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8 errores que debes evitar en redes sociales al buscar trabajo

Por Jota y Punto | CEO de Entrepreneurs Fight Club 20-11-19

¿Sabes que un error en RRSS puede jugarte una mala pasada cuando estás buscando trabajo? Jota y Punto, CEO de Entrepreneurs Fight Club y experto en Redes Sociales, previene de estos 8 errores garrafales.

Para buscar trabajo en Redes Sociales es importante no cometer errores

Para buscar trabajo, las redes sociales pueden ser un buen apoyo… o un gran obstáculo. ¿Cómo aprovecharlas bien? ¿Qué errores no debemos cometer?

Hay muchos rumores de que los headhunters y la gente de recursos humanos nos miran las redes sociales si estamos en algún proceso de selección. Se dice que las miran para hacerse una idea aproximada de qué tipo de persona somos. ¿Cierto o rumor?

No lo dudes: es CIERTO

Pero todo con cierto sentido común. Lo primero que van a mirar es tu #Linkedin, ya es que es la red profesional por excelencia. Por tanto, vamos al primero de los errores que no debes cometer:

1. Descuidar tu Linkedin

Los seres humanos, por naturaleza, somos algo dejados. Puede que sea porque estamos a mil cosas al día o por otros motivos, lo cierto es que las redes sociales no están en nuestras prioridades habituales. Pero cuando se trata de buscar trabajo son muy importantes, especialmente Linkedin.

Se nos olvida actualizar el perfil de Linkedin, porque esta red es como todas esas apps o programas a los cuales sólo hacemos caso cuando estamos descontentos en nuestro trabajo. O cuando estamos buscando nuevas motivaciones; entonces es cuando le empiezas a dar cariño. Si ese es tu caso, te doy algunos pasos para que empieces a poner bonito tu linkedin:

Portada del Linkedin de Jota y Punto

  • Foto de perfil: de la cara, por favor, que luego la burbuja de perfil se hace pequeña y no hay quien adivine quien está en la foto.
  • Foto de portada: personalizadla, pues Linkedin te da opciones de fotografía que ya son un avance. No te cuesta nada subir una foto que te identifique, o esté relacionada contigo. Y yo voy actualizando esta foto desde hace unos años, con los proyectos en los que estoy metido, incluso con los dispositivos que aparecen, este año metí mi portátil nuevo y un iPad pro, junto con mi querido Entrepreneurs Fight Club.
  • Actualiza tus puestos de trabajo.
  • Pide recomendaciones.
  • Comparte artículos relacionados con tu sector. Ojo, recuerda que esto no es Facebook. Por tanto, en Linkedin comparte noticias o artículos interesantes, no tu estado de ánimo.
  • Agrega a gente de tu sector o de empresas que te interesen.

2. Confundir las redes sociales profesionales y las personales

Sí, ha llegado la hora de decidir. Personalmente, opino que mi única red social personal es el WhatsApp, y los grupos que tengo con mis amigos. Todo lo demás, es profesional, pues en cada una de las redes sociales reflejo una estrategia de marca.

3. Estar o utilizar todas las redes sociales

Cierto, gestionar redes sociales es un trabajo en sí mismo, que puede llevarte todo el día. Muchas veces empezamos fuerte a publicar en varias redes sociales pero enseguida dejamos de publicar porque nos sobrepasa el volumen de trabajo que conlleva. A la hora de buscar trabajo, las redes sociales son importantes. Es mejor tener una o dos bien gestionadas que cinco a medias. Linkedin es una de las que tienes que mimar y llevar con cariño, ser constante y generar interacción. Las otras que quieras gestionar dependen de los intereses de cada persona. Hay amantes de Twitter, Instagram, Facebook, Youtube, Tik Tok… Hay donde elegir, así que decide en cuál invertir tiempo y en cuál no.

4. No mantener una identidad única

Aunque en el punto anterior os decía que no tenéis por qué estar en todas las redes sociales, sí os aconsejo que os preocupéis de reservar vuestro usuario en las redes sociales más importantes. Me explico: puede ser que decidáis no trabajar Twitter, por el motivo que sea. Si os viene bien así, me parece estupendo, pero no dejéis de inscribir vuestro nombre de usuario en esa red, para que ningún otro pueda usarla por vosotros con vuestra propia identidad digital.  De modo que si algún día cambiáis de opinión y decidís usar esa red, podréis activar el mismo nombre de usuario que tenéis en las otras redes.

“¿Y que hago con las redes que no use?”, os preguntaréis. Antes de responder a esa pregunta, cuidaos de mantener una coherencia entre las redes sociales. Es decir, utilizar la misma foto de perfil en todas, el mismo nombre de usuario y las mismas fotos de portada. De esta manera serás fácilmente reconocible en todas las redes. En mi caso, verás la misma foto de perfil de media cara en todas las redes, en todas.

Con las redes sociales que tengas inactivas, no olvides hacer dos cosas:

  1. Poner claramente que tu actividad principal está en las otras redes, con un post de bienvenida fijado.
  2. Poner otra foto de perfil que no tenga nada que ver contigo, y las dejas en modo privado en algunas redes o inactivas en otras.

5. Hablar de religión, política o controversias haters

Un punto superimportante. Por norma, yo no hablo de ninguno de estos temas en redes sociales. Jamás lo hago, por mucho que quiera tomar parte de una conversación o quizá tenga información sobre algún tema que pueda dar luz… o resolver conflictos.

Ten en cuanta que esos temas son los favoritos de los haters, y a un hater nunca vas a convencerle. Ellos se alimentan de personas como tú y como yo que queremos dar nuestra opinión o punto de vista. No te enredes: nunca vas a ganar nada ante las redes sociales, es una batalla perdida que sólo te puede traer problemas a largo plazo. Para buscar trabajo, polemizar en redes sociales no ayuda nada.

Porque lo que queda en la red queda (casi) para siempre. Nunca sabes cuándo te pueden echar en cara algo que comentaste en el pasado. No sería la primera vez que un fichaje de fútbol se cancela porque le sacaron al jugador un tweet con polémica política (ver aquí un ejemplo). O este caso de un directivo de Saimaza que la lio por un tweet desde su cuenta personal.

Y no te pongo tweets o comentarios de políticos, personajes públicos, etc, porque el post se me iría a las 5.000 palabras.

6. No usar hashtags ni etiqueta

Es importante que empieces a utilizarlos. Al principio te costará un poco acordarte de ponerlos o coger hábito, pero será cuestión de días. Pronto recordarás hacer uso de ellos por defecto.

¿Para qué hacerlo? Para que las diferentes redes sociales empiecen a asociarte con determinados temas, en mi caso #Marketing #Innovación #Startups #Fighters #EntrepreneursFightClub … A veces voy variando, según de qué publicación esté elaborando. Pero hay algunos que siempre mantengo casi siempre.

También ayuda a la gente que te lee usar el hashtag de determinadas temáticas (por ejemplo: #MarketingDigital, #Educación, #SeguridadInformática, etc, si eres un especialista en alguna de ellas) dentro de unas categorías como “Experto”.

Algo que ayuda mucho es que etiquetes en la publicación a gente relacionada con el tema, a personas expertas a las que quieras preguntar su opinión. Por ejemplo, si hablas de un tema relacionado con la Transformación Digital, puedes citar a Silvia Leal, colaboradora de este blog sobre Desarrollo Directivo.  

7. Olvidarse del contenido

Sobraría decir que hay que generar contenido, pero debo remarcarlo porque hay mucho que lo olvidan. Hay que escribir, postear, compartir… No todo el contenido tiene por qué ser 100% original. Puedes compartir noticias de otros medios. Pero te recomiendo que siempre le des tu toque personal a cada contenido que compartas. Haz un comentario, etiqueta a personas, desarrolla la noticia… es decir, no compartas sin más. Dicho de otro modo: genera, comenta e interactúa.

8. Fingir

Si no te lo han dicho ya, te lo digo yo ahora: no intentes ser quien no eres. Me explico. Cuando asesoro sobre redes sociales a directivos o altos ejecutivos, abiertamente les pregunto si tienen mucho carácter. ¿Cómo aceptan las críticas? ¿Entran a replicar enseguida lo que ven? ¿Se callan? Les interrogo sobre estos temas porque hay algo que deben tener muy claro. Pero muy-muy-muy claro: las redes sociales son libres. Completamente libres. Todo el mundo expresa su opinión, la que sea y como sea. Con más o menos mordiente. Con más o menos delicadeza.

Por tanto, si tu perfil como directivo o carácter personal es susceptible, si eres de los que entran al trapo enseguida, si no te callas una… entonces será difícil que no entres a combatir determinados comentarios de política, religión, empresa, etc, que suelen pulular constantemente por las redes sociales. En este último caso, habrá que plantearse seriamente una estrategia para gestionar las redes sociales con herramientas de automatización. Quizá alguien te puede ayudar con las redes. De lo contrario, es probable que tarde o temprano las RRSS te jueguen una mala pasada.

Hasta aquí el post de hoy, si necesitas más información te dejo un artículo de los 10 Mejores Programas para Gestionar Redes Sociales en 2019

Aprovecha también para buscar un curso que te ayude en redes sociales. En UNIR, la Universidad en Internet, hay distintos programas máster oficiales que te convertirán en un experto en RRSS y Marketing Digital.

¡Un fuerte abrazo, #Fighters!

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