Universidad Internacional de La Rioja

Zulema de la Cruz: "Me gusta enseñar que existe un mundo en el que se puede ser compositor y no morir en el intento"

Zulema de la Cruz

En un paso más por ofrecer una oferta educativa de calidad y acorde a las necesidades de la sociedad, UNIR ha puesto en marcha el Máster Universitario en Composición Musical con Nuevas Tecnologías. El primero de habla hispana de todo el mundo y que dirigirá Zulema de la Cruz.

Compositora, pianista y docente desde hace más de treinta años en la enseñanza de la Composición Musical, Electroacústica y Nuevas Tecnologías, Zulema de la Cruz se estrena en la enseñanza universitaria online con gran ilusión, tanto por el elenco de profesores que componen el claustro como por el proyecto en sí.

Se trata de un proyecto ilusionante e enriquecedor para todos, profesores y alumnos, ya que junto a todos mis compañeros vamos a poder transmitir a sitios muy lejanos nuestra forma personal de concebir el hecho creativo utilizando todas las herramientas que nos proporciona el siglo XXI, y así formar parte de esta globalización en la que vivimos y de la cultura de otros países”, ha asegurado la nueva directora del Máster Universitario en Composición Musical en Nuevas Tecnologías.

VIVE UNIR ha hablado con ella para conocer más de cerca su trayectoria, así como este proyecto y las herramientas más innovadoras que los estudiantes de este máster podrán adquirir.

Llega a UNIR como directora del Máster en composición Musical con nuevas Tecnologías. ¿Cómo se enfrenta a este nuevo reto?

Me apasiona. Conozco la UNIR desde que empecé mi colaboración hace un par de años, con los tribunales del Trabajo Final de Máster y conocí los espectaculares proyectos que se presentaban.

Me enamoré del proyecto de UNIR y en concreto de este Master porque va a ser el primer Máster en Composición Musical con nuevas Tecnologías que se va a realizar en habla hispana en todo el mundo.

Ha sido todo un reto el haber formado el elenco de profesores que conforman el Master, no solo por su impresionante formación y currículum, sino por su formación en la rama tecnológica y sus cualidades de claridad para realizar la enseñanza on-line.

Es un Máster exigente, que toca todas las facetas de la composición actual con herramientas novedosas en la que la composición ocupa una parte fundamental y en el que cabe destacar la atención individual al alumno y el estreno y grabación de las obras más importantes de las tres ramas principales.

En la rama Instrumental se interpretarán y grabarán obras para orquesta sinfónica en streaming con alumnos de todo el mundo presentes y con la “Orquesta Filarmonía” junto a Pascual Osa a la dirección. En las ramas de Audiovisuales y Electroacústica se realizarán proyectos similares. Todo un lujo para un Máster muy completo.

Es importante aprehender las formas de hacer de los grandes genios de la música e intentar aplicar sus enseñanzas al lenguaje propio, para ser mejores compositores y al mismo tiempo ser mejores personas.

¿Cuáles son las herramientas más novedosas que se está utilizando en la composición de música y que se enseñaran en el máster?

Estamos trabajando con las tres líneas fundamentales: La Composición Instrumental en la que utilizamos programas de edición musical y de escucha sonora para realizar maquetas que lleven al compositor a la mejor comprensión de su música y por ende a la mejor interpretación de sus obras en concierto; la Composición para Medios Audiovisuales en la que se trabaja con todo tipo de imagen, desde videojuegos hasta películas pasando por videoarte y se les pone música manejando la sincronización y las herramientas más avanzadas de interacción; y la Composición Electroacústica, trabajando el timbre y los nuevos mundos sonoros, con herramientas virtuales para un compositor actual que quiera afianzar conocimientos o bien que quiera adquirirlos.

¿Qué características debe cumplir un músico para convertirse en un gran maestro de la composición musical?

Descubrir esta virtud sería como tener una bola de cristal. Los grandes genios son creadores pero a un nivel superior. Si tuviéramos la capacidad de conocer ese elemento que los hace geniales, seríamos todos genios. La gota divina de la genialidad es muy difícil de repetir, por ello, es muy importante para los compositores que sean ellos mismos, sea cual sea su camino y su capacidad.

Es la manera de no traicionarse a sí mismos, de crecer, de llegar a buen puerto y de no traicionar a los que escuchan. Cuando uno transmite un mensaje claro y propio, en general, el público suele recibirlo bien sin importar la estética, guste o no guste. Es importante aprehender las formas de hacer de los grandes genios de la música e intentar aplicar sus enseñanzas al lenguaje propio, para ser mejores compositores y al mismo tiempo ser mejores personas.

Porque la música es eso, una forma de comunicación espiritual que conecta el corazón y la razón y produce un lenguaje universal que destruye barreras culturales y temporales. La música nos salva, expresa nuestros sentimientos, influye en nuestras vidas y nos hace mejores seres humanos. La inspiración es noventa por ciento de transpiración y si hay suerte una pequeña gota de genialidad.

Ha comentado en alguna entrevista que el maestro que le encontró fue Carmelo Bernaola. ¿Cómo fue ese “descubrimiento” y qué se despertó en la pianista para querer ser compositora?

La composición siempre formó parte de mi vida. Aún recuerdo que desde muy pequeña tocaba la guitarra e inventaba melodías. La composición siempre estuvo conmigo y al ser pianista he podido tocar obras pertenecientes a todas las épocas de la música. Aunque siempre me atrajeron autores como Debussy por su estudio del timbre, Strawinsky por el uso de esas rítmicas tribales en obras como “La Consagración de la Primavera”, así como Ligeti con el traslado de la música electroacústica a la orquesta en obras como “Lontano” o “Atmospheres”.

Durante mi formación como pianista mi profesor Manuel Carra me ayudó a desarrollar mi mundo sonoro al poder interpretar obras no habituales en el repertorio pianístico, como “Morfología sonora” de Carmelo Bernaola, “Neumes rythmiques” de Messiaen o el Concierto para dos pianos y orquesta de Poulenc. Incluso escuché con él por primera vez el “Canto de los adolescentes” de Stockhausen, obra que supuso un impacto determinante para mi carrera.

El piano aportó por lo tanto un enriquecimiento de mi mundo sonoro, por ende la búsqueda del timbre y de la música electroacústica y por extensión mi traslado a la Universidad de Stanford para conocer la Música por ordenador.

El piano fue el principio…y mi instrumento…Carmelo Bernaola mi mentor, mi descubridor y el que me enseñó que yo era compositora y podía vivir como tal.

Estudió la Música Electroacústica a través de Ordenador con J. Chowning durante su beca en Stanford University. ¿Qué supuso aprender de la mano del descubridor de la modulación de FM?

Tuve la inmensa suerte de recibir la beca “George Mail” de la Universidad de Stanford para realizar un programa combinado de Máster y Doctorado en Musical Arts. En ese momento ya había sido premiada en el concurso nacional “Arpa de Oro” con mi obra “Nucleofonía” y poseía varias grabaciones y ediciones de obras, lo que me permitió tener una proyección nacional e internacional como compositora, a pesar de mi juventud. Gracias a ello, unido a mi labor como docente y como intérprete, pude recibir esta beca. Conocer la Universidad de Stanford y su Departamento de Música donde estudié durante casi dos años al lado de grandes maestros, siendo tutorizada por John. Chowning, fue un privilegio que me permitió cambiar la perspectiva de mi vida y de mi música.

Como resultado obtuve mi Master of Arts en Composition y Computer Music y aprendí que todo es posible si te lo propones con tesón e ilusión y tienes confianza en ti mismo.

Stanford me transmitió una LIBERTAD con mayúsculas para imaginar y crear, que contrastaba con las convenciones de la vanguardia europea en las que yo me había formado.

John Chowning ha sido uno de los hombres más inteligentes que he conocido, me ayudo a ser lo que soy hoy en día y gracias a sus enseñanzas conseguí la plaza de Composición Electroacústica y por Ordenador en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid creando el Laboratorio de Investigación y Composición Electrocústica y por Ordenador (LICEO) en 1889, siendo pionera en España en la implantación en los Conservatorios Superiores de la Tecnología Musical aplicada a la Composición.

Mi paso por la Universidad de Stanford ha sido una de las experiencias más maravillosas de mi vida, que repetiría sin dudar.

Me enamoré del proyecto de UNIR y en concreto de este Master porque va a ser el primer Máster en Composición Musical con nuevas Tecnologías que se va a realizar en habla hispana en todo el mundo.

Es compositora, miembro del grupo Sax Ensemble y docente, entre otras muchas cosas. ¿Hay una faceta en la que se sienta más cómoda que otra?

Me siento muy a gusto en todas ellas. La composición por supuesto es mi vida, pero en la docencia estoy muy cómoda porque me gusta transmitir a mis alumnos mis vivencias y enseñar que existe un mundo en el que se puede ser compositor y no morir en el intento, cosa que aprendí de mi maestro Carmelo Bernaola.

El Grupo Sax Ensemble me permitió durante una larga época de mi carrera, trabajar como intérprete electroacústico en los conciertos, realizando giras por el mundo. Gracias a este magnífico trabajo alcanzamos el Premio Nacional de Música en Interpretación en 1997, que nos entregaron en el incomparable marco de La Alhambra de Granada. Hoy día sigo colaborando con ellos como Patrona de su Fundación.

¿De cuál de sus obras estás más orgullosa? ¿Por qué?

Cada una de mis obras la siento como un hijo, porque son como un parto después de muchos los meses de dedicación y gestación.

En la realidad estoy trabajando siempre en un nivel cerebral inferior, hasta que llega el momento de plasmar la obra en partitura o en sonidos. El proceso creativo es mi vida.

Hay obras que me han dado muchas satisfacciones como “El Color del Cuarzo” para gran Orquesta Sinfónica, encargo de la Orquesta Nacional de España donde trabajé con los colores transformados en textura. Se ha interpretado mucho y con ella conseguí el Premio “Maestro Villa” en Composición Musical de los Premios Villa de Madrid y ser finalista en la Tribuna de la UNESCO en Paris 1999, presentada por Radio Nacional de España.

También el Concierto nº 2 para Clarinete y Orquesta de cuerda “Luces del Alba” junto a Josep Fuster al clarinete y la Orquesta de Cámara Cordobesa; importante porque nace después de un año con problemas de salud que cambió mi manera de escribir, fue un resurgir al mundo de la composición.

Especial cariño le tengo a mi “Obertura Hispania” para Coro y Orquesta Sinfónica, encargo de la Fundación Siemens e interpretada y grabada por la Orquesta y Coro Filarmonía.

Por último a la obra más grande que he realizado: el “Canto a las Víctimas inocentes” para tres solistas: Soprano, Tenor y Barítono, Coro mixto, Coro de niños, Orquesta sinfónica y Orquesta de cámara, encargo del gran director Víctor Pablo Pérez a través de la AEOS y la Fundación SGAE para la temporada de la ORCAM en 2014. Esta obra muestra mi forma personal de tratar la cita melódica dentro de un marco donde no hay ninguna referencia tonal, presentando melodías como “Cant dels Ocells”, “Negra Sombra”, “Veni Creator” o el Dies Irae.

Dijo en una entrevista en RNE que “Se aprende de todos los grandes músicos” ¿Por qué le gustaría que le recordasen los alumnos?

Me gustaría que mis alumnos me recordasen por haberles ayudado a encontrar su propio camino y por haberles transmitido la pasión para ser compositores y vivir y crecer como tales.

Para más información:

– Máster Universitario en Composición Musical con Nuevas Tecnologías

-Ficha personal de la directora del Máster Universitario en Composición Musical con Nuevas Tecnologías: Zulema de la Cruz