizar el Gap Year entre el fin de la educación secundaria no obligatoria y la etapa universitaria, como explica David González, filósofo mexicano con estancias en EEUU y profesor del Grado de Humanidades de UNIR “muchas universidades anglosajonas contemplan o permiten incluso el llamado Third year abroad (literalmente, Tercer año en el extranjero) en el que los estudiantes se arrojan a una inmersión total en la cultura que estudian. El valor formativo de este tipo de experiencia es insustituible y se suma al de tener la oportunidad de estudiar así una lengua extranjera”.

El profesor de ELE en UNIR, Oriol Miró, estima que en estudios superiores debería ser “obligatorio hacer una breve estancia en otros países” bien mediante becas o vía Años sabático. “Viajar para saber es una premisa que los europeos llevamos en nuestros genes desde los albores de la civilización”, recuerda, y como incide el profesor David González “muchos de los hitos e imaginarios occidentales están construidos a partir de viajes: Gilgamesh, la Eneida, Ulises, Marco Polo, Colón…”. Entonces la duda ya sólo es ésta, ¿por qué no apostar por el año sabático en la Educación?

Sobre Oriol Miró Martí

Oriol Miró es profesor y director de TFMs en el Máster de Enseñanza del Español como Lengua Extranjera de UNIR. Además, es doctor Cum Laude en Filología Hispánica por la Universidad de Barcelona, profesor de universidad acreditado por ANECA y examinador oficial DELE. Ha trabajado en universidades de prestigio de Italia, España, Corea del Sur y Suecia. Entre sus publicaciones destacan dos ediciones en Cátedra, un libro de texto para aprendices surcoreanos de español encargado por el Ministerio de Educación de Corea del Sur y varios artículos, ponencias y reseñas en revistas de alto impacto académico. Ha sido invitado a impartir seminarios de formación por el Instituto Cervantes o la Universidad de Uppsala.

Sobre David González Ginocchio

David González es profesor en UNIR en el Grado de Humanidades, en los Criminología y en Psicología, además del Máster Universitario en Formación de Profesorado para Educación Secundaria. Doctor en Filosofía por las Universidades Panamericana (México DF) y la de Navarra. Ha publicado varios libros y artículos de filosofía; recientemente Ser e infinito en Duns Escoto, Eunsa, Pamplona, 2013 y sub Su campo de investigación se centra en la influencia contemporánea de la psicología, la epistemología y la teoría de la acción inspiradas en la filosofía medieval.