InternacionalAcceso estudiantes

Descubre las competencias que marcan hoy la diferencia en el mercado laboral

Las empresas buscan profesionales capaces de adaptarse, comunicarse y liderar en entornos inciertos. Foro UNIR analizó cuáles son las competencias más demandadas y cómo desarrollarlas en un mercado laboral en transformación acelerada.

Ana Gugel y Isabel Aller de las Heras en Foro UNIR.

Los 7 puntos claves de Foro UNIR

  1. Las ‘power skills’ son decisivas: Las competencias transversales marcan la diferencia frente a perfiles con formación técnica similar.
  2. Comunicación y escucha activa: Conectar con las personas es clave en entornos híbridos y cambiantes.
  3. Pensamiento crítico frente a la IA: El criterio humano es fundamental para evaluar la información automatizada.
  4. Gestión del cambio constante: Adaptarse y desaprender es una competencia imprescindible.
  5. Aprendizaje continuo: La learnability se consolida como habilidad estratégica.
  6. Confianza y seguridad psicológica: Sin confianza no hay innovación ni desarrollo.
  7. Liderazgo humanista: El liderazgo del presente se basa en el servicio y la empatía.
Máster en Dirección y Gestión de Recursos Humanos

Pensamiento crítico, comunicación eficaz, capacidad de adaptación, liderazgo humanista o aprendizaje continuo. Estas son solo algunas de las competencias que hoy concentran la atención de los empleadores en un mercado laboral marcado por la incertidumbre, la transformación tecnológica y el cambio constante.

Así quedó patente en el Foro UNIR sobre ‘Las competencias que más demandan los empleadores’, un encuentro para entender qué buscan hoy las empresas, que reunió a expertos en recursos humanos, formación y liderazgo para analizar qué habilidades marcan realmente la diferencia más allá del currículum académico.

A lo largo del foro, los ponentes coincidieron en una idea central: las llamadas soft skills —cada vez más denominadas core skills o power skills— se han convertido en un factor decisivo tanto en los procesos de selección como en el desarrollo profesional dentro de las organizaciones. “No son habilidades blandas, son las más difíciles y las más importantes”.

El evento contó, como ponente principal, con Isabel Aller de las Heras, managing partner de Formación y Desarrollo en ISG International Services Group. También participaron Patricia Tisner, coordinadora del Máster Universitario en Dirección y Gestión de Recursos Humanos de UNIR; y Francisco Javier García Isla, director académico de Endavant. El evento fue conducido por Ana Gugel, periodista y presentadora de los foros de UNIR.

Un entorno laboral marcado por la incertidumbre

Isabel Aller de las Heras abrió el foro contextualizando por qué las competencias transversales han adquirido un protagonismo creciente. Según explicó, las organizaciones operan hoy en un entorno VUCA, caracterizado por la volatilidad, la incertidumbre, la complejidad y la ambigüedad. “Las soluciones que utilizamos hoy probablemente no nos valgan mañana”, afirmó.

A este escenario se suma el impacto de la tecnología y la inteligencia artificial, que, si bien facilitan procesos y aumentan la eficiencia, también generan una sobrecarga de información y una cierta desconexión humana. “Nunca hemos tenido tantos datos y nunca hemos estado tan desorientados”, señaló. Este contexto, añadió, está provocando una búsqueda creciente de sentido y propósito en el trabajo.

Entre las competencias más demandadas, la comunicación ocupa un lugar central. No solo como capacidad de transmitir mensajes, sino como herramienta para conectar con las personas en entornos híbridos y distribuidos. “Hoy no siempre compartimos espacio ni tiempo, y eso hace que la comunicación sea más importante que nunca”, explicó Aller.

Dentro de esta competencia, destacó especialmente la escucha activa. “Nos aporta información valiosísima y nos permite comunicar en consecuencia”, subrayó. Para las empresas, la capacidad de escuchar y comprender se ha convertido en un activo estratégico.

Pensamiento crítico en la era de la inteligencia artificial

Otra de las competencias claves señaladas fue el pensamiento crítico. En un contexto de saturación informativa y uso creciente de herramientas de inteligencia artificial, la capacidad de cuestionar, discernir y evaluar se vuelve esencial. “No toda la información es relevante ni válida”, advirtió Isabel Aller, que cuenta con más de 25 años de experiencia en el ámbito de los recursos humanos y ha trabajado en empresas multinacionales de los sectores energético y de las telecomunicaciones.

Según explicó, las empresas demandan perfiles capaces de analizar las respuestas que ofrecen los sistemas automatizados y decidir si son correctas o aplicables. “El valor humano estará en cuestionar lo que la máquina da por válido”, afirmó.

Gestión del cambio y desaprendizaje

La gestión del cambio fue otra de las habilidades destacadas. En un entorno en el que el cambio es la única constante, la capacidad de adaptarse se convierte en una condición de supervivencia profesional. “Nada permanece salvo el cambio”, recordó Aller. Pero esta competencia implica también desaprender. “Soltar procesos y maneras de hacer que ya no valen”, explicó. Quien no sea capaz de adaptarse, dijo, corre el riesgo de quedarse fuera del mercado laboral.

Frente al avance de la tecnología, los ponentes coincidieron en la necesidad de un liderazgo más humano. Isabel Aller habló de liderazgo humanista como el contrapunto necesario a la automatización. “El valor estará en conectar con las personas, generar propósito y dar sentido al trabajo”, afirmó.

Este liderazgo se basa en la empatía, la confianza y la capacidad de crear conversaciones significativas dentro de los equipos. “La tecnología facilita procesos, pero el propósito lo aportan las personas”, resumió.

El aprendizaje continuo emergió como una de las grandes conclusiones del foro. En un mercado laboral cambiante, la capacidad de aprender —learnability— se convierte en una competencia en sí misma. “Tenemos que ser eternos aprendices”, defendió Isabel Aller. Este aprendizaje no se limita a la formación reglada, sino que incluye la curiosidad, la observación y la mejora constante.

Trabajo en equipo en un mundo individualista

Junto al aprendizaje, la confianza fue identificada como una palanca fundamental para desarrollar competencias. “Lo contrario a la confianza es el miedo”, advirtió Aller. En entornos dominados por el miedo, resulta imposible innovar, aprender o comunicarse con honestidad.

La confianza se traduce en seguridad psicológica: espacios donde las personas pueden expresarse, disentir y equivocarse sin temor. “No regañemos por cometer errores”, pidió la experta, subrayando la importancia de crear culturas inclusivas y diversas.

Desde su perspectiva académica, Patricia Tisner puso el foco en el autoconocimiento como competencia esencial. “Cuanta más tecnología, más humanidad necesitamos”, afirmó. En entornos de incertidumbre, conocerse a uno mismo permite sostenerse y sostener a otros.

Según explicó, las competencias transversales no pueden desarrollarse sin una reflexión previa sobre valores, fortalezas y áreas de mejora. “No se trata solo de saber hacer, sino de saber ser”, apuntó.

Tisner destacó también la importancia del encaje entre los valores del candidato y la cultura de la empresa. “No basta con lo que decimos que somos, sino con lo que realmente somos”, afirmó. Tanto empresas como profesionales deben ser honestos para lograr relaciones laborales sostenibles.

Francisco Javier García Isla centró su intervención en el trabajo en equipo, una de las competencias más demandadas y, a la vez, más difíciles de aplicar. “No es solo trabajar con otros, es entenderlos en momentos buenos y malos”, explicó.

Francisco Javier García Isla.

En un contexto de creciente individualismo, la capacidad de colaborar, adaptarse y generar buen clima se convierte en un factor diferenciador. “A veces se valora más a quien crea buen ambiente que a quien tiene muchos conocimientos pero resulta difícil de tratar”, señaló.

Cómo demostrar las competencias en una entrevista

Uno de los temas más prácticos del foro fue cómo demostrar estas competencias en los procesos de selección. Isabel Aller recomendó preparar ejemplos reales y concretos. “Los entrevistadores saben detectar si lo que cuentas lo has vivido”, afirmó.

Patricia Tisner.

Las preguntas situacionales permiten evaluar habilidades como la comunicación, el trabajo en equipo o la gestión del cambio. “Hay que ir preparado con experiencias reales”, aconsejó.

Patricia Tisner abordó el equilibrio entre mostrar competencias y evitar la arrogancia. “No es lo mismo seguridad que soberbia”, explicó. Reconocer errores y aprendizajes transmite madurez y credibilidad. “La humildad es clave en un entorno donde siempre hay algo que aprender”, afirmó, recordando que nadie lo sabe todo.

Los participantes coincidieron en alertar contra la tentación de infravalorar el conocimiento en favor de la tecnología. “No podemos denostar el conocimiento”, advirtió Tisner. Sin una base sólida, no es posible ejercer un pensamiento crítico real. La coordinadora del Máster Universitario en Dirección y Gestión de Recursos Humanos de UNIR explicó que “la tecnología ordena, pero el criterio lo pone la persona”. La formación sigue siendo, por tanto, una herramienta de libertad y elección profesional, destacaron los ponentes.

Perfiles jóvenes, séniores y reinvención profesional

El foro abordó también el desarrollo profesional a distintas edades. Francisco Javier García Isla defendió que las empresas no deberían fijarse en la edad, sino en la actitud y la inquietud. “Valoro mucho el deporte, el voluntariado o la resiliencia”, explicó este experto, que cuenta con una amplia trayectoria en el sector educativo.

Isabel Aller animó a los perfiles séniores a reinventarse sin miedo. “La edad es un valor”, afirmó. La experiencia aporta autoconocimiento, seguridad y competencias transversales muy demandadas.

En la recta final, Patricia Tisner reflexionó sobre el liderazgo en el siglo XXI. “El buen líder tiene que ser buena gente”, afirmó, defendiendo un liderazgo basado en el servicio, la escucha y el bienestar real. Este liderazgo, explicó, exige madurez personal y la capacidad de dejar el ego a un lado. “No se viene a mandar, se viene a impulsar”, concluyó.

En un mercado laboral atravesado por la incertidumbre y la transformación constante, Foro UNIR puso de manifiesto que la empleabilidad ya no depende solo de los títulos o del conocimiento técnico. Las empresas buscan profesionales capaces de aprender de forma continua, adaptarse al cambio y conectar con otras personas desde la confianza y el propósito. Las llamadas power skills se consolidan así como el verdadero factor diferencial para crecer, liderar y mantenerse vigente en el mundo del trabajo. Más allá de currículum, estas competencias marcan hoy la diferencia en un mercado laboral cada vez más acelerado, exigente y competitivo.

Los mensajes principales de los participantes

Isabel Aller de las Heras:

  • “Las habilidades blandas ya no son blandas, son auténticas ‘power skills’”.
  • “El aprendizaje continuo y la confianza son las palancas para desarrollar todas las demás competencias”.

Patricia Tisner:

  • “Cuanta más tecnología, más factor humano necesitamos en las organizaciones”.
  • “El liderazgo actual exige madurez, autoconocimiento y servicio al equipo”.

Francisco Javier García Isla:

  • “El trabajo en equipo y la actitud marcan la diferencia en el desarrollo profesional”.
  • “Las empresas buscan perfiles con inquietud, resiliencia y capacidad de adaptación”.
  • Facultad de Economía y Empresa

Títulos que te pueden interesar

Noticias relacionadas

El análisis DAFO, ampliamente utilizado en el campo empresarial, es también una gran herramienta para trabajar el desarrollo personal y calcular la efectividad de cada uno

Análisis DAFO personal: ¿qué es y cómo hacer uno?

El análisis DAFO, ampliamente utilizado en el campo empresarial, es también una gran herramienta para trabajar el desarrollo personal y calcular la efectividad de cada uno.

El producto como experiencia: qué nos enseña el Producto del Año sobre CX

La validación directa de miles de consumidores sitúa al producto como eje central de la experiencia del cliente, premiando no solo la innovación, sino su utilidad real, coherencia y capacidad de cumplir la promesa de marca en el tiempo.

El trabajo en gestión de proveedores resulta fundamental en cualquier organización

La gestión de proveedores en la empresa: todas las claves

Cualquier empresa que dependa de la compra de bienes y servicios otorga a la gestión de proveedores un papel clave para garantizar el control y las mejores condiciones en las fuentes de suministro.


Docencia 100% online

Nuestra metodología te permite estudiar sin desplazarte mediante un modelo de aprendizaje personalizado


Clases en directo

Nuestros profesores imparten 4.000 horas de clases online a la semana. Puedes asistir en directo o verlas en otro momento


Mentor - UNIR

En UNIR nunca estarás solo. Un mentor realizará un seguimiento individualizado y te ayudará en todo lo que necesites

La fuerza que necesitas

Graduación España 2024

Graduación España 2024

Acompañamiento personalizado