Plaza de toros La Ribera

Memorable Graduación de UNIR en Logroño con alumnos llegados de cuatro continentes

Dicen que querer es poder y que quien algo quiere algo le cuesta. Ambas premisas pueden aplicarse a los estudiantes que han convertido la ceremonia de la Graduación 2018 de UNIR en un acontecimiento memorable. Su esfuerzo, dedicación, tenacidad, sacrificio y perseverancia a lo largo de meses y años se ha reflejado en la consecución de la anhelada meta. El cumplimiento de un sueño. Y para lograrlo, no han dudado incluso en desplazarse miles de kilómetros.

Aviones desde Costa Rica, Guatemala, Estados Unidos, Arabia Saudí, Suiza, México, Panamá, Italia y otra decena de lugares del mundo han surcado estos días los cielos con un destino en común: Logroño. Todo un crisol de culturas, lenguas y costumbres reunidos en la plaza de toros de ‘La Ribera’ a más de 620 alumnos de enseñanzas universitarias de Grados y Másteres oficiales llegados de cuatro de los continentes. Si bien son más de 13.000 los estudiantes que se gradúan en esta ocasión, en la que la nota más destacada ha corrido a cargo de los 41 integrantes del Coro de la C.L.A Pepe Eizaga de Logroño y del Coro Joven Filarmonía de Madrid.

Sus melodiosas voces han puesto aún más emoción y sentimiento -si cabe- a algunos de los momentos más emblemáticos de la ceremonia, como los desfiles de la comitiva y el ‘Gaudeamus’, que han seguido con atención los familiares y amigos de los ya egresados reunidos en una plaza que ha acogido a unas 3.000 personas.

Pero han sido muchas más las que, al otro lado de las pantallas, no han querido perderse a través del streaming y del Facebook Live tan especial momento, en el que se han desglosado los 14 Grados y 40 Másteres que han cursado los ya egresados de la Facultad de Educación (321), la Facultad de Ciencias Jurídicas, Sociales y Humanidades (132), la de Empresa y Comunicación (110), la Escuela Superior de Ingeniería y Tecnología (53) y los 16 de la de Ciencias de la Salud.

Todos ellos han escuchado con sumo interés las palabras del Rector de UNIR, D. José María Vázquez García-Peñuela, quien ha realizado una elaborada reflexión sobre la libertad y el miedo al compromiso en la sociedad actual. “A la libertad la estimamos no tanto como principio ordenador de la vida social sino como condición personal de la que no podemos prescindir y el compromiso se nos aparece como límite a esa libertad personal”, ha introducido.

Por eso, conviene destacar el tipo de compromiso. “Los mal elegidos o contraídos nos restan plenitud y lastran nuestras vidas” mientras que los que nos empujan “a tomar la amistad, el amor o los ideales altos nos vinculan y, al mismo tiempo que nos atan, paradójicamente, nos liberan”.

Ante esta tesitura, Vázquez García-Peñuela ha invitado a los ya egresados a “no ser avaros de vuestra libertad, disfrutadla y gastadla a través de compromisos que merezcan la pena, que os conduzcan a la entrega a los demás, que es la mejor manera de tener una vida plena y feliz”.

Sus palabras han encontrado eco en la lección magistral. Bajo el título “Profesión y cultura”, el vicerrector de Investigación de UNIR, Julio Montero, ha explicado que los seres humanos podemos ser personas de cultura “en la medida en que sepamos qué somos, dónde queremos llegar, a quién apreciemos y sepamos dar coherente razón de nuestras vidas”.

Un contexto en el que debiera situarse la profesión. “Si queremos una vida digna hemos de tejer el ejercicio profesional con la coherencia que da la cultura: en plenitud de una vida plena, en la excelencia de saber que aportamos algo de interés a nuestra sociedad mediante el ejercicio de nuestra profesión”, ha incidido.

Porque la cultura sitúa nuestra profesión en su sitio, “en un realizarnos, ser mejores porque percibimos la trascendencia de nuestra actividad al realizarla bien”. Y es en ese contexto “donde tiene sentido la mejora constante en nuestra formación y todos vosotros sois un ejemplo relevante: no os habéis conformado, habéis decidido complicaros la vida para tener no solo mejores oportunidades profesionales, sino para tener una mejor vida con los vuestros”, ha alabado.

Similar mensaje ha transmitido el representante de los estudiantes, Francisco Javier Domínguez. Ante sus compañeros, el también estudiante del Grado de Humanidades, en una emocionada y ovacionada intervención, ha hecho referencia a las horas de silencio y soledad, la constancia, el trabajo, los instantes robados a la vida familiar y las tensiones pasadas para conseguir la ansiada meta.

Francisco Javier Domínguez

Somos aventureros cuerdos con nobles aspiraciones plantando cara a la comodidad y con el esfuerzo por bandera”, ha destacado. “Las nuevas tecnologías son una realidad que obliga a la actualización constante, especialmente de personas que pretendemos aprender y exigirnos en una universidad que apuesta por un planteamiento pionero en el proceso de aprendizaje”, ha añadido.

Domínguez ha tenido palabras de agradecimiento para todas las personas que forman parte de UNIR, que “sostienen y alimentan la pasión por la enseñanza” y ha recordado que “hoy es un día grande para todos nosotros, que no queremos ser una generación más de graduados; empezamos un nuevo camino con entusiasmo y dispuestos a ser los profesionales que el mundo necesita porque no puede ser de otra manera habiendo estudiado en UNIR”. Y ha concluido asegurando que eso es, precisamente, “lo que nos caracteriza y distingue de todos, un sello de calidad que solo se entiende y adquiere cuando lo vives”.

Por su parte, el consejero de Educación, Formación y Empleo del Gobierno de La Rioja, Alberto Galiana, ha destacado cómo la historia de esta comunidad autónoma está muy unida al nacimiento de la lengua española y de la universidad. “La Rioja es símbolo de apertura, raíces, gentes hospitalarias, de un saber antiguo, una riqueza por desarrollar y una tierra de grandes emociones”, se ha enorgullecido. Y ha indicado que UNIR “es embajadora de marca Rioja y España, es un puente universitario en una tierra de puentes y ríos; los puentes unen y acercan y UNIR es un puente más que se añade a la historia de La Rioja, un puente hacia vuestro futuro, que aventuro prometedor y lleno de retos”.

Además, Galiana ha recordado que uno de los mayores fines de la educación universitaria es “dotar de la capacidad de descubrir lo sublime en lo cotidiano y no conformarse con la realidad tal cual es sino transformarla para el compromiso social”. Por último, ha querido incidir en que, por encima de “los muros y supremacismos étnicos, lo que destruye la maldad es la construcción de puentes y la unión entre culturas y conocimientos, así que os invito a sembrar puentes hacia el conocimiento allí donde estéis y a ser riojanos de corazón”.

Una vez concluido el acto académico, se ha servido un cóctel aderezado con un animado concierto del grupo ‘Green Velvet’.