Adrián Suárez Mouriño
Adrián Suarez, director de Estrategia del Área de Diseño de UNIR, entrevista a guionistas de diferentes estudios para conocer cómo construyen sus guiones: desde procesos ágiles en Discord hasta estructuras cinematográficas.

Cómo escribir buenos guiones para videojuegos es todo un arte. En este artículo hablamos con tres estudios que ya han publicado sus proyectos y nos explican cuáles son sus métodos para convertir una idea narrativa en un videojuego funcional.
El gran reto suele estar ligado a la interacción, a las decisiones que debe tomar el jugador y al equilibrio entre texto y acción. Si nos excedemos en la narrativa escrita, corremos el riesgo de que el jugador pierda interés y abandone la partida.
Antes de continuar, en este artículo encontrarás un vídeo con las entrevistas completas. En él profundizamos en estos tres enfoques y ampliamos tanto la teoría como la práctica sobre cómo debe estructurarse un guion y cuál es el perfil profesional del guionista de videojuegos.
Discord y Excel como sistema narrativo
El primer método nos lo presenta el equipo de Aureole: Wings of Hope, desarrollado por Team Stargazers.
Team Stargazers es un estudio formado por dos personas. En lugar de comenzar con una biblia narrativa tradicional, optaron por crear un canal en Discord donde ordenaban y debatían ideas. Una vez clarificadas, las pulieron y les dieron forma definitiva dentro del mismo canal.
Posteriormente, trasladaron el contenido a una tabla de Excel, donde cada fila correspondía a uno de los bocadillos de texto que aparecen en el videojuego. En ese documento incluían toda la información necesaria.
Tuvieron que volver muchas veces a ese Excel para ajustar y acortar diálogos, entendiendo el guion como un proyecto vivo, sujeto a cambios constantes.
Además, decidieron incorporar espacios narrativos concretos dentro del diseño del juego: al final de cada fase y en el área central de distribución de niveles. Esta planificación previa de los momentos de narración fue clave para no interrumpir la jugabilidad.
Se trata de un método ágil, especialmente útil para equipos pequeños, que permite avanzar sin perder cohesión narrativa.

Escaleta, GDD y control del alcance
El segundo enfoque nos lleva a Manairons, de Jandusoft, un plataformas 3D con cinemáticas y múltiples conversaciones activadas durante la partida.
Víctor, game designer y participante en la narrativa del proyecto, explica el proceso. Primero elaboraron un borrador centrado en los personajes. Después desarrollaron una escaleta con los principales hitos narrativos.
Ese esquema se convirtió más tarde en un GDD (Game Design Document). A continuación, diseñaron el loop jugable principal. Solo cuando todo eso estuvo definido, el guionista comenzó a redactar el guion definitivo.
Este método permitió controlar mejor el alcance del proyecto. Al pasar por fases claras —guion, diseño y desarrollo— se evitaban situaciones costosas o difíciles de implementar desde el punto de vista técnico.
La idea es sencilla: la jugabilidad va primero. Como afirmó Shigeru Miyamoto, creador de Super Mario Bros., si algo no funciona jugando, no importa lo buena que sea la historia.
Este enfoque resulta especialmente útil cuando el videojuego tiene mucha carga jugable y se desea introducir narrativa in game sin comprometer el diseño.

Narrativa cinematográfica y dramatismo
El tercer método lo comparte Indigo Studios: Interactive Stories, creadores de The Last Case of John Morley.
Su sistema es especialmente adecuado cuando la narrativa precede a la jugabilidad y el objetivo es desarrollar una experiencia con fuerte componente cinematográfico.
Judit y Kim explican que parten de un guion escrito como si fuera cine. Buscan generar dramatismo exagerando las emociones para que el equipo de dirección y arte pueda trasladarlas a la pantalla.
Para ellos, la clave está en el orden de los eventos, la iluminación, la posición de la cámara y la atmósfera. Es decir, la narrativa no solo se construye con palabras, sino también con decisiones visuales.
Las decisiones del jugador se marcan inicialmente como “decisión A”, “decisión B”, etc., y después se desarrollan con herramientas como ArcWeave. No obstante, señalan que el método más eficaz sigue siendo el más analógico: una pared, papel grande y rotuladores para visualizar las bifurcaciones narrativas.
Este enfoque es idóneo cuando la historia es el eje central del videojuego y se busca una experiencia con fuerte identidad dramática.

Elegir método según el tipo de juego
Los tres ejemplos muestran que no existe un único camino para escribir guiones para videojuegos. El método depende del tamaño del equipo, del peso de la narrativa y del tipo de experiencia que se quiere ofrecer.
Lo fundamental es comprender que el guion no vive aislado: debe dialogar con el diseño, el arte y la programación. Por eso, para dedicarse profesionalmente a este ámbito resulta clave entender cómo funciona el desarrollo completo de un videojuego.
Formarse en diseño, desarrollo y arte 2D y 3D permite ajustar lo que se escribe a las posibilidades reales del proyecto y trabajar con mayor coherencia entre historia y jugabilidad.
- Escuela Superior de Ingeniería y Tecnología






