• Inicio
  • Noticias
  • Vida Académica
  • María y Laura Lara, investigadoras de UNIR: "Las humanidades digitales permiten una mirada más completa de los fenómenos"

María y Laura Lara, investigadoras de UNIR: "Las humanidades digitales permiten una mirada más completa de los fenómenos"

Las profesoras reivindican el valor científico de la investigación histórica a través de un libro que reconstruye la figura de Isabel Zendal mediante archivos, bibliotecas y herramientas digitales.

María y Laura Lara Zendal libro
María y Laura Lara, durante la presentación de su obra en Madrid.

La investigación en humanidades suele desarrollarse lejos de los laboratorios, entre archivos, bibliotecas y documentos que permiten reconstruir vidas y acontecimientos del pasado. El libro Isabel Zendal. La mujer que llevó la vacuna de la viruela al fin del mundo, de las profesoras e investigadoras de UNIR María Lara Martínez y Laura Lara Martínez, es un ejemplo de ello.

Fruto de un amplio trabajo de documentación, la obra recupera la figura de Isabel Zendal, considerada la primera enfermera en misión internacional, y profundiza en una de las mayores gestas sanitarias de la historia: la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna.

El libro se presentó recientemente en el Hospital Enfermera Isabel Zendal de Madrid, en un acto organizado por la Comunidad de Madrid, un escenario especialmente simbólico para reivindicar el legado de esta figura histórica.

En esta entrevista, las autoras explican cómo se construye el conocimiento histórico a partir del trabajo con fuentes documentales y el papel que desempeñan hoy las Humanidades Digitales en la investigación.

Pregunta: ¿Quién fue Isabel Zendal y qué impacto tuvo la expedición en la salud pública de la época?

Laura: Una mujer nacida en Galicia hacia 1773 que, de manera autodidacta, ayudó a su madre enferma de viruela. Después, se trasladó desde Santa Marina de Parada, en el municipio de Órdenes, a La Coruña, donde, tras ejercer el servicio doméstico, entró a trabajar en la Casa de Expósitos, llegando a ser rectora. Allí conoció al cirujano militar Francisco Javier de Balmis, médico alicantino comisionado por Carlos IV para dirigir la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna. En 1803 embarcó en la corbeta María Pita como enfermera de la expedición y responsable del cuidado de los 22 niños que trasladaron, de brazo a brazo, la vacuna desarrollada por Edward Jenner en 1796.

P: Es una figura histórica relativamente desconocida para el gran público. ¿Cómo fue el proceso de documentación para reconstruir su biografía?

María: Isabel Zendal desafía muchos tópicos de su tiempo. Nace en el siglo de Ilustración, una época de profundos cambios en la comprensión del mundo y el papel de los niños, pero, a principios del XIX, cuando Balmis la escoge como enfermera de la tripulación, la sociedad seguía estando marcada por las apariencias.

Era madre soltera y su hijo Benito participó en la expedición como uno de los niños vacuníferos. Décadas después se pierde el rastro de ambos en Puebla (México), donde probablemente se establecieron tras su paso por América y Filipinas.

Para escribir el libro investigamos en instituciones como el Archivo Histórico Nacional, el Archivo Histórico de la Nobleza y la Biblioteca Nacional. Trabajamos tanto con fuentes escritas, grabados y dibujos, que nos permitieron reconstruir tanto el miedo de todas las capas sociales a la viruela, como con tratados científicos sobre la enfermedad.

P: ¿Qué fuentes resultaron especialmente valiosas y cuáles fueron los principales retos a la hora de seguir el rastro documental de una mujer que vivió a comienzos del siglo XIX?

María: Además de la consulta de fuentes secundarias e historiográficas, el análisis de fuentes primarias nos permitió seguir algunas de las disputas que surgieron en distintas ciudades ante las dificultades de la expedición para convencer a los padres de que la vacunación era un avance científico capaz de proteger a sus hijos. Incluso algunos virreyes de la monarquía hispánica pusieron trabas a la llegada de los expedicionarios, pese a tratarse de una expedición mandada por la propia Corona. Frente a esto, hubo obispos y sacerdotes que desempeñaron una labor pedagógica desde los púlpitos a favor de la vacuna.

Fue especialmente emocionante transcribir cartas de mujeres de la aristocracia española del siglo XVIII que describían el pavor que les provocaba la viruela, pues esa desconocida enfermedad (aún no se sabía que era un virus) había causado la muerte de sus hijos y se protegían con reliquias, promesas y el fortalecimiento de devociones.

P: A menudo se asocia la investigación con los laboratorios o las ciencias experimentales. ¿Cómo se investiga en humanidades y qué metodología habéis seguido para elaborar esta obra?

María: Además del trabajo con textos e imágenes, investigamos en el Real Jardín Botánico para rastrear el vademécum de principios del siglo XIX. Así, en el libro, los lectores pueden ver la imagen de la Begonia balmisiana, bautizada en honor a Balmis, quien además de médico fue un apasionado de la Botánica.

Como militar estuvo en África y América antes de iniciar la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna y, varias veces antes y después de 1803, cruzó el Atlántico para hacer acopio de plantas, como el agave y la begonia, para tratar diversas dolencias.

Laura: Hemos combinado metodologías de trabajo de las Ciencias Naturales y de las Humanidades para reconstruir la biografía de una enfermera en una época en la que la enfermería aún no se enseñaba en la universidad.

Como profesoras de Historia de la Enfermería, explicamos a nuestro alumnado que esta profesión no fue reconocida en España hasta 1915. Hasta 1977, no se estudió en la universidad, como Diplomatura. El gran salto se produjo en 2010, cuando, con la implantación del Plan Bolonia, pasó a ser un Grado universitario, equiparándose a Medicina y al resto de titulaciones para el acceso a estudios de Máster y Doctorado.

En 1950, la Organización Mundial de la Salud reconoció a Isabel Zendal como la primera enfermera en misión internacional. Desde los años setenta del siglo XX, antes que en España, tiene en Puebla una Escuela de Enfermería a su nombre y el Premio Nacional de Enfermería de México se llama como ella.

P: ¿Habéis utilizado herramientas digitales para localizar, analizar o contrastar información durante la elaboración del libro? ¿Qué papel juegan las humanidades digitales en este tipo de investigaciones históricas?

Laura: Combinamos la consulta presencial de archivos y bibliotecas con la localización online de legajos. Herramientas como el portal PARES del Ministerio de Cultura son fundamentales para agilizar el proceso de investigación. Las Humanidades Digitales unen letras y tecnología, y por tanto desde un enfoque interdisciplinar permiten conseguir una mirada más completa de los fenómenos, a través del estudio de variables cuantitativas y del análisis cualitativo de los datos.

P: ¿Cómo están transformando las tecnologías digitales la forma de investigar y divulgar el conocimiento histórico?

Laura: Hoy no podemos renunciar a la tecnología, pero tampoco dejar de lado la reflexión propia, que es una condición inherente al ser humano: pensar, formular y responder preguntas. Un mundo sin Humanidades es un planeta sin meditación sobre la Humanidad.

P: ¿Creéis que las humanidades ayudan a comprender mejor las dimensiones sociales, culturales y éticas de los avances científicos?

María: Estamos convencidas de que las humanidades garantizan que el progreso de la Ciencia se realiza por un cauce ético. La tecnología ayuda a la docencia de todas las ramas del saber a desarrollar sus contenidos online, con plataformas interactivas, con alta precisión en laboratorios y talleres de prácticas, con adaptaciones curriculares que permiten crear materiales inclusivos, etc. Todo ello es positivo y necesario.

Tenemos que convivir con la Inteligencia Artificial, pero las humanidades siempre tienen que estar presentes como departamento o área universitaria. Mientras las Ciencias Naturales tratan de fijar leyes universales, las Humanidades buscan comprender las experiencias que conforman el devenir histórico y la trayectoria humana. Al mundo del siglo XXI, si antropomorfizamos al globo terráqueo como paciente o como alumno, le sigue haciendo falta comprensión.

  • facultad-ciencias-educacion-humanidades


Docencia 100% online

Nuestra metodología te permite estudiar sin desplazarte mediante un modelo de aprendizaje personalizado


Clases en directo

Nuestros profesores imparten 4.000 horas de clases online a la semana. Puedes asistir en directo o verlas en otro momento


Mentor - UNIR

En UNIR nunca estarás solo. Un mentor realizará un seguimiento individualizado y te ayudará en todo lo que necesites

La fuerza que necesitas

Graduación Logroño 2025

Acompañamiento personalizado