Francisco Oleo
Trabajadora social y educadora, especialista en violencia de género y violencia sexual, divulgadora y colaboradora en medios de comunicación, la estudiante de UNIR habla de formación y nos acerca a las víctimas de los delitos.

Marta Prieto Cazorla es una apasionada de su trabajo, cuenta con una formación multidisciplinar y una extensa y rica vida profesional que ahora se propone impulsar con el Máster en Victimología cursado en UNIR. Su testimonio nos acerca a una disciplina científica, derivada de la criminología, que estudia de manera integral a la víctima de un delito: sus características, su relación con el agresor, el proceso de victimización y su impacto físico, psicológico y social.
El objetivo de la victimología es entender el papel de la víctima y mejorar su asistencia, protección y reparación dentro del sistema de justicia penal. Es una materia todavía poco conocida por el público general, pero que cuenta con amplias salidas profesionales que van más allá del mero ámbito jurídico. En este contexto, Marta Prieto quiere seguir creciendo, con la investigación y la divulgación, centradas especialmente en la violencia contra la mujer y la infancia, como sus principales y renovados motores profesionales.
Pregunta: ¿Por qué decidiste hacerte trabajadora social, una profesión muy vocacional, muy dura, pero, seguramente, también muy reconfortante?
Respuesta: Llegué al trabajo social desde la educación especial, cuando en mi desempeño pude detectar que muchas familias estaban desbordadas por la situación de sus hijos e hijas.
Me interesó poder intervenir de manera especializada, pero de una forma más global en la atención a estas familias y decidí hacerlo integrando la atención a la diversidad funcional y cognitiva y el trabajo social.
P: Trabajadora social y educadora, Máster en Victimología y Criminología Aplicada, especialista en violencia de género y violencia sexual, divulgadora y colaboradora en medios de comunicación. ¿Qué rumbo quieres que tome tu trayectoria profesional en el futuro?
R: Mi trayectoria ha tomado muchos giros, llevo muchos años trabajado y me he ido adaptando. Cuando no ha habido buenas opciones, he innovado y, a veces, he estado en sectores totalmente distintos que me han servido de aprendizaje. En los últimos años mi intervención está más dedicada a la investigación y la divulgación en el área de la criminología, centrada especialmente en la violencia contra la mujer y la infancia.
Dirijo el pódcast de investigación La Senda Esférica que ahora está parado, pero que espero retomar pronto. También he colaborado como experta en criminología y perfiles complejos en programas de radio y televisión con una excelente acogida a mi enfoque. Durante estos días se estrenará a nivel nacional una colaboración y análisis que hice de un caso muy conocido en un famoso programa de true crime. Acogieron muy bien mi enfoque de respeto hacia las víctimas y sus familias, algo que siempre recalco cuando intervengo en un medio público; si no les respetan, no voy.
Mi proyecto profesional es seguir en el campo de la investigación y la generación de conocimiento. Actualmente soy la coordinadora de atención a víctimas en la Asociación Nacional Contra la Estafa con Manipulación Emocional (ANCEME), trabajamos como un hub de conocimiento en el campo del ciberdelito. Somos una referencia a nivel internacional como marco de conocimiento.
P: ¿En qué consiste tu trabajo? Ponme algunos ejemplos reales sobre lo que haces, como te enfrentas a los problemas que surgen y qué soluciones aplicas en cada caso. ¿De qué manera la formación adquirida impacta en tu día a día profesional?
R: Cuando hago trabajo de casos mi abordaje es multidisciplinar, gracias a las distintas áreas de intervención que mi formación y experiencia me permiten desarrollar. Tras una acogida inicial del caso, hago un estudio en profundidad a la par que desarrollo un plan de intervención global coordinando todos los servicios que puede necesitar mi cliente sobre los servicios públicos y privados de atención a víctimas, abordaje legal, salud física y psicológica, y también recursos asistenciales. Y si las cosas se ponen difíciles, busco darle la vuelta al caso para no perder la oportunidad de reparación.
Mis peritajes unifican todas las áreas que influyen en la vida de la persona y que ayudan a su equilibrio para que sean valorados en los estamentos que vayan a intervenir. La clave de todo mi trabajo es que la persona y su bienestar siempre están en el centro.
La formación en UNIR me ha dado el conocimiento para unificar mi intervención, me ha proporcionado todas las perspectivas que afectan a una persona que ha sufrido un proceso de victimización y me ha proporcionado las herramientas para saber dar un enfoque científico validado en mis afirmaciones e intervenciones.
P: Como trabajadora social, ¿por qué decidiste aumentar tu formación en general, y estudiar el Máster en Victimología, en particular? ¿Qué aporta el máster a tu perfil profesional?
R: Mi interés en los últimos años se dirigía hacia la profundización en el conocimiento de la génesis de los procesos delictivos graves. Durante estas formaciones aparecía una parte que siempre quedaba invisibilizada: la víctima. Cuando me especialicé en Trastornos de la Personalidad y Delitos Sexuales se acrecentó mi interés por la otra parte y realicé una investigación victimológica sobre los crímenes de White Chapel y las víctimas de Jack el Destripador. ¿Cómo vivían? ¿Por qué fueron victimizadas? ¿De dónde partía su vulnerabilidad? Tras meses de trabajo publique mi pódcast y tuvo una excelente acogida.
“La formación en UNIR me ha dado el conocimiento para unificar mi intervención, me ha proporcionado todas las perspectivas que afectan a una persona que ha sufrido un proceso de victimización y me ha proporcionado las herramientas para saber dar un enfoque científico”.
A partir de ahí empecé a buscar una formación académica adecuada y fue cuando vi, gracias al orientador que me ayudó, que UNIR y el Master en Criminología y Victimología Aplicada eran la opción idónea. Realmente han supuesto un hito en mi carrera y en mi vida.
He estudiado y trabajado mano a mano con las figuras más competentes y brillantes del sector, personas que, incluso, han hecho historia en el mundo de la criminología y la victimología.
P: ¿Decidiste estudiar Victimología por sus salidas profesionales? ¿Cómo está el mercado laboral hoy para un trabajador o trabajadora social en general, y qué nuevos perfiles buscabas con esta titulación?
R: En mi caso no fue una opción como salida profesional, más bien un avance en mi especialización.
Pero si he podido observar que la victimología es un campo emergente de intervención y que, tanto desde el trabajo social como desde la criminología, es un área que tenemos que desarrollar con creatividad e innovación, generando nuevos campos de intervención, innovando y creando conocimiento que será válido para dar la entidad que merece a la victimología y el enfoque victimológico.
El emprendimiento y el sector de la empresa privada es un campo poco explorado y que debe acoger en el futuro nuestra profesión para prevenir y proteger, evitando las victimizaciones específicas y reparando cuando hayan surgido. Sectores claves son: educación, mundo empresarial, sanidad, ocio y medios de comunicación.
P: Explica a otros potenciales estudiantes de esta titulación, qué supone ser un experto en victimología, y también en qué va a consistir, o como va a cambiar o mejorar su trabajo con este máster ya formando parte de su currículum. ¿Qué les dirías, además, a otros profesionales que estén valorando especializarse en Victimología?
R: Si eligen estudiar este máster es que ya cuentan con una sensibilidad especial hacia la unidad más débil del binomio victimario-víctima. El máster les va a capacitar para poder acceder a la víctima desde un enfoque global que les permita su atención no solo desde su propio ámbito profesional, sino que les va a capacitar para poder conectar con todas las necesidades de la víctima y poder coordinarse con otros profesionales.
“Cuando me especialicé en Trastornos de la Personalidad y Delitos Sexuales se acrecentó mi interés por la otra parte y realicé una investigación victimológica sobre los crímenes de White Chapel y de las víctimas de Jack el Destripador”.
También contarán con el aprendizaje, la capacitación y las habilidades para la investigación académica y científica, que es algo que se trabaja a lo largo de todo el máster y una de sus partes más valiosas.
P: ¿Adaptarte a los contenidos jurídicos del máster, claves en la formación y en tu futuro desempeño, ha sido tu mayor reto?
R: No especialmente. En trabajo social se maneja legislación de manera permanente y además con la necesidad de un manejo de varios campos de intervención. Junto a la legislación propia de los Servicios Sociales, debemos manejar la legislación necesaria para los campos de intervención en los que trabajemos. No me ha supuesto ningún problema. Siempre he trabajado con legislación y estoy habituada a ella, como la mayoría de los trabajadores sociales.
Lógicamente, con el Máster he ampliado y actualizado mi conocimiento especifico.
Para los estudiantes que no tengan una práctica en el manejo de las leyes, más que un reto, supondrá una oportunidad de familiarizarse en su conocimiento y manejo.
P: ¿Qué competencias adquiridas te permitirán mejorar laboralmente o especializarte? ¿Cuáles son tus metas profesionales ahora mismo y para el futuro?
R: Las competencias que han supuesto un hito diferenciador en mi caso han sido:
- El enfoque de trauma en las intervenciones y como puede condicionar todo el proceso posvictimización. Su importancia en el desarrollo de informes sociales y peritajes.
- Las competencias en investigación académica de cara a la generación de conocimiento de referencia científica en el área de la victimología y la criminología.
- Procesos de ciberdelincuencia y cibervictimización.
P: ¿Por qué elegiste UNIR?
R: Por su prestigio, su claustro y la oferta formativa tan innovadora. El método formativo me encanta. Yo he sido formadora universitaria y es algo que cuido mucho a la hora de elegir donde me voy a formar.
Además, UNIR es líder en proyectos de investigación. Cada vez que buscaba algún tema para investigar o ampliar documentación, encontraba un artículo o estudio de UNIR, y eso llamó mi atención.
“Elegí UNIR por su prestigio, su claustro y la oferta formativa tan innovadora. Es líder en proyectos de investigación. Cada vez que buscaba algún tema para investigar o ampliar documentación, encontraba un artículo o estudio de UNIR, y eso llamó mi atención”.
P: ¿Qué destacarías de la universidad? ¿Cuéntame tu experiencia vital?
R: Ha sido duro, porque el nivel de exigencia es alto. Pero también es alto el nivel de la calidad formativa y la respuesta de los profesores a cualquier demanda de información y apoyo. La figura del mentor (mis saludos a Paula) ha sido fundamental, me ha dado toda la fuerza que he necesitado y ha sabido siempre escucharme. Tengo que decir que, para mí, es un orgullo ser alumna de UNIR.
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