Nueva Revista: la Universidad 2019 pone el foco en la importancia del profesorado

“Una universidad es lo que son sus profesores”. Esta sentencia, dicha por Zulima Fernández, resume a la perfección el espíritu del tercer monográfico de Nueva Revista que, titulado “Universidad 2019: profesorado”, se centra en la figura del profesor, en su selección, formación, evaluación y promoción o en cómo el avance de las nuevas tecnologías han afectado a la enseñanza.

Presente y futuro de la educación superior universitaria española que se ha presentado en UNIR en un acto en el que no ha faltado José Manuel Pingarrón. El secretario general de Universidades ha alabado a Nueva Revista, porque “lo que en ella se dice da una idea exacta de cómo está la  universidad ahora mismo”. También se ha mostrado de acuerdo con una de las frases en él recogidas: “Es mucho más difícil evaluar de forma sintética una buena docencia que una buena investigación”.

En ese sentido, ha querido dejar claro que, desde el Ministerio, “siempre hemos sido conscientes de la importancia de la evaluación docente y de que es fundamental poner todos los medios para que esta sea de calidad”.

También sobre la docencia, aunque en su caso sobre la selección del profesorado, se ha pronunciado José María Vázquez García-Peñuela. El rector de UNIR ha abordado la que, a su juicio, es una cuestión “clave”: el actual sistema de acreditaciones. “Si bien se ha visto mejorado por diversas medidas correctoras tomadas hace poco, aún está más pendiente de la mesuración de los méritos que del enjuiciamiento de la capacidad”, ha cuestionado.

Para Vázquez García-Peñuela resultan “preocupantes” la edad media con la que se accede a la condición de catedrático y las exigencias de sexenios, que inciden en que “casi ningún docente se acredite antes de los cuarenta”. Signo este de que hay una “merma de la bravura académica” y motivo más que suficiente para “arriesgar más y priorizar la selección hacia la capacidad y menos hacia los méritos”. Además, el rector de UNIR ha incidido también en la necesidad “imperiosa” de facilitar la movilidad del profesorado entre universidades.

Por su parte, la Catedrática de Organización de Empresas de la Universidad Carlos III de Madrid y coordinadora de este monográfico, Zulima Fernández, ha resumido que en este número se quieren crear “inquietudes y aplicar lo mejor del espíritu universitario, que es la curiosidad intelectual”.  Espíritu que engloba las perspectivas académicas, las fortalezas y debilidades de la universidad, fruto del trabajo de catorce catedráticos de distintas universidades españolas.

No solo eso, sino que también plantean posibles remedios y desarrollan los retos a los que se enfrenta en estos momentos las más de 80 universidades españolas, cincuenta de ellas públicas, repartidas en más de 234 campus y 113 sedes donde se imparten clases a más de millón y medio de estudiantes.

Selección y formación del profesorado

 Los procesos de selección y promoción del profesorado son fundamentales para el profesorado de la universidad, con factores como la calidad investigadora, los conocidos sexenios, el sistema de acreditación de la ANECA y las normativas reguladoras en los concursos de acceso a las plazas. Se aplaude el sistema de sexenios, que sin duda colaboró a la mejora sustancial en la calidad y sobre todo en la cantidad, pero lógicamente publicar mucho no es lo mismo que publicar bien.

Además, en los últimos años y en algunas disciplinas, se asiste a una proliferación de artículos con un número de firmantes que no está justificado por el contenido del trabajo o de publicaciones en revistas con índices de impacto irrelevantes. (Zulima Fernández, Catedrática de Organización de Empresas de la Universidad Carlos III de Madrid. Introducción).

Algoritmo para evaluar al profesorado

 La carrera por conseguir los puntos mínimos para la acreditación por parte de los profesores condujo a la presunción de que el mero hecho de conseguirla llevaba aparejada la convocatoria de una plaza para el acreditado, incluso con independencia de las necesidades docentes e investigadoras de la universidad y de la adecuación del candidato. A este respecto, profesores de la Universidad de Oviedo han desarrollado un algoritmo que objetiva el proceso de convocatoria de plazas de profesores y que incluye una serie de criterios relacionados con las demandas de los departamentos y agentes sociales. (“Modelos de selección y promoción”, Juan José del Coz, María Montes y María Mitre, de la Universidad de Oviedo).

Mejor en investigación; dudas en docencia

 El modelo Humboldtiano de la universidad española, donde la investigación es básica para la docencia, ha producido la mejora de esta, pero no está claro si la docencia lo ha hecho en paralelo. Al menos en lo que se refiere a la necesidad de adaptarse a un nuevo contexto de aprendizaje, determinado por la introducción del modelo Bolonia, que traspasa al estudiante buena parte de la responsabilidad por su aprendizaje.

Todo ello supone que hay que repensar el método docente y el contenido y formato de la enseñanza reglada. El futuro de la selección del profesorado pasa por diseñarle al alumno una carrera científico-docente. (Zulima Fernández, Catedrática de Organización de Empresas de la Universidad Carlos III de Madrid. Introducción).

La batalla del conocimiento se está dando en la Red

 Las universidades están perdiendo el monopolio de la educación superior, pero también está en entredicho el control del mercado local de las universidades presenciales con la aparición de los MOOC (Massive Online Open Courses) y la formación a distancia. Esto no significa que las universidades no sigan siendo fundamentales para proporcionar los conocimientos y habilidades necesarias en el mercado de trabajo del siglo XXI dominado por la tecnología. El problema es que, en muchos casos, no se sabe qué es lo que deberían saber los estudiantes para desempeñar ocupaciones que aún no existen.

Este problema se ve agravado en España por una inflación de títulos de grado y posgrado, consecuencia de una especialización exacerbada, en abierta contradicción con la transversalidad tan necesaria en muchos casos. Como una solución, emergen las nuevas formas de relacionarse de los docentes con los estudiantes. Como por ejemplo, la mezcla de formas de enseñanza presencial y a distancia. La batalla del conocimiento se está dando en la Red. La universidad española debe liderar la formación online en el ámbito hispanohablante. (“Selección y promoción de docentes”, José Ramón Alonso, Catedrático de Biología de la Universidad de Salamanca página 79).

La “clase inversa” y la realidad aumentada

 En el modelo innovador de “clase inversa”, que pone en valor el vídeo y otros contenidos multimedia, los deberes se llevan al aula y no al revés. A medio plazo, estará implantada la realidad aumentada y virtual, y rediseñado el espacio del aula, de forma que el aprendizaje será personalizado e interconectado. La misión del docente ya no es la de transmitir solo contenidos, que pueden estar desfasados en poco tiempo, sino el fomentar hábitos intelectuales. El profesor mudará su papel de actor al de orientador, de expositor de conocimientos al de asesor del alumno. (“Nuevas tecnologías en la docencia; la clave inversa”, Vicent Botti, Catedrático de la Universidad Politécnica de Valencia, página 110).