Universidad Internacional de La Rioja

UNIR participa en el primer estudio que analiza la Educación Abierta en los países de la UE

La Educación Abierta en la Unión Europea ha mejorado, pero aún le queda camino por recorrer. Sobre todo en función del país del que se trate. Porque las políticas e iniciativas encaminadas a implementarla avanzan a distinta velocidad en cada uno de los 28 estados miembros de la UE.

Esta es la principal conclusión que se extrae del estudio pionero en el que ha participado la Universidad Internacional de la Rioja y cuyo objetivo es el de analizar dichas actuaciones en materia de Educación Abierta. Elaborado en colaboración del Joint Research Centre (JRC) de la Comisión Europea y el Instituto de Investigación, Innovación y Tecnologías Educativas (UNIR iTED), determina el estado y el impacto de estas políticas. También las principales barreras a las que se enfrentan los países (tanto a nivel nacional como comunitario) para su implementación.

En concreto, son seis las dimensiones básicas de la educación abierta analizadas: el acceso, el contenido, la pedagogía, la colaboración, la investigación y la comprensión. Además, también se tienen en cuenta sus cuatro dimensiones transversales: la estrategia, la tecnología, la calidad y el liderazgo.

La primera conclusión es que, pese a lo conseguido, los diferentes Estados están avanzando a velocidades muy diferentes. A pesar del Plan Bolonia, todavía existen muchas diferencias entre los países europeos en la educación, especialmente a nivel universitario, lo cual dificulta mucho la puesta en común de aspectos esenciales. Como indica Daniel Burgos, director de UNIR iTED, “hasta el momento, la visión de las políticas de educación abierta ha estado restringida al concepto de Recurso Educativo Abierto, lo cual resulta muy limitante a la hora de explorar todas las posibilidades que la educación abierta trae consigo”.

Principales barreras

En cuanto a las principales barreras encontradas, los autores señalan una baja predisposición a la utilización de las TIC, la fragmentación de las iniciativas existentes, la falta de concienciación sobre la importancia de la educación abierta, o la resistencia al cambio cultural, entre otras. El estudio también indica una fuerte necesidad de difusión de las inversiones realizadas por la Comisión Europea en el ámbito de la educación europea. Para Fabio Nascimbeni, investigador de UNIR iTED, “el informe aporta pruebas que contribuirán a una mejor comprensión del desarrollo de la educación abierta en Europa”.

La Educación Abierta tiene como objetivo estimular un aprendizaje flexible y abierto que dote a los ciudadanos de las habilidades necesarias para desenvolverse en la sociedad del siglo XXI de forma más igualitaria. Y todo gracias a las posibilidades que aportan las tecnologías para poder compartir y modificar los datos y recursos educativos abiertos.

Y, aunque la comunidad educativa apuesta de forma cada vez más firme por este nuevo paradigma educativo que requiere de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), es necesario que las políticas educativas acompañen y ayuden a consolidar este nuevo modelo.