Máximo galardón riojano para UNIR

Todos los cumpleaños son muy bienvenidos, pero este décimo aniversario de UNIR tiene un encanto especial. El que le otorga la Medalla de La Rioja, la máxima condecoración que concede el Gobierno regional a las instituciones que, por sus actividades de investigación científica, desarrollo tecnológico, literarias, culturales, artísticas, sociales, económicas, docentes, deportivas o de cualquier otra índole, hayan favorecido de modo notable los intereses públicos regionales.

Fue el Consejo de Gobierno el que aprobara esta distinción en mayo y la Universidad Internacional de La Rioja la recibió el pasado domingo 9 de junio en el acto institucional del Día de La Rioja, que se celebró en San Millán de la Cogolla. Allí fue el rector de UNIR, José María Vázquez García-Peñuela, el encargado de recoger tan importante galardón ante un nutrido público formado por personalidades del mundo político, económico, cultural y social riojano. Y también por una representación de empleados de UNIR, cuyo desempeño cotidiano ha hecho posible la excelsa actividad académica desarrollada durante los últimos diez años.

Para ellos ha tenido un recuerdo expreso el rector, al dejar claro que “sin esa labor cotidiana, que supone el esfuerzo por realizar bien, cabalmente, las propias tareas un día tras otro, no existiría la realidad que hoy supone nuestra universidad. O sería una realidad bien diversa de la que ahora conocemos”.

No fue el único agradecimiento de la jornada, puesto que la máxima autoridad académica de UNIR tuvo palabras para las administraciones públicas riojanas, que en esta primera década de vida “han confiado en nosotros y, sin dejar de ejercer las funciones de control normativamente previstas, le han permitido desarrollar, sin trabas innecesarias, su actividad propia”.

Las empresas, colegios profesionales, fundaciones, medios de comunicación, organizaciones no gubernamentales y entidades eclesiales también estuvieron presentes en su discurso gracias a que “nos han tratado con apertura y confianza y, de diversas maneras, nos han prestado su apoyo” para llevar a buen puerto la misión de UNIR, consistente en que los alumnos resulten, una vez finalizados los estudios, “personas cultas, profesionales competentes y ciudadanos responsables”.

Nada menos que 60.000 egresados en este primer decenio de vida en los que, a  través de UNIR, “La Rioja se hace presente intensamente, dejando en sus biografías unos rasgos de ilusión y confianza en la propia mejora personal”. Un poso que se mantendrá en un futuro, en el cual la universidad “será cada vez más intensamente riojana y, por eso mismo, cada vez más universal”. “Somos conscientes de la responsabilidad que supone para nuestra institución ser una especie de heraldos de La Rioja en toda España, y en muchísimos lugares de América y del mundo“, añadió desde el patio herreriano del Monasterio de Yuso.

En similares términos se expresó en su momento el presidente del Gobierno riojano en funciones, José Ignacio Ceniceros, al destacar que UNIR constituye “una iniciativa internacional que proyecta el talento y el conocimiento riojano más allá de nuestras fronteras; que suma la investigación riojana en el mundo y promueve el crecimiento económico y social en zonas estratégicas como América Latina y Europa”.

Para Ceniceros, el papel de UNIR a lo largo de estos diez años ha sido “decisivo para crear más y mejor empleo, reteniendo el talento y el capital humano de nuestra comunidad” y constituye un proyecto de base tecnológica que “reivindica el papel de la nueva economía y los esfuerzos decididos para hacer de La Rioja una sociedad digital y de conocimiento”.

Excelente acogida riojana

Sus palabras encontraron un sincero agradecimiento en el rector de UNIR por la acogida que la universidad ha tenido en La Rioja, donde ha sido considerada como “una entidad más en el panorama de esta comunidad”. No obstante, no quiso dejar pasar la oportunidad de destacar la contribución de UNIR a la hora de facilitar el acceso a una educación superior y de calidad a muchas personas que, por su actividad laboral o familiar no pueden estudiar de forma presencial.

El de UNIR no fue el único reconocimiento que el Consejo de Gobierno riojano otorgara, ya que también reconoció la extensa labor de la Compañía Lírica de Aficionados (CLA) Pepe Eizaga. La formación, que este año celebra nada menos que su 90 aniversario, actuó en la Graduación que UNIR celebró  el pasado 18 de mayo en la plaza de toros La Ribera de Logroño. De esa forma, ambas Medallas de La Rioja se aunaron y lograron que esa fecha tan especial fuera perfecta para los nuevos graduados.

Junto a UNIR y la CLA Pepe Eizaga, el fundador del Grupo Hergar, Basilio García Pérez-Aradros y el presidente del Consejo Social de la Universidad de La Rioja, José Luis López de Silanes, fueron también condecorados el domingo en calidad de Riojanos Ilustres.