Martes, 28 enero 2020

PIR de Psicología: requisitos y formación necesaria

Gran parte de las personas que se matriculan en el Grado en Psicología lo hacen con una clara vocación clínica. Finalizada la carrera, una de las dudas constantes es si preparar o no el examen PIR. Una decisión que, casi siempre, va acompañada de sentimientos encontrados. ¿Y si no soy capaz de pasar las pruebas? Estudio, perseverancia y una buena preparación lo hacen posible. Desde UNIR analizamos en qué consiste el PIR de Psicología, cuáles son los principales requisitos y cómo es el examen.  

¿Qué es el PIR?

Las siglas PIR significan Psicólogo Interno Residente, aunque el término se suele utilizar para hacer referencia al examen PIR. Esta prueba permite al psicólogo realizar una residencia de 4 años en un hospital público y obtener la titulación oficial de Especialista en Psicología Clínica.

Dicho de otra manera: el PIR es el equivalente al MIR en Medicina. Durante esos cuatro años, además de recibir la formación necesaria en todos los ámbitos de la Psicología Sanitaria, el residente percibe una retribución económica de aproximadamente 1.200 euros mensuales —dependiendo de la Comunidad Autónoma donde adquiera la residencia—  con catorce pagas, más incrementos anuales y guardias realizadas. 

¿Cuáles son los requisitos del PIR?

Para optar a ser Psicólogo Interno Residente es imprescindible poseer la licenciatura o el grado en Psicología y cumplir los siguientes requisitos: 

  • – Poseer la nacionalidad española o la de cualquier Estado de la UE, del Espacio Económico Europeo, de la Confederación Suiza o del Principado de Andorra. También podrán presentarse los cónyuges, parejas de hecho y descendientes directos de los nacionales; las personas apátridas y las personas nacionales de países que sean titulares de una autorización para residir en España en los términos establecidos en el Real Decreto 865/2001, de 20 de julio y conforme a la Ley Orgánica 2/2009 sobre derechos y libertades de los extranjeros en España.
  • – No padecer una enfermedad ni estar afectado por una limitación física o psíquica que imposibilite la realización de las actividades profesionales que exige el programa de formación para psicólogos residentes.
  • – Disponer de la titulación de graduado o licenciado en Psicología, Filosofía y Letras (sección Psicología o División Filosófica y Ciencias de la Educación), Filosofía y Ciencias de la Educación u otros grados o licenciaturas del ámbito de la Psicología.

¿En qué consiste el examen?

De acuerdo con la última convocatoria al PIR anunciada en el Boletín Oficial del Estado, el examen consiste en

  • – Una prueba teórica tipo test
  • – Con 175 preguntas y 4 de reserva
  • – Con 4 alternativas de respuesta donde los errores penalizan

Dura cuatro horas y computa un 90% de la puntuación total, por lo que exige un conocimiento exhaustivo en todas las competencias del psicólogo clínico. El otro 10% se obtiene por méritos académicos, es decir: a partir de la calificación obtenida en el Grado en Psicología y del reconocimiento de la tesis doctoral si procede.

El temario a estudiar se divide en dos partes: una relacionada con el marco legal que rige el sistema sanitario español y el ejercicio del personal sanitario; y otra más específica sobre las competencias en Psicología Clínica. Los temas específicos tienen como núcleo el estudio de todos los trastornos mentales y su sintomatología, así como los métodos de evaluación y tratamientos de intervención en cada patología. También abordan otros objetos de estudio como la psicofarmacología, las distintas técnicas de psicoterapia o la intervención en enfermos crónicos o paliativos.

 El número de plazas ofertadas ha aumentado en los últimos años hasta llegar a las 189 en 2019, no obstante, el número de candidatos por plaza es bastante elevado —aproximadamente 24 aspirantes por vacante—. Así pues, para superar el examen es necesario ser perseverante, tener un ritmo de estudio constante y una excelente formación en el campo sanitario. 

Otras alternativas al PIR

La Psicología Clínica ofrece un amplio abanico de posibilidades laborales para aquellos que buscan alternativas al PIR y así ejercer en ámbitos distintos: organizaciones sociosanitarias no gubernamentales, centros de rehabilitación para personas con problemas de salud mental y discapacidades… También hay profesionales que deciden establecerse por su cuenta en un gabinete privado.

En este sentido, los profesionales de este área pueden completar su formación con el  Máster oficial en Psicología General Sanitaria con tal de lograr ese extra de especialización. Además, el posgrado permite acceder a las bolsas de empleo de centros médicos y hospitalarios públicos y privados. Esto es así porque su plan de estudios ofrece las competencias que exige el PIR. Esta especialización también es una buena base para aquellos que quieran examinarse del PIR.