UNIR Revista
El chief technology & operations officer (CTOO) de Santander Universidades y director académico del Programa Avanzado en Arquitecturas Cloud de UNIR analiza cómo evoluciona la tecnología y qué conocimientos demandan hoy las organizaciones.

Javier Pozo Ugidos compagina responsabilidades directivas en el ámbito de la tecnología y las operaciones con su labor docente como director académico de varios programas avanzados en UNIR, relacionados con DevOps, Cloud Computing y Arquitecturas Cloud.
Según confiesa, esta doble faceta profesional y académica le permite tener una visión muy realista de cómo evoluciona la tecnología y de qué conocimientos están demandando hoy las organizaciones.
En los últimos años, uno de los principales retos a los que se ha enfrentado este ingeniero informático tiene que ver con la complejidad creciente de los entornos cloud. Ya no son solo una forma diferente de alojar sistemas, sino la base sobre la que se construyen productos digitales completos, escalables y globales. Esto exige repensar arquitecturas, procesos y, sobre todo, los perfiles profesionales que se ocupan de ellos.
Pregunta: ¿Cómo ha evolucionado el concepto de arquitectura cloud en los últimos años?
Respuesta: Hace unos años, hablar de arquitecturas cloud se centraba fundamentalmente en el traslado de infraestructuras tradicionales a la nube. El objetivo era ganar flexibilidad, reducir costes y simplificar la gestión.
Hoy es mucho más que eso. Las arquitecturas se diseñan pensando desde el inicio en la escalabilidad, la resiliencia y la automatización. Ya no se trata solo de estar en la nube, sino de aprovechar todo su potencial. Esto ha elevado el nivel de exigencia para nosotros, los profesionales. Y para ser competitivos es imprescindible entender cómo encajan los distintos servicios, cómo evolucionarán las soluciones en el tiempo y cómo impactan las decisiones técnicas en el negocio.
“Ya no se trata solo de estar en la nube, sino de aprovechar todo su potencial. Esto ha elevado el nivel de exigencia para nosotros, los profesionales”.
P: ¿Qué fundamentos de cloud computing avanzado consideras imprescindibles para cualquier arquitecto que quiera diseñar soluciones modernas y escalables?
R: En primer lugar, un arquitecto cloud debe entender cómo funcionan los sistemas distribuidos, es decir, aplicaciones formadas por múltiples componentes que se comunican entre sí y que deben seguir funcionando incluso cuando alguna parte falla.
También es esencial pensar en términos de automatización, es decir, definir infraestructuras, configuraciones y despliegues de forma repetible y controlada. La seguridad es otro pilar fundamental, integrada desde el diseño y no como un añadido posterior.
Y, por último, cada vez cobra más importancia el impacto económico de la arquitectura, porque un buen diseño implica optimizar costes y tomar decisiones balanceadas sobre consumo y escalabilidad.
“Cada vez es más importante el impacto económico de la arquitectura, porque un buen diseño implica optimizar costes y tomar decisiones balanceadas sobre consumo y escalabilidad”.
P: Con la irrupción de la IA y el machine learning en la nube, ¿cómo están cambiando las arquitecturas y qué habilidades nuevas se están demandando?
La inteligencia artificial y el machine learning están teniendo un impacto enorme en las arquitecturas cloud. Muchas soluciones actuales ya incorporan análisis de datos, modelos predictivos o sistemas de recomendación que necesitan infraestructuras capaces de escalar rápidamente y gestionar grandes volúmenes de información.
Esto genera mayor demanda de nuevos perfiles y habilidades. Ya no basta con conocimientos puramente técnicos, sino que se valoran profesionales capaces de entender datos, automatización y operación conjunta de sistemas. Conceptos como MLOps, que conectan desarrollo, operaciones y modelos de IA, empiezan a ser cada vez más relevantes en proyectos reales.

P: En tu experiencia, ¿qué papel juegan los patrones de diseño, los microservicios y la ingeniería de plataformas en proyectos cloud actuales?
R: Los patrones de diseño siguen siendo una base fundamental para construir sistemas bien estructurados, porque ayudan a resolver problemas comunes a los que ya se enfrentaron otros y que han sido validados por la industria.
“Ha ganado mucha importancia el platform engineering, cuyo objetivo es ofrecer a los equipos entornos estables, seguros y estandarizados para desarrollar sin tener que preocuparse de los detalles técnicos del sistema en su totalidad”.
Los microservicios, por su parte, permiten dividir las aplicaciones en componentes más pequeños e independientes, lo que facilita la escalabilidad y el trabajo de múltiples equipos en paralelo. Sin embargo, también añaden complejidad. Por eso ha ganado mucha importancia el platform engineering, cuyo objetivo es ofrecer a los equipos entornos estables, seguros y estandarizados para desarrollar sin tener que preocuparse de los detalles técnicos del sistema en su totalidad.
P: ¿En qué punto se encuentra actualmente España en la adopción de arquitecturas cloud avanzadas frente a otros países europeos?
R: España ha avanzado mucho en la adopción de cloud en los últimos años. Cada vez más organizaciones utilizan la nube como base de sus sistemas críticos y están dando el salto hacia arquitecturas más modernas, mediante refactorización de aplicaciones, por ejemplo.
Aun así, en comparación con otros países europeos más avanzados, todavía existe margen de mejora. La diferencia no suele estar en la tecnología disponible, sino en la formación, la experiencia y los modelos organizativos.
Las empresas que apuesten por talento especializado y por una visión a largo plazo lograrán resultados muy competitivos.
P: ¿Qué sectores en España están liderando el uso de arquitecturas cloud complejas?
R: Entre los sectores más avanzados destacan el sector financiero, el comercio digital, las telecomunicaciones y, cada vez más, otros distintos como la educación o la industria. En mi opinión, la banca y las fintech han impulsado soluciones muy robustas y seguras, mientras que el e-commerce ha llevado al límite la escalabilidad y la disponibilidad.
“La banca y las fintech han impulsado soluciones muy robustas y seguras, mientras que el e-commerce ha llevado al límite la escalabilidad y la disponibilidad. Pero cada vez más destacan sectores como la educación o la industria”.
Otros sectores más tradicionales también están adoptando arquitecturas complejas como parte de su transformación digital, utilizando la nube para modernizar procesos y mejorar la toma de decisiones basada en datos.
P: Mirando al futuro, ¿cómo imaginas la evolución del ecosistema cloud en España en los próximos cinco años?
R: En los próximos cinco años veremos arquitecturas cloud cada vez más automatizadas, inteligentes y orientadas a plataformas. La inteligencia artificial se integrará de forma natural en muchos productos y servicios, y la nube será el soporte habitual de esa innovación.
España tiene una gran oportunidad para seguir creciendo en este ámbito si continúa apostando por la formación y por la colaboración entre universidad y empresa. El talento bien formado será la clave para aprovechar todo el potencial que conlleva cloud en los próximos años.
- Escuela Superior de Ingeniería y Tecnología






