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Las escuelas infantiles han de contar con un protocolo de seguridad que guíe al personal a gestionar y solventar situaciones de riesgo eficazmente, salvaguardando la integridad tanto de los trabajadores como de los menores.

Las escuelas de Educación Infantil de primer ciclo, tradicionalmente conocidas como guarderías, son centros donde se atienden a niños desde sus primeros meses de vida hasta los tres años con el objetivo de contribuir a su desarrollo afectivo, físico, social e intelectual. Sin embargo, más allá de la seguridad infantil, una guardería es también un centro de trabajo y, como tal, debe cumplir la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, garantizando la seguridad y salud de su personal. El protocolo de seguridad en guarderías, por tanto, no solo protege a los menores, sino que forma parte del plan de prevención del centro, orientado a minimizar los riesgos laborales de educadores, personal de apoyo, cocina, limpieza y dirección.
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¿En qué consiste el protocolo de seguridad en guarderías?
El protocolo de seguridad en guarderías establece las medidas necesarias para prevenir, gestionar y actuar ante situaciones de riesgo o emergencia dentro del centro. La falta de previsión puede provocar interrupciones indeseadas, accidentes leves o graves durante el desarrollo del curso; por ello, es muy importante que todos los trabajadores de la escuela infantil conozcan el protocolo y contribuyan a hacer de la misma un lugar seguro.
Así pues, la escuela, como cualquier otro centro de trabajo, debe cumplir las disposiciones para que sea un lugar seguro. Para ello, se deberá seguir la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y completar los siguientes pasos:
- Identificar los riesgos del centro.
- Evaluar aquellos que no se puedan evitar.
- Combatir los riesgos en su origen.
- Adaptar el trabajo a la persona.
- Sustituir lo peligroso por lo que entrañe poco o ningún peligro.
- Adoptar medidas que antepongan la protección colectiva a la individual.
- Dar las debidas instrucciones y formación a los trabajadores.
Principales riesgos laborales en una escuela infantil
En las guarderías existen riesgos laborales específicos del sector.
Riesgos ergonómicos
Los profesionales de Educación Infantil están expuestos a:
- Levantamiento frecuente de bebés
- Posturas forzadas al cambiar pañales
- Trabajo prolongado en el suelo
- Movimientos repetitivos
Estas situaciones pueden provocar trastornos musculoesqueléticos, uno de los problemas más habituales en el sector educativo.
Riesgos biológicos
El contacto continuo con menores implica:
- Exposición a virus y bacterias
- Manipulación de fluidos corporales
- Gestión de residuos como pañales o material contaminado
La implantación de protocolos de higiene, el uso adecuado de equipos de protección y la formación específica resultan fundamentales para reducir este riesgo.
Riesgos psicosociales
El trabajo en guarderías también conlleva una elevada carga emocional:
- Estrés
- Responsabilidad constante
- Ruido continuado
- Sobrecarga de tareas
La evaluación de riesgos psicosociales es un aspecto cada vez más relevante dentro de la prevención moderna.
Riesgos de seguridad
Como en cualquier centro de trabajo, pueden producirse:
- Caídas al mismo nivel
- Golpes
- Incendios
- Situaciones de evacuación
Por ello, las instalaciones deben diseñarse y mantenerse bajo criterios preventivos que protejan tanto a los menores como al personal.
Claves del protocolo de seguridad de una guardería
El protocolo de seguridad de guarderías es clave para que el centro cumpla unos requisitos de seguridad mínimos:
Zona de seguridad e instalaciones
Las instalaciones (suelos, paredes, enchufes, escaleras, ventanas) deben minimizar riesgos de caídas, golpes o accidentes.
Específicamente, con tal de proteger a los menores, los suelos deben de ser blandos y las paredes deben estar desprovistas de cualquier objeto o textura que pueda causar daño o resultar peligroso.
Además, en una escuela infantil no deben existir elementos peligrosos al alcance de los niños en una altura de 1,20 metros para evitar que sufran daños. Esta zona de seguridad engloba lugares habituales donde están los menores como zonas de paso.
Instalaciones específicas
El resto de los espacios que componen el centro deben cumplir con una serie de características:
- Ser visuales: Ningún objeto debe interferir en el campo visual del docente con el grupo de niños en general. La visualización de los alumnos debe darse en todo momento para evitar cualquier accidente.
- Ser específicos: Los espacios deben estar diseñados para adaptarse a cada actividad programada y estar bien diferenciados.
- Ser polivalentes: Instalaciones diseñadas para ser disfrutadas por niños de diferentes edades, niveles y necesidades.
Accesos
El control de acceso al recinto es importante, especialmente para preservar la integridad de los niños y evitar que cualquier persona ajena entre en la escuela. Esta medida previene a su vez que los niños no sufran ningún accidente con cualquier objeto o elemento externo.
Equipamiento homologado
Todo el mobiliario y materiales deben cumplir la normativa vigente. El uso de equipamiento adecuado disminuye riesgos físicos y mejora la ergonomía del trabajo diario.
Además, el equipamiento pensado para los niños debe estar adaptado a sus destrezas y habilidades. Por supuesto, no se puede permitir a las familias que acudan al centro con juguetes que puedan resultar peligrosos o que no estén homologados.
Formación del personal
Con el fin de gestionar y prevenir los riesgos dentro de una guardería es relevante formar a los trabajadores en materia de prevención de riesgos, según se especifica en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.
Integrar a los profesionales en la cultura preventiva es de gran utilidad a la hora de detectar riesgos, actuar correctamente ante emergencias, reducir accidentes laborales y mejorar el clima organizativo.
Plan de emergencias y evacuación
Toda escuela infantil debe contar con protocolos claros de actuación ante incendios, accidentes o situaciones imprevistas. El personal debe conocer los procedimientos y participar en simulacros periódicos.
Servicio de mantenimiento
Un mantenimiento adecuado de las instalaciones es clave para evitar riesgos estructurales, eléctricos o mecánicos. Así pues, hay que cuidar el espacio y mantener el centro en óptimas condiciones.
Todas estas medidas de seguridad son necesarias para lograr que la escuela infantil sea un lugar donde los riesgos se minimicen o se resuelvan de forma eficiente. Para ello, es de vital importancia que haya una correcta coordinación entre los profesionales del centro.
Si todos los profesionales conocen el protocolo de seguridad en guarderías y actúan en armonía frente a los riesgos, el problema se resolverá con eficiencia. Al respecto, sería contraproducente que mientras una parte del personal se coordina para cumplir con las medidas de seguridad, una persona o varias actúen individualmente y cometan errores que provoquen un accidente.







