De la poesía cubana a la literatura de ambos lados del Atlántico

Esta es una historia de encuentros, amistad y de intercambio cultural entre los dos lados del Atlántico. Y la coordinadora del Máster Universitario en Literatura Española y Latinoamericana de UNIR, Yannelys Aparicio Molina, es su protagonista. En pocos días finalizará una estancia en la neoyorkina Universidad de Columbia, considerada de las más prestigiosas del mundo. Para ella ha sido una experiencia de “un valor incalculable”, ya que le ha permitido acceder a ricos fondos bibliográficos, establecer relación con acreditados expertos y pulsar la “inagotable” y vibrante actividad cultural y académica de la ciudad estadounidense.

La docente de UNIR inició su estancia en la Universidad de Columbia el pasado 25 de mayo. Llegó a este campus gracias a Gustavo Pérez Firmat, catedrático en Columbia y a quien había conocido algunos años antes. Pérez Firmat es un ensayista muy reconocido y premiado en los Estados Unidos, además de un poeta al que se le ensalza tanto en el seno de la comunidad cubana de Norteamérica, como en su Cuba natal. El vínculo entre Pérez Firmat y Aparicio comenzó a forjarse a partir del ensayo que la profesora de UNIR escribió sobre la obra del cubano y continuó con la edición que ella realizó de su poesía para la Editorial Cátedra.

El nuevo proyecto que ambos tienen entre manos ha reforzado este nexo. “Estamos colaborando en una edición, también para la Editorial Cátedra, de la poesía de Heberto Padilla, el primero de los grandes poetas cubanos represaliados en los años 60 por el gobierno salido de la revolución castrista”, explica la coordinadora del Máster en Literatura Española y Latinoamericana de UNIR. Pérez Firmat le propuso “trabajar juntos durante una temporada para completar el trabajo” y de ahí que Aparicio esté investigando hasta el próximo 25 de junio en los fondos de la Universidad de Columbia.

“Durante mi estancia necesitaba consultar toda la bibliografía publicada de y sobre Heberto Padilla. Pero, además de todo el material que hay en las bibliotecas de la Universidad de Columbia, he tenido la oportunidad de recibir documentos personales de Gustavo Pérez Firmat, que ha compartido generosamente conmigo, y hemos conversado en varias ocasiones sobre el contenido de nuestra edición, de la estructura del trabajo, anécdotas sobre la vida y la obra de Padilla…”, explica. Y es que Pérez Firmat conoció a Padilla antes de que este falleciera hace ya varios años y en la actualidad mantiene amistad con su viuda, que gestiona los derechos y documentos de la obra del que fuera uno de los grandes de las letras en Cuba.

Vida cultural y académica

En España resulta complicado acceder a documentos y bibliografía del país caribeño y de ese periodo concreto de su literatura. “Pero en Nueva York se conoce a fondo”, destaca Aparicio. “Además, la vida cultural y académica en esta ciudad es inagotable. He asistido a ferias del libro con escritores de gran calidad, a conferencias, presentaciones de libros, reuniones de escritores en casa de algunos de ellos…”, enumera. Allí el idioma español y la cultura hispana, tan difundidos y extendidos en la Gran Manzana, han contribuido a estrechar lazos. “En menos de un mes he coincidido con escritores y artistas de Cuba, República Dominicana, Puerto Rico, Perú, Argentina, Chile, Colombia, España y otros países”, apunta la docente de UNIR.

Esto le ha permitido “estar al día de todo lo que ocurre en el mundo hispánico, en más de 20 países”, y adquirir amplios conocimientos y experiencias para enriquecer el Máster en Literatura Española y Latinoamericana.“Para coordinar un máster de literatura en el español de las dos orillas no hay nada como tomar contacto directo con la materia y el objeto de estudio en la ciudad que sirve de puente entre los dos lados del Atlántico, Nueva York”.

Por eso, cuando su estancia está cercana a su fin, el balance que realiza no puede ser más “altamente positivo”. “Salir fuera del entorno cotidiano para dedicarme específicamente a un asunto, con todos los medios a mi alcance y con la ayuda de las personas adecuadas, en una de las mejores universidades del mundo y en la ciudad con mayor vida cultural en este momento, es el estímulo perfecto para cualquier investigador”, sostiene.

Algo de lo que también se beneficiarán los alumnos del Máster en Literatura Española y Latinoamericana de UNIR. “Estoy recopilando materiales para varias asignaturas, que van a ser muy útiles en los próximos años. Pero no solo son datos: hay también anécdotas, vivencias, cosas que exceden el nivel académico y que son parte de un itinerario vital”, avanza.