Bronce, liras y auloi: ¿cuál fue el papel de la musicología en la configuración de la banda sonora de 'La Odisea'?

La banda sonora de La Odisea demuestra que la musicología también puede ser protagonista en Hollywood. La investigación histórica sobre los sonidos del pasado ha sido clave para construir el universo sonoro de la nueva película de Christopher Nolan.

El compositor sueco Ludwig Göransson, autor de la banda sonora de 'La Odisea'.Descubre nuestros estudios de Música

Desde que se estrenó La Odisea de Christopher Nolan el pasado 17 de julio de 2026, se ha hablado mucho del reparto, de los planos imposibles, de la escala mítica de la producción… Pero hay un detalle que, inicialmente, ha pasado de puntillas por la conversación general y que, para quien mira el cine con oídos de musicólogo, es especialmente relevante: una banda sonora informada históricamente, que combina técnicas de recuperación organológica con sonidos y recursos actuales.

Desde el inicio, Nolan le explicitó al compositor Ludwig Göransson que no quería incluir una orquesta en su producción. El objetivo no era realizar una reconstrucción arqueológica exacta, sino crear un universo sonoro creíble que conectara la sensibilidad del espectador actual con el mundo narrado por Homero. Por ello, Göransson se sentó a componer la banda sonora de la epopeya griega más esperada de la década sin el recurso que define gran parte de la música de cine desde hace un siglo. Esa decisión, aparentemente técnica es, en realidad, una lección de musicología aplicada.

Máster Universitario en Musicología

Un problema abordado desde la historia de la música

La pregunta a la que se enfrentaron Nolan y Göransson no era qué música quedaba bien para acompañar la película, sino a qué sonaba el mundo de Odiseo. La Odisea de Homero, bien conocida en el ámbito musicológico por su hipotetizado acompañamiento musical, se ambienta en la Edad del Bronce, por lo que usar violines y trompas modernas habría supuesto un anacronismo sonoro similar a ponerle un reloj de pulsera al protagonista.

Según declaraciones recogidas por medios como Rolling Stone y Variety, Göransson quería evitar los clichés del peplum sinfónico y buscar algo “terrenal, inmediato y accesible”. Para lograrlo, tuvo que recorrer un camino basado en la investigación de fuentes, para lo cual contó con musicólogos asesores e intérpretes como, por ejemplo, Rosa Fragorapti o Callum Armstrong.

Específicamente, se intentó reconstruir, a partir de lo que sabemos sobre la organología antigua, qué instrumentos podrían haber sonado en aquel Mediterráneo. El resultado fue una paleta sonora construida sobre dos instrumentos icónicos de la Antigüedad clásica, la lira y el aulós, e instrumentos de bronce en homenaje al metal que da nombre a la era de la epopeya.

La anécdota más mencionada en los medios resume bien el proceso creativo: Göransson alquiló 35 gongs de bronce de distintos tamaños y experimentó con ellos, golpeándolos contra otras superficies, como paredes, barandillas, chatarra o aparatos de aire acondicionado, para producir los sonidos que buscaba. Con ello y apoyándose en el sonido evocativo de los instrumentos recreados para la ocasión, obtuvo un producto que se aleja de la convención hollywoodiense y nos acerca a un paisaje creado expresamente para capturar una de las historias más antiguas del Occidente actual.

La Odisea’ no es solo una película con una banda sonora única, sino una demostración de que la música tiene historia y que esa historia se traduce en conocimiento útil, contratable y taquillero.

¿Qué papel tiene aquí la musicología?

Aunque estos aspectos suenen a genialidad creativa espontánea, no lo son. Detrás de cada una de esas decisiones hay un cuerpo de conocimiento que alguien tuvo que producir primero: alguien tuvo que estudiar la lira y el aulós como objetos históricos, desde cómo se construían hasta cómo se afinaban y qué papel social cumplían, lo que se aborda habitualmente desde la organología e iconografía musical.

Alguien tuvo que reconstruir cómo pudo sonar una música de la que no conservamos grabaciones y apenas partituras, de lo que se han encargado la musicología histórica y la arqueomusicología. De igual forma, alguien tuvo que abordar la razón por la que el sonido de estos instrumentos nos provoca la sensación de antigüedad, de pasado pretérito, en un lugar donde unos violines podrían haber sacado al espectador de la historia, de lo que se encargan campos como la estética musical y la semiótica del sonido.

Dicho de otro modo La Odisea no es solo una película con una banda sonora única, sino una demostración de que la música tiene historia y que esa historia se traduce en conocimiento útil, contratable y taquillero. Lo que Göransson hizo con las reconstrucciones y los gongs de bronce solo es posible porque generaciones de investigadores documentaron cómo sonaba (o pudo sonar) el pasado, cómo lo interpretamos en la actualidad y cómo puede adaptarse al oído moderno.

De la sala de cine al aula

El trabajo de detective sonoro que tanto ha fascinado en las entrevistas hechas a Göransson es, en gran parte, lo que se incluye en un programa de musicología. Estudiar musicología no es, al fin y al cabo, adquirir las herramientas necesarias para hacer preguntas como las de Nolan y saber responderlas con rigor: ¿cómo se reconstruye el sonido de una época a partir de fuentes fragmentarias?, ¿cómo un timbre, una escala o un instrumento construyen significado cultural?, ¿cómo la música de cine dialoga con la historia real de la música?

Detalle de la escultura de Homero tocando la lira en el friso del Parnaso del Albert Memorial de Londres.

Estas competencias van mucho más allá de la academia y se traducen en bandas sonoras, videojuegos, museos, gestión del patrimonio sonoro, crítica, divulgación, producción cultural. Cada vez que una superproducción decide que el sonido histórico es un argumento de venta, crece la demanda de gente que sepa de dónde viene ese sonido, aunque este no quiera formar una imagen exacta del momento que representa, sino evocarlo de una forma que capture efectivamente la atención.

En el Máster Universitario en Musicología trabajamos este tipo de preguntas, desde la función del aulós griego hasta la industria que mueve la última banda sonora nominada al Óscar, a partir de las herramientas para investigarlo, entenderlo y cuestionarlo. Lo que Göransson hizo con 35 gongs de bronce empezó, en algún momento, con alguien haciéndose unas preguntas clave.

(*) Eulàlia Febrer Coll es la directora académica del Máster en Musicología de UNIR. Docente y doctora en Popular Music por Cardiff University (2019), Máster por la Universidad de Barcelona (2014) y titulada superior por la ESMUC (2013).

  • Facultad de Artes y Ciencias Sociales

Títulos que te pueden interesar

Noticias relacionadas

Presencia digital de las bandas clásicas: por qué el algoritmo mató a la estrella del rock

¿Cómo pueden grupos musicales que han vendido millones de discos tener menos seguidores que un creador de TikTok? La presencia digital no se construye sola, aunque el catálogo sea extraordinario. El autor del artículo lo explica y propone qué hacer.

El conjunto de símbolos y señales gráficas que permiten representar visualmente un sonido es lo que se conoce como notación musical

¿Qué es la notación musical?

El conjunto de símbolos y señales gráficas que permiten representar visualmente un sonido es lo que se conoce como notación musical.

Pedagogía musical aplicada al instrumento: por qué todo músico necesita formación docente

Una parte considerable de los músicos acaba desarrollando funciones docentes. En este contexto, la formación especializada desarrolla competencias que van más allá del conocimiento técnico del instrumento.


Docencia 100% online

Nuestra metodología te permite estudiar sin desplazarte mediante un modelo de aprendizaje personalizado


Clases en directo

Nuestros profesores imparten 4.000 horas de clases online a la semana. Puedes asistir en directo o verlas en otro momento


Mentor - UNIR

En UNIR nunca estarás solo. Un mentor realizará un seguimiento individualizado y te ayudará en todo lo que necesites

La fuerza que necesitas

Graduación Logroño 2025

Acompañamiento personalizado