Campus Solidario inicia temporada en Perú junto a la ONGD riojana Kaipacha Inti

Ellos buscan una oportunidad en el sector servicios y UNIR presta un servicio a la sociedad peruana. El pasado 3 de octubre Campus Solidario estrenó una nueva edición con un ilusionante proyecto de inclusión social que potencia la capacitación profesional en el sector servicios de 606 jóvenes peruanos, beneficiarios de la ONGD riojana Kaipacha Inti.

Todos ellos han participado en el Curso de Habilidades Profesionales, que persigue mejorar su preparación académica y empleabilidad. Los jóvenes proceden de ocho departamentos de Perú (Cajamarca, Lima Sur y Norte, Andahuaylas, Ayacucho, Ancash, Ucayali y Junín-Selva Central). Durante seis días se han formado en diversos aspectos relacionados con la inteligencia emocional, comunicación, trabajo en equipo, gestión del tiempo, gestión de compras y prevención de riesgos laborales. Este curso también llegó a Kazajistán (ciudad de Almatý) y Chequia.

Trabajo coordinado

Para conseguir poner en marcha este curso se han tenido que sortear complicaciones orográficas, fenómenos meteorológicos adversos y limitaciones del ancho de banda de Internet. Ha sido gracias al trabajo en común de muchos profesionales como este proyecto educativo a escala peruana e internacional ha visto la luz. Para ello, ha resultado inestimable la colaboración de distintas instituciones peruanas y de los Centros de Educación Técnico Productiva (Cetpro) de las diferentes regiones, que han prestado sus instalaciones de forma desinteresada para que los jóvenes puedan acudir allí a recibir sus clases online.

Kaipacha Inti es una ONGD que nació en el 2000 en el municipio riojano de Lardero. Desde hace varios años trabaja en Perú, donde se ha dado a conocer, y se ha consolidado como una organización de referencia de la cooperación al desarrollo en la Comunidad Autónoma de La Rioja. Sus proyectos se desarrollan fundamentalmente en Latinoamérica y África.

Por su parte, el Campus Solidario de UNIR tiene como misión acercar una formación general y gratuita a las zonas vulnerables y desfavorecidas a través de las nuevas tecnologías. Para llevarla a cabo, cuenta con la participación altruista de profesores, empleados, alumnos de postgrado y egresados de UNIR. A través de Campus Solidario, más de 200 voluntarios de la universidad ofrecen cada año su tiempo de forma generosa para contribuir a promover el desarrollo de la educación entre los más frágiles.