Jorge Arana Varona
Alberto Conejero, dramaturgo y coguionista de la película de Los Javis, desveló en el Foro UNIR cómo nació el proyecto, qué referencias literarias esconde y por qué su propósito no es reconstruir la vida del poeta, sino reivindicar su legado.

Más de tres millones de espectadores y 23 millones de euros recaudados en apenas tres semanas. Son las cifras de La bola negra expuestas durante el Foro UNIR, donde Alberto Conejero, coguionista de la película dirigida por Los Javis, reveló detalles de su creación que hasta ahora no había compartido públicamente. Entre ellos, la escritura de tres romances originales inspirados en el universo de Federico García Lorca.
El encuentro, dedicado al diálogo entre cine, teatro y literatura, analizó cómo la obra del poeta granadino ha inspirado una de las producciones españolas más comentadas del momento. La película conecta tres historias situadas en épocas diferentes y encuentra uno de sus principales puntos de partida en La piedra oscura, la obra teatral que Conejero escribió alrededor de Rafael Rodríguez Rapún, uno de los grandes amores de Lorca.
Participaron Alberto Conejero, dramaturgo, poeta, Premio Nacional de Literatura Dramática y coguionista de La bola negra; Estefanía Cabello, escritora, doctora en Literatura Española y coordinadora académica del Grado en Lengua y Literatura Hispánica de UNIR; y Miguel Carrera, coordinador del Área de Literatura de La Madraza, centro cultural de la Universidad de Granada, y director de la Cátedra Federico García Lorca.
“No tengáis miedo de Federico, de su poesía, porque él no nos necesita. Le necesitamos nosotros”, recordó Conejero que les dijo a Calvo y Ambrossi durante la escritura del guion. Para el dramaturgo, la película no pretende sustituir, completar ni imitar al poeta, sino construir un homenaje que permita a nuevas generaciones descubrir su literatura.
Seis claves de ‘La bola negra’
- El origen de la película: Los Javis habían visto la representación teatral de La piedra oscura. Años después, durante un vuelo a Ibiza, Calvo volvió a leerla y descubrió su potencial cinematográfico. “Nada más leer el monólogo de inicio del personaje de Sebastián tuvo la intuición de que eso debía convertirse en una película”, relató Conejero.
- Tres romances originales: Alberto Conejero reveló por primera vez que escribió tres composiciones poéticas para el largometraje. Una de ellas aparece en la secuencia final de la nieve y constituye un homenaje a Así que pasen cinco años, otra de las obras de García Lorca.
- No es una biografía: La película utiliza acontecimientos históricos y elementos de la obra lorquiana, pero introduce licencias poéticas deliberadas. “No es un biopic sobre García Lorca, no tiene un afán historicista”, advirtió el guionista.
- El manuscrito perdido: La verdadera La bola negra de Lorca apenas llegó a esbozarse. Se conserva una escena, un listado de personajes y testimonios sobre el argumento. “No es una obra incompleta. Es una obra apenas esbozada”, precisó Conejero.
- El papel de las mujeres: Ante las críticas sobre su aparente menor protagonismo, el dramaturgo defendió que los personajes femeninos tienen autonomía y una función narrativa esencial. “No todas las obras pueden hablar de todo”, señaló al explicar las decisiones creativas de los tres guionistas.
- El regreso de Lorca a los lectores: Conejero celebró que el éxito cinematográfico esté despertando el interés por Los sonetos del amor oscuro y otras obras del poeta. “La película no pretende ser un punto de llegada de García Lorca, sino un punto de partida”, afirmó.
El vuelo que lo cambió todo
La historia de la película de Javier Calvo y Javier Ambrossi comenzó mucho antes de que ambos cineastas se plantearan trasladarla a la gran pantalla. Hace más de una década asistieron a una representación de La piedra oscura, protagonizada originalmente por Dani Grao y Nacho Sánchez, los actores que dieron vida a Rafael y Sebastián.
La obra había conseguido cinco premios Max en 2016 y se había convertido en uno de los textos más reconocidos de Alberto Conejero. Sin embargo, el proyecto cinematográfico no surgió inmediatamente después de aquella representación, sino durante un viaje bastante más cotidiano.
“Hace un par de años o dos y medio, cuando iban de viaje a Ibiza, buscaron una lectura que fuera breve para ese viaje”, recordó el dramaturgo. Javier Calvo escogió entonces La piedra oscura y, tras leer el monólogo inicial de Sebastián, comprendió que allí existía una historia que podía convertirse en película.
La intuición se transformó posteriormente en una colaboración entre tres creadores procedentes de mundos diferentes. Conejero aportó su conocimiento del teatro de García Lorca y del lenguaje poético, mientras Calvo y Ambrossi incorporaron su experiencia audiovisual.
El dramaturgo reconoció que inicialmente esperaba debutar en el cine con la adaptación de La geometría del trigo, la obra por la que recibió el Premio Nacional de Literatura Dramática en 2019. Sin embargo, La bola negra se adelantó. La adaptación de La geometría del trigo continúa entre sus proyectos y, según reveló, la nueva película incluye incluso un homenaje a ese texto.
Tres poemas escritos para la película
Una de las revelaciones más importantes del foro llegó cuando Alfredo Peña, moderador de este encuentro, preguntó a Conejero por los versos que aparecen en la parte final del largometraje.
“Esto es la primera vez que lo cuento”, anunció el dramaturgo antes de explicar que había escrito tres romances originales para La bola negra. Uno de ellos corresponde a la escena de la nieve, otro está relacionado con Enrique y el tercero prefirió dejarlo como un descubrimiento para los espectadores.
La composición final se inspira en Así que pasen cinco años y conecta con otras piezas del universo lorquiano, especialmente El público y Comedia sin título. Conejero explicó que la nieve aparece como una imagen vinculada a la muerte, la ausencia y el tránsito entre diferentes realidades.
“Lo escribí desde el amor y desde la libertad que el amor entrega”, afirmó al recordar el desafío de crear unos versos que dialogaran con García Lorca sin pretender hacerse pasar por él.
La importancia de esta revelación va más allá de una curiosidad sobre el guion. La película incorpora poesía original de Alberto Conejero dentro de una estructura cinematográfica concebida para llegar a un público amplio, una apuesta poco habitual en una gran producción contemporánea.
El autor explicó que el proceso de escritura consistió en utilizar las imágenes y los símbolos del poeta granadino como punto de partida, sin tratar de reproducir exactamente su voz. Para Conejero, el verdadero homenaje consiste en prolongar la capacidad de la poesía para imaginar aquello que la historia impidió que llegara a existir.
No es un biopic de Lorca
Una de las principales advertencias de Alberto Conejero durante el foro fue que La bola negra no pretende contar la biografía de Federico García Lorca. La película parte de acontecimientos, personajes y referencias históricas, pero construye una ficción con una importante libertad poética.
La propia historia de Rafael Rodríguez Rapún constituye uno de los puntos de conexión entre la realidad y la creación literaria. Su relación con el poeta inspiró La piedra oscura, una obra que sitúa al personaje de Rafael frente a Sebastián, un joven soldado, y que aborda la memoria, el amor y la necesidad de preservar el legado de quienes fueron silenciados.
Conejero explicó que, durante la escritura del guion, los tres autores rechazaron deliberadamente una aproximación historicista. Incluso la representación física de Lorca responde a esa decisión: no se buscó un actor que reprodujera exactamente su apariencia.
“No es un biopic sobre García Lorca”, insistió. La intención era construir una invocación de su imaginario, no una reconstrucción documental de su vida.
Esta libertad aparece también en la recreación de acontecimientos históricos, como la última fotografía conocida de Lorca junto a Rodríguez Rapún. Conejero señaló que la película incorpora personajes que no aparecen en la imagen original, una decisión consciente que refuerza su naturaleza de interpretación artística.
La distinción es importante para comprender el largometraje. Quien acuda al cine esperando una reconstrucción histórica encontrará otra propuesta: una historia sobre el deseo, la memoria, la represión y las vidas que pudieron haber existido.
El misterio del manuscrito perdido
¿Qué escribió realmente Federico García Lorca de La bola negra? Es una de las preguntas que el éxito de la película puede llevar a miles de espectadores a buscar en internet.
Alberto Conejero quiso aclarar un error frecuente: la obra original no estaba simplemente inacabada, sino apenas esbozada. Se conservan una escena, una relación de personajes y testimonios sobre el argumento que el poeta había compartido con personas de su entorno.
El dramaturgo explicó que Lorca manejó dos títulos para aquel proyecto. Primero lo llamó La bola negra y posteriormente contempló La piedra oscura, denominación que Conejero recuperó para su obra teatral.
No obstante, su pieza no intenta reconstruir directamente el argumento que Lorca dejó sin desarrollar. Su centro es la necesidad de salvar un manuscrito del horror de la Guerra Civil, mientras que la película amplía ese universo e imagina parte de lo que pudo haber sido la obra original.
La investigación continúa rodeada de interrogantes. Conejero recordó que el archivo de Rafael Martínez Nadal, conservado en Londres, sigue siendo inaccesible y que no se conoce con certeza qué documentos pueden encontrarse todavía entre sus fondos.
Estefanía Cabello añadió otra dimensión histórica: el papel de María Teresa León y Victorina Durán en la conservación de testimonios sobre Lorca y Rafael Rodríguez Rapún. La memoria de ambas creadoras resulta fundamental para comprender cómo han llegado hasta nosotros determinados episodios de aquella época.
Las mujeres y la polémica
El foro también abordó uno de los debates surgidos alrededor de la película: el aparente protagonismo secundario de los personajes femeninos.
Ante una pregunta de los asistentes, Alberto Conejero defendió que Javier Calvo y Javier Ambrossi habían construido una filmografía especialmente atenta a las experiencias de las mujeres, como demuestran obras anteriores como Veneno, La Mesías o La llamada.
“No todas las obras pueden hablar de todo”, respondió el dramaturgo, que reivindicó la decisión de situar en esta ocasión las relaciones homosexuales masculinas en el centro de la narración.
Conejero explicó que los guionistas prestaron especial atención a que cada personaje femenino tuviera autonomía y una función narrativa propia. Entre ellos destacó a Nené Romero, interpretada por Penélope Cruz, a la que definió como una representación de la modernidad y las libertades de la España republicana.
También se refirió al personaje de la madre de Lorca, inspirado parcialmente en su correspondencia con el poeta, y a las religiosas que muestran compasión hacia quienes sufren las consecuencias de la guerra.
Estefanía Cabello amplió el debate al recordar que las ausencias también pueden tener significado literario. En La casa de Bernarda Alba, por ejemplo, la ausencia física de Pepe el Romano no impide que su presencia determine buena parte de la acción.
La especialista defendió que el análisis de los personajes no debería limitarse al tiempo que permanecen en pantalla, sino considerar también su influencia en la historia y los significados que representan.
El fenómeno llega a los Óscar
El fenómeno de La bola negra trasciende ya el éxito en las salas españolas. La película ganó el premio a la mejor dirección en el Festival de Cannes de 2026 y fue seleccionada para representar a España en la categoría de mejor película internacional de los premios Óscar.
Según los datos publicados por El País el 12 de octubre, la película había alcanzado los 23,5 millones de euros de recaudación y vendido aproximadamente 3,7 millones de entradas, situándose entre las diez producciones españolas más taquilleras de la historia.
Su reparto reúne a figuras internacionales como Penélope Cruz y Glenn Close con intérpretes como Miguel Bernardeau y el cantante Guitarricadelafuente, que debuta como actor. La producción también ha despertado interés por sus referencias culturales y la presencia de artistas contemporáneos como Judeline.
Para Conejero, sin embargo, el mayor reconocimiento no se mide únicamente en espectadores, premios o recaudación. Lo verdaderamente importante es que los jóvenes que salen del cine comiencen a leer Los sonetos del amor oscuro, La casa de Bernarda Alba o El público.
“Yo creo que esta película no pretende ser un punto de llegada de García Lorca, sino un punto de partida para que muchísima gente en todo el mundo lo ame”, afirmó.
Una nueva generación descubre a Lorca
El Foro UNIR permitió recorrer un proceso creativo que comienza en la literatura de Federico García Lorca, continúa en el teatro de Alberto Conejero y desemboca en una producción cinematográfica de repercusión internacional. Un diálogo entre disciplinas que demuestra cómo una obra apenas esbozada puede generar nuevas historias sin perder su conexión con la memoria y la sensibilidad de su autor.
Esta relación entre literatura, interpretación y creación audiovisual conecta con titulaciones de UNIR como el Grado en Lengua y Literatura Hispánicas y los estudios especializados en literatura, cinematografía y escritura de guiones. La universidad aborda desde estas disciplinas tanto el análisis de los clásicos como su adaptación a nuevos lenguajes y públicos.
Conejero cerró el encuentro recordando que ninguna película, representación teatral o biografía puede ofrecer una imagen definitiva de Federico García Lorca. Su personalidad y su producción artística admiten múltiples interpretaciones y continuarán inspirando a nuevas generaciones.
“Él escribió que hay mil Federicos”, recordó el dramaturgo. La película de Los Javis ofrece uno de ellos. El resto continúa esperando en sus poemas, sus obras de teatro y los manuscritos que todavía conservan las huellas de una creación interrumpida.
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