El grupo de investigación InES de UNIR cuenta con la tecnología para acelerar el diagnóstico del COVID-19

El Grupo de Investigación InES de la Universidad Internacional de La Rioja cuenta con la tecnología para acelerar el diagnóstico del coronavirus. “Hemos acudido a la convocatoria urgente del Instituto de Salud Carlos III para la financiación de propuestas sobre el SARS-COV-2 y la enfermedad COVID-19 y nuestro proyecto está en evaluación”, asegura la profesora María Dolores Cima, investigadora principal del grupo.

Este proyecto aplica la tecnología para el diagnóstico de la neumonía, en la que el grupo ha estado trabajando en los dos últimos años, gracias a la financiación del Vicerrectorado de Investigación de UNIR, al diagnóstico del COVID-19, de forma que sería posible acelerar la detección del coronavirus. “Con esta tecnología podríamos obtener un test de diagnóstico más rápido que el actual PCR, en menos de tres horas”, asegura la doctora Cima (IP en sustitución de Pilar Morales Ortiz, de baja médica).

Ya les ha dado resultados con la neumonía neumocócica, la más frecuente de las neumonías adquiridas en la comunidad. Para detectar el COVID-19, “sería preciso cambiar la configuración genética del test, pero la técnica se puede aplicar”, afirma la investigadora. El dispositivo electroanalítico final que han diseñado permitirá un análisis descentralizado, fácil de utilizar y portable (sin mucho aparataje), pues no solo se enfoca al diagnóstico de la neumonía en el mundo industrializado, sino también en el Tercer Mundo.

Impacto del medioambiente en la salud

El grupo InES (Industria, Energía y Sostenibilidad), adscrito a la Escuela Superior de Ingeniería y Tecnología (ESIT), evalúa el impacto que el medio ambiente tiene en la salud de las personas, centrándose en la relación existente entre la contaminación atmosférica y la neumonía adquirida en la comunidad. “La contaminación agrava la situación en neumonía; un virus como el COVID-19 puede aprovechar esta debilidad”, sostiene esta experta en microbiología e inmunología.

La profesora María Dolores Cima.

Cada vez más voces alertan de la relación entre polución y el agravamiento de los síntomas del coronavirus. Existen estudios que vinculan los picos de contaminación con la mayor afluencia a centros de salud de personas con asma y otras afecciones respiratorias. La Universidad de Harvard acaba de publicar un estudio realizado a nivel nacional en los Estados Unidos que relaciona la exposición a largo plazo a la contaminación del aire con un aumento del riesgo de muerte por coronavirus. 

“Cuando se vuelva a reactivar la economía será un error hacerlo de cualquier manera. Tenemos herramientas tecnológicas que nos pueden ayudar a salir de una manera más sostenible“, señala la docente. Los proyectos de investigación del grupo InEs apuntan en esta dirección.

Energía y Eficiencia Energética –analizar la eficiencia energética en la edificación, mejora de materiales constructivos y generación de energía mediante reutilización de residuos– e Industria 4.0 –encontrar nuevas soluciones a necesidades empresariales para la implantación de lo que se conoce como Cuarta Revolución Industrial–  son las otras dos grandes líneas de investigación del grupo. Las tres confluyen en el objetivo común de “lograr un desarrollo sostenible desde el punto de vista social y de empresa”, explica la IP.

Sostenibilidad y nuevas tecnologías

Entre los diversos trabajos de investigación, vinculados a la línea de Eficiencia Energética, podemos mencionar el proyecto para el desarrollo de materiales sostenibles para la construcción o el proyecto para la generación de energía limpia a través de un biogás obtenido a partir de los residuos alimentarios.

Carolina García Mata, María Dolores Cuna y María del Mar García Suárez, del grupo InES.

Al respecto de la línea de Industria 4.0, el diseño de un modelo para la detección del déficit formativo en industria 4.0, proyecto financiado por UNIR, para que las propias empresas puedan identificar sus carencias a nivel formativo para situarse a la vanguardia de las nuevas tecnologías. Además, un proyecto europeo de Erasmus+ , cuya IP es Carolina García Mata, firmado con el Consorcio de Institutos de Ingeniería Civil y el Instituto para la Investigación del Medioambiente y la Ingeniería de Macedonia y las universidades de Lisboa y Belgrado, orientado a detectar las carencias formativas de las empresas en materia de gestión sostenible del agua.

“Involucrarse en la red de trabajo que te ofrece el grupo, te permite aunar conocimientos, trayectorias… Te ayuda a potenciar tu propia línea de investigación y te impulsa a hacer cosas nuevas. Nuestro grupo contribuye con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Naciones Unidas, gracias a la infraestructura de UNIR cada investigador aporta su trabajo para fomentar la sostenibilidad y eso es muy satisfactorio”, indica la profesora Cima. “Ahora más que nunca se pone de manifiesto la importancia de la investigación, algo que quizás no se apreciaba tanto a nivel social. Va a haber un día después y vamos a tener que echar mano de esta investigación, el medioambiente tiene que ocupar un lugar central en la recuperación, si no queremos repetir los errores del pasado”.