Los museos como vehículo para acercar la educación artística a los niños

Un cadáver ha aparecido en el Jardín Botánico de Valencia y varios son las pistas y los sospechosos sobre los que la Policía ha puesto el foco de la investigación. ¿Quieres ayudarles a descubrir al asesino? Este cluedo virtual es la entretenida y divertida tarjeta de presentación con el que este espacio dedicado a la ciencia, la cultura y la naturaleza quiere atraer y enganchar a los más pequeños.

También es uno de los ejemplos que Myriam Ferreira eligió para ilustrar su exposición en el International Society for Education Through Art (InSEA), que recientemente tuvo lugar en la La Valetta (Malta). Una cita que, bajo el título Art Education: conflicts and connections, se proponía explorar la educación artística como medio para atraer la atención hacia tensiones culturales y acercar a nuevos agentes y lugares de cambio.

En ese sentido, la coordinadora del Grado en Humanidades de UNIR propuso nuevas vías de acercar la educación artística a los niños y jóvenes. Objetivo en el que los museos son el vehículo perfecto gracias a los recursos y juegos online y a las actividades interactivas que desarrollan.

Basta echar un vistazo a iniciativas como los Juegos del Museo del Ejército de Toledo (y su visita virtual para niños), el ya mencionado juego de pistas “Misterio en el Botánico” del Jardín Botánico de Valencia, los Módulos Interactivos del Parque de las Ciencias de Granada, el Interactivo ¡A toda máquina! del Museo de San Feliu de Guixols y todos los recursos del Museo de Bellas Artes de Asturias para hacerse una idea de la variedad que pueden tener estos recursos virtuales.

La web del museo, gran recurso didáctico

“Los museos, en general, han desarrollado programas educativos muy interesantes para difundir sus colecciones y dar a conocer sus obras de arte. La mayoría proporcionan visitas didácticas, actividades para niños, guías adaptadas… E incluso podemos encontrar propuestas cada vez más novedosas como campamentos de verano en los museos o yincanas para niños para que disfruten más de la visita”, razona Ferreira.

Pero la propia página web es un inmejorable recurso para que puedan dar a conocer sus colecciones y contribuyan a la formación artística de los estudiantes. “Las experiencias que se van desarrollando son muy interesantes, atraen el interés de los niños, les divierten y pueden ser utilizadas en el aula y en familia”, añade la docente de UNIR, que destaca otra potencialidad. “Si los niños y jóvenes adquieren el hábito de consultar las webs de los museos, al crecer pueden utilizar recursos de mayores como las visitas virtuales, los vídeos, conferencias, enciclopedias y demás”, constata. Y, por supuesto, querer visitar el museo in situ.

Superación de distancias físicas

Otro aspecto a tener en cuenta a la hora de valorar las bondades de estos recursos didácticos online es que pueden estar disponibles pese a los kilómetros de distancia y así, aquellas localidades o países que no lo tienen fácil para visitar esas pinacotecas, pueden hacerlo de manera virtual. “Hay instituciones que utilizan juegos y actividades de museos de todo el mundo en la educación de niños refugiados y este puede ser su único contacto con el arte”, abunda Ferreira, quien advierte de que, incluso en España, “podemos encontrar localidades y ciudades sin una gran oferta cultural, y podrían utilizar estos recursos para favorecer una mayor cercanía con el arte”.

De esta forma, se facilitaría e impulsaría la educación artística. Materia fundamental para los estudiantes y que, en su opinión, muchas veces “no está bien trabajada en las escuelas; seguro que algunos hemos tenido la experiencia de que cada vez tiene menos horas, que se limita a enseñarnos a dibujar y hacer manualidades o, lo que es peor aún, se explica de forma solo teórica“. Por ese motivo, concluye, “sería enriquecedor que otros agentes educativos, como los musesos, completaran esta formación”.