Jenny Pérez Marrero
Conservar el patrimonio cultural exige que la sociedad lo conozca, lo valore y participe en su cuidado. La educación, el compromiso ciudadano y la labor de asociaciones y fundaciones son claves para transmitir este legado a las próximas generaciones.

Los elementos del patrimonio cultural no permanecen en el tiempo únicamente por la calidad de los materiales que conforman su estructura o por la de sus intervenciones de restauración. En la actualidad, para conservar el patrimonio cultural se necesita un plan de acción en el que la comunidad sea el foco central de las propuestas, protagonistas que participen de forma activa en los procesos de gestión.
Pero para llegar a la aplicación de este tipo de modelos de gestión participativa se necesita que los ciudadanos se interesen y valoren el patrimonio cultural, una valorización que se debe generar de forma voluntaria y natural. Este proceso ocurre cuando un individuo reconoce en dichos elementos parte de su identidad, de sus valores culturales, de su historia.
“No es posible valorar aquello a lo que no se encuentra sentido. Comprender el patrimonio significa reconocer que tiene un significado histórico, social, político e identitario; precisamente lo que después se denominan valores patrimoniales” (Plan Nacional de Educación Patrimonial 2025, 16).
¿Por qué es importante la valorización del patrimonio y que mecanismos deben activarse para conseguirlo?
Cuando una comunidad se apropia de los elementos del patrimonio cultural y vislumbra una utilidad como un recurso más para el desarrollo sostenible de su territorio es cuando se produce la valorización social del patrimonio cultural.
La práctica ha demostrado que solo se conserva lo que se valora, de allí la importancia de implantar mecanismos integrales que activen este proceso, para que de forma voluntaria la sociedad participe en el cuidado y difusión del patrimonio. Para conseguir que se establezca una relación proactiva y positiva de las comunidades con el patrimonio se deben implementar planes de educación patrimonial desde diferentes sectores, integrados como una estrategia territorial educativa que se aplique desde las primeras etapas de instrucción.
En esta tarea resulta fundamental el papel que juegan las asociaciones civiles, las fundaciones y los colectivos ciudadanos, quienes desde hace décadas vienen promoviendo acciones para alcanzar el respecto por patrimonio cultural desde la participación pública, algunas de ellas en base al establecimiento de planes de educación patrimonial.
Estos grupos no gubernamentales han asumido en las últimas décadas un rol protagónico, actuando como primera línea de defensa, captando recursos y dinamizando acciones en pro del patrimonio cultural y natural en el territorio. Aunque las asociaciones civiles y las fundaciones pertenecen al tercer sector (sin ánimo de lucro) y persiguen el mismo objetivo —conservar el patrimonio cultural—, su estructura legal, su financiación y su forma de actuar son completamente distintas.
¿Cuáles son las principales asociaciones civiles que trabajan en defensa del patrimonio cultural y natural en España?
En España existes múltiples asociaciones que fomentan la conservación del patrimonio cultural, centralizando sus actuaciones en su poder de influencia y frente a la sociedad civil. Suelen tener un rol más enfocado hacia la comunicación y la vigilancia. Su labor esta más enfocada hacia la denuncia pública, la presión política, la mediación y la concienciación social.
- Hispania Nostra: Es la asociación civil más mediática e influyente de España en defensa del patrimonio. Su mayor herramienta es la Lista Roja del Patrimonio, donde la sociedad civil promueve expedientes que alertan de bienes del patrimonio cultural en riesgo de desaparición, generando una llamada de atención para que los entes responsables actúen con acciones de emergencia.
- Asociación Española de Amigos de los Castillos: Una de las más antiguas (fundada en los años 50), dedicada a inventariar, vigilar y promover la conservación de la arquitectura defensiva española (castillos, murallas, torres).
- Asociación Centro Internacional para la Conservación del Patrimonio: Creada en el año 1993 tras el congreso Internacional de Rehabilitación del Patrimonio Arquitectónico y Edificación, se constituye como una asociación que funciona como una red de expertos técnicos y académicos al servicio del patrimonio cultural con una fuerte presencia en Iberoamérica.
Para conservar el patrimonio cultural se necesita un plan de acción en el que la comunidad sea el foco central de las propuestas.
¿Qué fundaciones destacan en España por su labor con el patrimonio cultural y natural?
A diferencia de las asociaciones civiles las fundaciones tienen un rol de ejecutor y gestión. Al tener más recursos económicos, suelen financiar obras de restauración y gestionar directamente monumentos, alguna otorga becas de investigación o editan monográficos sobre el patrimonio cultural.
- Fundación Santa María la Real del Patrimonio Histórico: Probablemente la fundación operativa más importante de España en este ámbito. Nació en Palencia para restaurar un monasterio en ruinas y hoy es un referente europeo. Ejecutan obras, diseñan planes de conservación, promueven el empleo local y editan la monumental Enciclopedia del Románico en España.
- Fundación Juanelo Turriano: Es la gran referencia privada a nivel nacional e internacional para la historia de la ciencia y la técnica, y especialmente para la defensa del patrimonio industrial (acueductos, puentes, molinos).
- Fundación Casa Ducal de Medinaceli: Entidad privada que gestiona, conserva y abre al público uno de los mayores conjuntos de patrimonio arquitectónico y documental de Europa en manos privadas (incluyendo el Hospital de Tavera en Toledo o la Casa de Pilatos en Sevilla).
- Fundación de Casas Históricas y Singulares de España: Agrupa a propietarios privados de inmuebles protegidos (BIC) para defender sus intereses, buscar vías de viabilidad económica (para que no caigan en la ruina) y promover su apertura social.
Acciones para alcanzar la valorización social del patrimonio cultural desde el mundo académico
Una de las tareas más importantes para activar la participación ciudadana en la custodia del patrimonio cultural recae en la formación de los profesionales de gestión del patrimonio cultural sobre el concepto de la valorización social y de la educación patrimonial, dos pilares fundamentales para que las iniciativas de conservación sean sostenibles en el tiempo.
En el Máster de Gestión de Patrimonio Cultural y Natural de UNIR consistentes con la idea anterior, hemos desarrollado una metodología de aprendizaje que potencia el trabajo consultivo comunitario, garantizando que los estudiantes obtienen las competencias para el desarrollo de proyectos en los que estén presentes la educación patrimonial, la gobernanza participativa y el desarrollo sostenible.
Esta metodología ha permitido la colaboración con asociaciones civiles y con fundaciones de diferentes países en la que los que estudiantes han participado con sus Trabajos Fin de Estudios en el marco de un problema real que intentaron resolver.
(*) Jenny Crisal Pérez Marrero es coordinadora del Máster en Gestión del Patrimonio Cultural y Natural de UNIR. Doctora, Ingeniero y especialista en Gestión del Patrimonio Cultural. Redactora de proyectos multidisciplinares de restauración del Patrimonio Cultural. Experta en nuevas técnicas aplicas a la investigación del Patrimonio Cultural y Natural.
Referencias bibliográficas:
- Ministerio de Cultura. (2025). Plan Nacional de Educación Patrimonial. Secretaría General Técnica del Ministerio de Cultura.
Tres opiniones de estudiantes sobre el máster:
“Dentro de mi formación del Máster de Gestión de Patrimonio Cultural y Natural tuve la fortuna de vincularme con la Red Proyectum. El caso de Hispania Nostra me permitió conocer distintas campañas de gestión de recursos privados para ejecutar proyectos promovidos por las comunidades, organizaciones sociales y ayuntamientos, entre otros. Estaré siempre agradecida a Hispania Nostra y a las comunidades que me abrieron la puerta para conocer de estos ingeniosos proyectos”.

Liliana Ruiz Gutiérrez es arquitecta, subdirectora de Infraestructura y Patrimonio Cultural de Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte en Bogotá, Colombia.
“La posibilidad de trabajar mediante Red Proyectum ha sido de gran envergadura, pues el poder conocer a fondo Hispania Nostra, una institución de gran reconocimiento cultural por su labor en la recuperación y preservación del patrimonio cultural compartido, ha motivado cada decisión durante la elaboración del trabajo final, dotándolo de compromiso social y respeto por la memoria de los territorios. Además, ha posibilitado conocer entidades comunitarias muy implicadas en la preservación cultural de sus municipios, así como todas aquellas normativas y subvenciones que posibilitan la salvaguardia de nuestra identidad cultural gracias a la pervivencia de sus manifestaciones, tanto materiales como inmateriales”.

Sandra Sitges Ramos, humanista, especialista en gestión del patrimonio cultural y natural en España.
“Con el objetivo de desarrollar un sistema integral que pueda centralizar los recursos enfocados en la gestión del patrimonio cultural y natural de Colombia, he realizado mi Trabajo Fin de Estudios con el diseño de una metodología para la creación de una biblioteca digital para la patrimonio de Colombia. La propuesta se centra en los recursos y en la estructura de una organización para la biblioteca digital y en el acceso a herramientas que permitan poder enriquecer la información para los usuarios. Asimismo, esta metodología permitirá la colaboración con otras bibliotecas y bibliotecas digitales, fomentando la digitalización y conservación del patrimonio y la democratización del acceso a la información”.

Rodrigo Ricardo Sahonero Hidalgo es Arquitecto en Bolivia.
- Facultad de Ciencias de la Educación y Humanidades






