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El regreso de Trump a la Casa Blanca ha acelerado un profundo reordenamiento global. Europa afronta una crisis existencial, América Latina vuelve a ser terreno de disputa y el multilateralismo se debilita. Foro UNIR analizó la geopolítica en 2026.

Los 7 puntos destacados del Foro UNIR
- Crisis del orden liberal: El sistema basado en multilateralismo, libre mercado y normas compartidas atraviesa una crisis profunda que afecta a todas las regiones del mundo.
- Trump como acelerador del desorden: El segundo mandato de Donald Trump, del que acaba de cumplir su primer año, no crea el desorden global, pero sí lo intensifica y lo hace más visible.
- Europa, en situación crítica: La Unión Europea afronta una policrisis marcada por dependencias estratégicas, falta de cohesión interna y debilidad en defensa.
- Regreso de las esferas de influencia: Estados Unidos, China y Rusia compiten por áreas estratégicas, relegando las instituciones multilaterales.
- América Latina vuelve al tablero geopolítico: La región se consolida como espacio de disputa entre Washington y Pekín, con Venezuela como caso paradigmático.
- China como actor clave: Frente al repliegue estadounidense, China refuerza su liderazgo en organismos internacionales y en los acuerdos comerciales.
- La formación es una herramienta estratégica: Comprender la complejidad del nuevo escenario global exige formación especializada y pensamiento crítico.
La geopolítica mundial atraviesa uno de los momentos más complejos desde el final de la Guerra Fría. El segundo mandato de Donald Trump, la guerra prolongada en Ucrania, el debilitamiento del multilateralismo y el retorno de la lógica del poder territorial configuran un escenario que muchos expertos ya definen como un “nuevo desorden mundial”.
En este contexto, el Foro UNIR ‘La geopolítica de 2026: Trump, América Latina y el nuevo desorden mundial’ reunió a especialistas de primer nivel para analizar los riesgos, desafíos y posibles escenarios que se abren en el corto y medio plazo.
Desde una perspectiva global, pero con especial atención a Europa, Estados Unidos y América Latina, los ponentes coincidieron en una idea central: el orden liberal internacional que ha regido las relaciones internacionales durante décadas se encuentra en una crisis profunda. “Cualquier cosa puede ocurrir en cualquier momento”, advirtieron los participantes, sintetizando el sentimiento de estupefacción que atraviesan hoy a gobiernos, instituciones y ciudadanos.
El evento estuvo moderado por Jorge Heili, periodista y director de Foro UNIR, junto a Sonia Alda Mejías, directora del Máster en Seguridad Internacional de la Universidad Internacional de La Rioja, y que participó también como ponente. Junto a ella también participaron Francisco José Dacoba, general de Brigada de Infantería retirado, diplomado de Estado Mayor, especialista en estudios internacionales y defensa y exdirector del Instituto Español de Estudios Estratégicos, y Mirlis Reyes Salarichs, profesora del Máster en Seguridad Internacional de UNIR y analista de geopolítica, economía política, desarrollo local y crimen organizado.
Europa ante una policrisis sin precedentes
El general Francisco José Dacoba abrió el foro y ofreció una visión panorámica del contexto internacional desde una perspectiva europea. Lejos de presentar certezas, el general retirado alertó sobre la dificultad misma de hacer diagnósticos en un escenario tan volátil. “Hablar de geopolítica en el año 2026 es casi una osadía”, reconoció, antes de subrayar que Europa se enfrenta a una policrisis fruto tanto de factores externos como de errores internos acumulados durante años.
Dacoba recordó que la integración europea ha avanzado históricamente “a golpe de crisis”, pero advirtió de que la actual tiene un carácter especialmente preocupante. Crisis económicas, migratorias, energéticas, el Brexit, la guerra en Ucrania y la pérdida de cohesión interna han erosionado la capacidad de respuesta de la Unión Europea. “No hemos querido ver las luces amarillas que se iban encendiendo”, señaló.

Uno de los puntos más críticos es la dependencia estructural de Europa. “Tenemos una dependencia energética prácticamente absoluta, una enorme dependencia tecnológica y digital, y una dependencia gravísima en materia de seguridad y defensa”, enumeró. A ello se suma un contexto global cada vez más inestable, con focos de tensión en el Sahel, Oriente Medio, Ucrania, el Pacífico y ahora también en el hemisferio occidental.
Trump 2.0 y su impacto en Europa
La vuelta de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos, que acaba de cumplir el primer año de su segundo mandato, ha agravado estas preocupaciones. Según Dacoba, Europa no ha sabido interpretar a tiempo el mensaje que ya se lanzaba en el primer mandato del presidente estadounidense. “Ahora nos encontramos con un Trump 2.0 que tiene la vista puesta en Europa, y no precisamente con una mirada cariñosa”, afirmó.
Desde su punto de vista, Europa se comporta hoy como “un niño pequeño absolutamente dependiente de otros adultos que no son compañeros de viaje amigables”. La política arancelaria, las amenazas comerciales y el cuestionamiento del papel de la OTAN han dejado a la Unión Europea en una posición de vulnerabilidad inédita.
El diagnóstico existe, pero falta decisión
Pese al tono crítico, Dacoba subrayó que Europa cuenta ya con diagnósticos sólidos para afrontar la situación. Citó los informes elaborados por Enrico Letta, Mario Draghi y Sauli Niinistö, el expresidente finlandés, que identifican con claridad los riesgos y proponen líneas de actuación. “El diagnóstico está hecho”, insistió, aunque reconoció que aplicar las soluciones será políticamente complejo.
Entre las medidas señaladas figuran profundizar en el mercado único, reducir dependencias estratégicas, cerrar la brecha de innovación, reforzar la defensa común y reformar el sistema de gobernanza europea. “Hablar de más integración significa renunciar a soberanía, y eso son palabras mayores”, admitió.
Del orden al desorden: la mirada académica

Sonia Alda Mejías, que fue investigadora principal en el Instituto Universitario General Gutiérrez Mellado y dirigió el Observatorio de Tráficos Ilícitos y Redes Criminales en el Real Instituto Elcano, aportó una reflexión más conceptual sobre el momento histórico actual. A su juicio, el mundo vive una transición desde un orden internacional imperfecto, pero relativamente estable, hacia un escenario marcado por la incertidumbre. “Ahora vamos a entender lo que era vivir en un mundo ordenado”, afirmó.
La directora del Máster en Seguridad Internacional de UNIR, doctora en Historia y experta en seguridad y defensa en América Latina, recordó que el orden liberal internacional se sustentaba en cuatro pilares: democracia, multilateralismo, libre mercado y soberanía nacional. “No nos queda ni uno”, lamentó. En este contexto, Donald Trump no sería la causa, sino una consecuencia de esa crisis estructural.
Estados Unidos: ¿anomalía o política de Estado?
Desde Estados Unidos, Mirlis Reyes Salarichs abordó una de las cuestiones claves del foro: si la política exterior de Trump responde a una anomalía personal o a una corriente más profunda de la política estadounidense. Su respuesta fue clara: “Ojalá fuera un tema personal, pero no lo es”.
Reyes explicó que el aislacionismo forma parte de una tradición histórica en Estados Unidos, desde George Washington hasta la Doctrina Monroe. Aunque el país ha ejercido un liderazgo global durante décadas, la narrativa interna siempre ha oscilado entre la intervención y el repliegue. “China es la principal amenaza para Estados Unidos, y eso no ha cambiado con Biden ni con Trump”, subrayó.
El regreso de las esferas de influencia
Uno de los consensos del foro fue que el mundo avanza hacia un sistema basado en esferas de influencia. Estados Unidos, Rusia y China compiten por áreas estratégicas, mientras el multilateralismo pierde peso. “Parece que hay un acuerdo tácito entre las grandes potencias”, apuntó Reyes, aunque matizó que no se trata de una reedición simple de Yalta.
En este nuevo escenario, América Latina recupera un papel central. La intervención estadounidense en Venezuela, las advertencias a otros gobiernos de la región y el interés por sus recursos estratégicos reflejan una política de reafirmación de influencia. “No se trata solo de petróleo, sino de geopolítica”, coincidieron los expertos.

América Latina, entre Washington y Pekín
Dacoba destacó que uno de los principales objetivos de Estados Unidos es frenar la creciente presencia de China en el continente americano. “China se ha convertido en el primer o segundo socio comercial de casi todos los países de América Latina”, recordó, citando ejemplos como el puerto de Chancay en Perú.
Frente a esto, Sonia Alda Mejías introdujo una diferencia clave entre los liderazgos de Estados Unidos y China. Mientras Pekín ha expandido su influencia a través de acuerdos comerciales voluntarios, la acción estadounidense en Venezuela responde a una lógica coercitiva. “Trump no actúa movido por valores democráticos”, advirtió.
Europa, del ‘shock’ a la parálisis
A lo largo del debate, emergió una imagen recurrente de la Unión Europea: la de una potencia económica con escasa capacidad estratégica. “Europa es un gigante comercial, un enano diplomático y un gusano militar”, resumió Dacoba con crudeza.
La falta de capacidades militares propias y la dependencia de Estados Unidos en materia de seguridad dejan a Europa en una posición delicada ante un posible repliegue estadounidense. “El divorcio con Estados Unidos es inevitable, pero debe ser lento y controlado”, alertó el general.
Más formación para entender el mundo
En la recta final del foro, Sonia Alda Mejías defendió la importancia de la formación especializada para comprender un entorno tan complejo. El Máster en Seguridad Internacional de UNIR, explicó, ofrece una visión multidisciplinar que permite analizar los conflictos actuales desde el derecho, la geopolítica, la inteligencia estratégica y la resolución de conflictos.
“No se trata solo de formar a militares o fuerzas de seguridad”, aclaró, sino de proporcionar herramientas a periodistas, politólogos, internacionalistas, ejecutivos de empresas y profesionales de distintos ámbitos que necesitan entender un mundo cada vez más inseguro.
Los mensajes principales de los participantes
Francisco José Dacoba:
- “Europa atraviesa una policrisis sin precedentes. Sin una reacción decidida, la Unión Europea corre el riesgo de quedar relegada en el nuevo orden global”.
- “Europa es un gigante comercial, un enano diplomático y un gusano militar. El divorcio con Estados Unidos es inevitable, pero debe ser lento y controlado”.
Sonia Alda Mejías:
- “El orden liberal internacional se ha erosionado hasta perder sus pilares fundamentales”.
- “La estupefacción actual exige abandonar la autocomplacencia y repensar las herramientas analíticas tradicionales”.
Mirlis Reyes Salarichs:
- “La política de Trump responde a una corriente histórica del aislacionismo estadounidense”.
- “China emerge como el principal rival estratégico de Estados Unidos y un actor fundamental para Europa”.
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