Universidad Internacional de La Rioja

Emoción a raudales entre los nuevos graduados de UNIR en Colombia

Todo logro conseguido con sacrificio y esfuerzo merece su recompensa. Y obtener un nuevo título universitario es digno de una Graduación de altura. Como la vivida en Bogotá donde UNIR celebró un nuevo acto académico. Las instalaciones de Ágora Bogotá-Centro de Convenciones fueron el escenario elegido en esta ocasión para que los más de mil egresados vivieran con gran emoción un evento que representaba el exitoso fin de un ciclo y la expectación ante los retos del futuro.

La ilusión, el entusiasmo y la satisfacción, no solo de los alumnos sino también de sus familiares y amigos, revestían el recinto, hasta el que se desplazaron cerca de 3.500 personas que no quisieron perderse uno de los primeros eventos que se desarrollan en este recién estrenado centro de convenciones. Y, si bien la mayoría de los graduados procedían de Colombia, ha habido también quien ha viajado desde Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos, México, Panamá, Perú, Puerto Rico y República Dominicana.

Pero no solo en Bogotá, sino que desde todos los puntos del planeta pudo seguirse este acontecimiento en directo vía streaming, por el Facebook Live en la página de UNIR Colombia y en el canal de YouTube de UNIR, en el que se mencionaron las 47 titulaciones que han cursado los ya egresados de las Facultades de Ciencias Jurídicas, Sociales y Humanidades (498), la Facultad de Educación (456), la Escuela Superior de Ingeniería y Tecnología (157) y los 13 de la Facultad de Ciencias de la Salud.

A todos, tanto a los que estaban en vivo y en directo como a los que se hallaban al otro lado de las pantallas, hizo un llamamiento el rector magnífico de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), José María Vázquez García-Peñuela, para dedicar tiempo al silencio frente a la “dictadura del ruido”. “El sosiego y la calma resultan cada vez más escasos en nuestras sociedades actuales”, explicó y, por ello, “el silencio es como el aire que necesitamos tener en nuestros pulmones para poder bucear; si no lo tenemos no podremos cultivar nuestra interioridad”. El resultado, la superficialidad. La cual conlleva “a la frivolidad, al egoísmo –porque pensar y compadecerse de los demás es una tarea difícil para un superficial- y al individualismo”.

Por ello, instó a reservar “minutos y espacios al silencio porque si el ruido nos aturde e impide reflexionar interiormente, no nos percataremos de lo que los demás necesitan, aunque a veces nos lo estén gritando con su forma de actuar”. Y, como no podía ser de otra forma, se despidió felicitando a todos los graduados por lograr tan “importante meta que avala que podréis ser más útiles a los demás porque estáis mejor preparados” y a sus familias por el aliento y la ayuda prestados, “indispensables para la consecución de este logro”.

La justicia, la paz, el perdón y la reconciliación, cuestiones tan de actualidad en Colombia, protagonizaron la lección magistral del Vicerrector de Profesorado de UNIR. Bajo el título ‘Política y derecho en la construcción de la paz’, Pedro Serna puso de relieve que la paz no será real “si no es profunda, si no se produce una verdadera reconciliación que desemboque en la superación de la fractura social”. “Por eso”, explicó, “se requiere dar un paso más: justicia sí, pero orientada a la reconciliación y al perdón”.

Aspectos ambos que son “condiciones de una paz sólida” y que suponen “objetivos últimos de la justicia transicional” pero que quedan “fuera de lo que pueden conseguir el derecho y la política”. Porque su ámbito propio “es el de la reserva de energía moral de cada pueblo”, recalcó Serna, antes de concluir que “solo los pacíficos, los que albergan la paz en su corazón, pueden alcanzarla y ofrecerla a los demás”.

La emoción se hizo presente con fuerza de la mano de Maria Yaneth Arias Lizarazo, alumna del Máster Universitario en Neuropsicología y Educación, al asegurar que hablaba ante sus compañeros con sentimientos “encontrados”. “Rebosando alegría por haber alcanzado una meta personal, profesional y laboral” y con una nueva etapa por delante “que debemos enfrentar con asombrosa genialidad para construir desde nuestros saberes un nuevo ciudadano”, animó.

La egresada se mostró muy agradecida a UNIR “porque nuestros sueños hoy se convierten en realidad” y a sus educadores, que “marcan la diferencia y siempre van a estar presentes en lo que desarrollemos, gracias porque abonaron en nuestro ser, además de la sed por el conocimiento, la sed de la inspiración, llevándonos a contextos del conocimiento con inteligencia, creatividad, actitud y pasión”.

Por último, la alumna invitó a sus compañeros a que, “mientras transitemos por este nuevo camino que se abre ante nosotros hoy con la oportunidad que nos brinda UNIR”, no se olviden de la responsabilidad “que nos llama a ser agentes de un nuevo país y, por ende, ciudadanos de un nuevo mundo”.

Sus palabras y, por ende, el acto académico, han finalizado con una sentida y entusiasta ovación por parte de los asistentes quienes, a continuación, han degustado una cena cóctel y han disfrutado con un festival que ha hecho las delicias de los allí presentes.