Universidad Internacional de La Rioja

Fundación Telefónica y UNIR, por la ciberseguridad en la educación

En la era de la ciberseguridad, ¿qué derechos y deberes tienen los niños y jóvenes?

Los sms son una reliquia desde la llegada de Whatsapp, itunes y Spotify han modificado la forma de vender y consumir música, la televisión ya no se ve en directo y en un futuro no muy lejano el coche autónomo revolucionará la conducción. Vivimos una digitalización absoluta y la educación no es ajena a ello. Sin embargo, a menudo se abre ante padres y educadores un ignoto escenario. En él, desconocen las mejores pautas a seguir de cara a garantizar el bienestar de los menores en entornos educativos seguros.

Para arrojar un poco de luz sobre el asunto, la tercera jornada del Seminario sobre competencias digitales docentes y aprendizaje que organizan Fundación Telefónica y la Escuela de profesores en Tecnología Educativa, Competencias Digitales y Desarrollo del Talento de UNIR ha contado con tres destacados expertos en la materia que han disertado sobre el Uso de Internet: seguridad y buenas prácticas.

“La gente tiene la impresión de que la ciberseguridad es más débil que la seguridad física; pero de los más de 66.000 delitos cometidos, y conocidos, el año pasado en todo el país, solo representó el 3%”. Con este dato que invita a la reflexión ha comenzado Borja Adsuara su conferencia. El profesor del Máster Universitario en Seguridad Informática de UNIR también reconoció, no obstante, que la ciberdelincuencia crece año tras año y que la globalización dificulta la identificación y arresto de los artífices.

Ante esta situación, ¿qué hacer? “Yo siempre digo que antes de los doce años no hay que entregar un móvil a los hijos, porque el problema no es el móvil en sí, sino la conexión a Internet, porque no están preparados para socializar”, razona. Otra idea que también procura hacer entender a los progenitores es que su retoño puede ser víctima de ciberacoso, sí, “pero también puede ser el agresor, y es más fácil de lo que nos imaginamos“.

Derechos y deberes

Lo mejor, en opinión del docente, es que tanto los padres y profesores como los propios menores sean conscientes de sus derechos, pero también de sus deberes y responsabilidades. Entre los primeros, no faltan el derecho a la dignidad, igualdad, integridad física y moral, al secreto de las comunicaciones, a la protección de datos, al libre desarrollo personal, a la propiedad y a la publicidad y protección al consumidor.

También son reseñables el derecho a la libertad y seguridad “donde está tipificado el delito de acoso a través de Internet cuando de forma reiterada se altera la vida cotidiana de alguien” y el derecho a la intimidad y privacidad. “Es el más característico de la adolescencia, pues a partir de entonces pueden reclamarlo y no se puede vigilarles en todos los ámbitos como a los niños”, ha señalado Adsuara. En ese sentido, ha reconocido que “se debe ejercitar la comunicación entre padres e hijos pero nunca usar aplicaciones espías para vigilar al menor“.

Pero, ¿qué hay de los deberes? Además del de obedecer y respetar a los padres, legislaciones como el Código Civil o el Código Penal incluyen también el de colaborar en tareas domésticas, respetar a las personas y a la propiedad de las mismas, pedir permiso a los padres -si son menores de 14 años- para el tratamiento de datos, no amenazar ni causar mal, no coaccionar ni impeler a alguien a hacer algo que no quiere, no exhibirse ni provocar a menores y no exhibir ni difundir pornografía infantil.

Google for Education

Herramientas muy útiles a la hora de utilizar las redes sociales. Canales de difusión sobre los que Pablo San Emeterio, embajador jefe de seguridad de ElevenPaths, la unidad de ciberseguridad de Telefónica, ha advertido. “Cada vez que expones una foto o un tweet es como si estuvieras en la plaza del pueblo diciéndolo a gritos. Lo que subes a Internet no desaparece. Por eso la ciberseguridad es el cuarto factor de riesgo global”, ha recalcado este ingeniero informático.

Como experto apasionado de la tecnología y artífice de varias vulnerabilidades de aplicaciones de mensajería instantánea, recomienda a los colegios establecer controles de las infraestructuras y de la navegación. “Que tengan las redes de profesores y administrativas separadas, para que si hay un fallo en una no comprometa a otra, y las plataformas actualizadas”, ha insistido.

Plataformas como las que la docente del Curso en Google for Education, Natalia Orenes, desarrolló en un taller participativo, en el que mostrará las finalidades pedagógicas tras cada una de estas herramientas, entre las que se hallan el orientar el aula hacia un entorno colaborativo, la creación de contenido por parte del alumnado o el aumento de comunicación entre profesor y alumno. Y todo con las utilidades de Google for Education, “uno de cuyos pilares es que los datos están seguros, porque Google los encripta y no es propietaria de ellos, son del centro”.