Universidad Internacional de La Rioja

Un pionero modelo científico para evaluar el liderazgo ético en las organizaciones

Hay cinco años que quedarán marcados a fuego en la mente de Sofía Unda. Los que dedicó a leer de forma compulsiva todo lo escrito y publicado en cuanto a cuestiones de liderazgo ético empresarial se refiere. Pero semejante dedicación mereció la pena y el resultado se tradujo no solo en una exitosa tesis doctoral sino también en la elaboración de un Modelo Multidimensional y Concéntrico de Liderazgo Ético (MOMUCLE).

Se trata de un marco teórico multidimensional que engloba las dimensiones (emocional, técnica, formativa y ética) que definen en qué consiste un liderazgo ético desde un enfoque práctico. Además, al ser concéntrico, estudia e integra todos los niveles en los que la persona interactúa. En 2013 lo validaron cuatro reconocidos expertos en liderazgo y ética organizativa y 31 dirigentes universitarios (rectores, vicerrectores y presidentes de consejos sociales) lo contrastaron exitosamente en la práctica.

Fue el germen de un ambicioso proyecto y una ingente tarea con la que la directora del Máster Universitario en Educación Especial e investigadora principal del grupo REGELO de UNIR continúa a día de hoy, con el objetivo de que la Universidad Internacional de La Rioja sea un referente en cuestiones de liderazgo ético.

Pero,  ¿cómo medir, evaluar y certificar si una persona tiene autoridad y es experta en su área de conocimiento, cuenta con una inteligencia emocional intra e interpersonal y presta especial atención a la formación y al desarrollo de sus colaboradores? ¿Se puede saber con exactitud si es capaz de considerar las necesidades individuales de su equipo y de coordinarlas con los intereses de la organización, de invertir tiempo en mejorar como persona, reciclar sus conocimientos, tomar decisiones con coherencia y prudencia y comunicarlas con transparencia?

Estas son algunas de las características idóneas que definen a aquel que, dentro de una organización, es un buen líder ético. Sofía Unda explica que “líderes éticos hay en todas las áreas y niveles de una organización, pero es imprescindible que los dirigentes y mandos intermedios lo sean en la práctica”, sostiene. Tanto es así que ya hay estudios “que ponen de manifiesto la relación entre estos líderes y la eficiencia empresarial. Debemos considerar que con los líderes éticos ganamos todos: trabajadores, organizaciones y, por supuesto, la sociedad”.

El problema reside en que, a día de hoy, no existe ningún instrumento lo suficientemente garantista. Las organizaciones “no disponen de herramientas fiables; a nivel mundial no hay modelos validados desde un punto de vista científico que sienten unas bases”, desvela. Por ello, sostiene que “debe diseñarse un instrumento que permita poder medirlo y, en función de eso, atraer talento y desarrollarlo dentro de la organización; los líderes éticos son profesionales que saben sacar lo mejor de las personas, con lo que la rentabilidad de la empresa se multiplica por veinte”.

Los líderes éticos son profesionales que saben sacar lo mejor de las personas, con lo que la rentabilidad de la empresa se multiplica por veinte

Y es precisamente el cometido en el que los siete integrantes del grupo REGELO se afanan. Por ahora, ya han conseguido prevalidar -gracias a la participación de los empleados de UNIR- el Cuestionario de Liderazgo Ético de dirigentes y mandos intermedios de organizaciones (CLE-OR). Surgido a raíz del MOMUCLE, consiste en un cuestionario compuesto por 43 ítems cuyos indicadores reflejan una serie de conductas que realiza el líder y que pueden analizarse desde el punto de vista de los colaboradores (evaluación de 360º) y desde su propio punto de vista (autoevaluación).

“Es interesante analizar cómo se percibe el líder a sí mismo y cómo le perciben sus colaboradores. Pero lo que está claro es que la única manera de evaluar y certificar el grado de liderazgo ético de un profesional es a través de la percepción de las personas que trabajan con él o ella”, desgrana Unda.

La artífice de esta iniciativa desvela que, ahora mismo, su equipo centra sus esfuerzos en realizar una serie de entrevistas a profesionales –directivos y mandos intermedios- de organizaciones referentes en los sectores educativo, tecnológico y turístico. “Vemos qué entienden por liderazgo ético y, en concreto, en su sector, si hay un factor contextual que, de alguna manera, condicione el ejercicio de dicho liderazgo ético. También estudiamos cómo se desenvuelven en su día a día, con su equipo, las limitaciones que encuentran y el punto de vista de sus colaboradores”, explica Unda.

Dicho estudio cualitativo concluirá a finales de año. Una vez transcritas las sesenta entrevistas realizadas, un avanzado software denominado MAXQDA analizará su contenido para extraer una serie de conclusiones, bien genéricas o bien propias de cada sector. Resultados que, ya en 2019, podrían incluirse en la validación del CLE-OR, que permitirá a los departamentos de Dirección de Personas, RR.HH. y Talento medir el grado de liderazgo ético de profesionales con responsabilidad en la gestión de personas. Con él, además, a largo plazo se podría diseñar un sistema de formación y certificación de líderes éticos.

El propósito de esta docente de la Universidad Internacional de La Rioja es el de “avanzar en el estudio y medición del liderazgo ético en organizaciones multisectoriales para que, dentro de veinte años, lo más normal sea exigir a los dirigentes y mandos intermedios un certificado que avale la calidad de su liderazgo ético. No nos olvidemos que estamos en ‘la era del talento’ y, sin duda ninguna, el profesional con talento elegirá trabajar para aquella organización que le garantice que sus dirigentes son eficientes, responsables y éticos. Desarrollar líderes éticos es el mejor sistema preventivo que puede tener cualquier tipo de organización. Es un tema de vital importancia para su propia sostenibilidad y futuro”, concluye.