Los exámenes de UNIR llegan a los más diversos rincones del planeta

El nombre de La Rioja ha estado muy presente durante los últimos días en los más diversos puntos del planeta. En Besmayah (Irak), Port Louis (Islas Mauricio), Kochi (India) o Montego Bay (Jamaica), por citar algunos ejemplos. Y ha sido UNIR la que ha ejercido de heraldo para acercar el nombre de esta comunidad autónoma a muchos y diferentes rincones del orbe. No en vano, nada menos que 107 ciudades –en 2018 fueron 93– correspondientes a 48 países han acogido la última convocatoria de exámenes de esta Universidad, celebrada los días 12, 13 y 14 de julio.

Un gran despliegue con localizaciones de lo más dispares para facilitar el desplazamiento de los alumnos hasta los centros de evaluación. Así, se han habilitado nuevas sedes internacionales no fijas en puntos como Redding y San José (California, EEUU), Darwin (Australia), Kenilworth (Reino Unido), Núremberg (Alemania), Belice (Belice), Vilkas (Lituania), Trondheim (Noruega), Nagoya (Japón) o Niva (Dinamarca).

Además de semejante diversidad, la cita de 2019 ha batido nuevos récords en el año en que UNIR cumple su décimo aniversario. Han sido nada menos que 13.000 los alumnos examinados (400 de ellos en la sede de Logroño), 52.000 los exámenes gestionados (1.500 de ellos en la sede de la capital riojana) y 302 las personas de la organización movilizadas. Cifras con las que UNIR ha pulverizado su propia marca. Y es que en 2018 examinó a 11.000 estudiantes, realizó 46.000 pruebas y 270 personas de la organización se trasladaron para atender esta convocatoria.

“Aunque parece fácil, el análisis y el pensamiento detrás de cada evento de este tipo resultan dignos de admiración para conseguir que lo complicado parezca sencillo”, destaca el subdirector de operaciones de UNIR, Óscar Sánchez Meder, al hilo de las grandes cifras que rodean cada cita. “Todo está muy medido y controlado, las convocatorias de exámenes se planifican con más de un año de antelación y de forma extremadamente minuciosa, cuidando de los pequeños detalles”, indica Sánchez Meder.

Mejora continua

El objetivo no es otro que “que la experiencia del alumno sea muy satisfactoria”. Y para ello año a año se aprenden y mejoran “nuestros procesos para atender cada vez mejor las necesidades de nuestros estudiantes”. “UNIR tiene como meta fundamental la mejora continua y, para ello, todos los años elaboramos un Plan de Mejora Continua Logística que vamos implementando a lo largo del siguiente curso”, detalla.

Las aportaciones del personal desplazado a los centros de exámenes resultan decisivas en la configuración del citado programa. Este año, 302 personas del equipo de UNIR (159 empleados de Latinoamérica y 143 de España) se han trasladado hasta las distintas sedes de los exámenes. “Recogen aspectos que deben mejorarse y luego establecemos prioridades para irlas implantando”, concreta el subdirector de operaciones de UNIR.

Para Sánchez Meder “es un orgullo comprobar el nivel de compromiso del personal de UNIR”. Se trata de trabajadores de todos los departamentos, cuya colaboración resulta fundamental. “Interaccionan con los alumnos, atienden sus inquietudes y necesidades, y velan por su confortabilidad y seguridad”, precisa.