UNIR Revista
A diferencia de la interdisciplinariedad, la multidisciplinariedad es una metodología educativa en la que se emplean diferentes áreas del conocimiento, pero conservando su independencia teórica y metódica.

La multidisciplinariedad surge como respuesta a la necesidad de abordar los desafíos educativos del siglo XXI. Desde este enfoque, diferentes disciplinas colaboran entre sí, conservando siempre su independencia metódica para comprender y analizar fenómenos o problemas concretos. Así, los estudiantes desarrollan sus habilidades para valorar ideas, ponerlas en cuestión, proponer estrategias y emitir juicios de valor.
La multidisciplinariedad es una de las metodologías que aprenden los estudiantes de los grados en Educación Infantil online y en Educación Primaria online de UNIR.
¿Qué es la multidisciplinariedad?
El término de multidisciplinariedad hace referencia a la disposición de múltiples disciplinas que cumplen un propósito común enfocado en analizar y comprender un problema, pero conservando siempre su independencia teórica y metódica. Es decir: no hay interconexión, únicamente colaboración entre las distintas áreas de conocimiento.
La multidisciplinariedad es esencial para afrontar los retos educativos actuales, ya que fomenta un tipo de enseñanza más completo y permite a los profesores adaptarse a procesos de docencia cada vez más complejos. Además, este enfoque fomenta el trabajo colaborativo entre distintas especialidades y facilita a los alumnos la superación de barreras cognitivas, culturales y emocionales.
En definitiva, esta estrategia educativa que es la multidisciplinariedad representa una herramienta esencial para la educación porque mejora la enseñanza, enriquece las ideas y ayuda a adquirir las competencias necesarias para responder a las demandas de una sociedad globalizada y en constante transformación.
¿Cómo trabajar la multidisciplinariedad en el aula?
La multidisciplinariedad en el aula se puede trabajar mediante la aplicación de metodologías activas. Estas estrategias sirven para promover un aprendizaje dinámico donde los estudiantes asumen un papel protagonista en su formación. A su vez, fomenta la autonomía, el pensamiento crítico y la resolución de problemas al involucrar al alumnado en actividades prácticas y colaborativas que conectan directamente con situaciones reales, mejorando así su comprensión y competencias.
Dentro de las metodologías activas, el aprendizaje cooperativo es clave para aplicar y trabajar la multidisciplinariedad en el aula. Con este método, los alumnos divididos en grupos trabajan para resolver una determinada tarea, aportando ideas entre sí y desarrollando su propio aprendizaje desde el conocimiento de diversas disciplinas.
Gracias a este enfoque, los estudiantes aprenden unos de otros e intercambian opiniones y conocimientos con el fin de obtener los mejores resultados para los proyectos y problemas expuestos en clase.
Multidisciplinariedad vs. interdisciplinariedad
Las principales diferencias entre multidisciplinariedad e interdisciplinariedad son:
- En la multidisciplinariedad la cooperación entre materias es mutua y acumulativa, a diferencia de la interdisciplinariedad, donde la cooperación es interactiva.
- Mientras que en el enfoque multidisciplinar la mezcla de disciplinas no es integradora, en el interdisciplinar sí hay fusión entre ellas.
- Las disciplinas conservan su metodología y teoría en la estrategia multidisciplinar; sin embargo, en la interdisciplinar se intercambian entre sí y se transforman.
- Con la multidisciplinariedad se producen actividades de manera dispersa y fraccionada, lo que la diferencia del otro enfoque en el que existe relación de mutualidad y reciprocidad entre áreas.
A pesar de sus diferencias, ambas son metodologías innovadoras que ofrecen a los profesores la oportunidad de enriquecer su docencia abordando temas desde múltiples perspectivas, enseñando a resolver problemas y desarrollar proyectos de manera efectiva y más práctica.
Ejemplos de multidisciplinariedad en la educación
Tanto en Educación Infantil como en Primaria se puede aplicar el enfoque de la multidisciplinariedad. Aquí se exponen algunos ejemplos:
- El docente propone el análisis de un tema y este se aborda desde múltiples perspectivas, sin llegar a interaccionar entre ellas. Por ejemplo, un proyecto sobre un suceso histórico y que cada grupo de alumnos exponga sus ideas desde el conocimiento y metodología de las diferentes disciplinas: economía, literatura, ciencia, historia, psicología, etc.
- Desarrollo de un proyecto concreto apoyándose en la aportación de diferentes disciplinas y que cada una añada un valor adicional al diseño final. Todas las perspectivas colaboran entre sí, pero sin integrarse, para resolver un problema común o, en este caso, contribuir al mismo fin. Por ejemplo, se recurre a la teoría de la tecnología y matemáticas para crear un producto funcional y eficiente, y se complementa con la aportación lingüística para argumentar el trabajo y justificar su diseño.
En conclusión, la multidisciplinariedad favorece el proceso educativo y de aprendizaje del estudiante, dado que promueve el desarrollo de habilidades creativas y de resolución de problemas, capacitando al alumnado a enfrentar problemas reales desde la colaboración entre disciplinas.







