Jueves, 09 julio 2020

El papel de la enfermería y sus equipos durante la crisis del coronavirus

Durante el periodo de pandemia por COVID_19, la profesión de enfermería ha adquirido un total protagonismo, no solo por el cuidado hacia los pacientes, sino también por su labor imprescindible en la sociedad ya que su acción principal se volvió fundamental en la lucha contra el coronavirus.

Reflexionando sobre ello, creo que una de las características principales de la enfermería es la versatilidad, y esa capacidad de adaptación en tiempo record ante cualquier situación nueva ha puesto a nuestra profesión en lo más alto de su desempeño.

En cuestión de días, a veces horas, las instituciones sanitarias se vieron obligadas a adaptar no solo sus equipos humanos, sino también su estructura física y organizativa,  para poder abordar las necesidades de una población que con el COVID se convertía en totalmente vulnerable.

No solo por la morbilidad del virus, sino todos por factores socio sanitarios derivados del confinamiento, como la soledad, la falta de compañía de cuidadores principales durante el ingreso y la rápida acción del virus en el empeoramiento de los pacientes.

Adaptación récord

Los hospitales, los centros de atención primaria y las residencias sociosanitarias, se tuvieron que adaptar en tiempo record cambiando toda su estructura, sus circuitos y protocolos de atención, sumados a un cambio organizativo en la labor de los equipos humanos.

Es por ello que  en estas circunstancias la enfermería adquiere un papel capital, su versatilidad, su capacidad de adaptación, su generosidad y vocación propias de la profesión enfermera en su código deontológico, han hecho que el rol de la enfermería durante la pandemia fuera extremadamente destacado.

Desde la gestión sanitaria, que es el papel que me ha tocado desempeñar en esta situación tan extraordinaria, puedo afirmar que los aspectos organizativos y las capacidades gestión se volvieron  fundamentales para el buen funcionamiento de las unidades y la acción coordinada de su personal.

Nuestro día a día ha sido extremadamente difícil, pero meses después puedo afirmar con orgullo y rotundidad que todos los que hemos vivido la pandemia dedicados al cuidado y la atención de los seres humanos, hemos dado lo mejor de nosotros mismos, ofreciendo nuestra dedicación, entrega y conocimientos al servicio de la sociedad.

Ana Martín Casado, docente del Máster Universitario en Dirección y Gestión de Unidades de Enfermería de UNIR.