El I Festival Nacional UNIR de Teatro Aficionado reúne a ocho compañías para reivindicar la escena amateur

El teatro amateur también existe. Reivindicar el espacio y la relevancia que se merece es el objetivo del I Festival Nacional UNIR de Teatro Aficionado que ha decidido organizar la Universidad Internacional de La Rioja, en colaboración con Teatro del Trébol.

El Festival se celebrará en Madrid, en la sala Arapiles 16, los viernes y sábados del 8 al 30 de abril con la presencia de ochos compañías de la capital madrileña, Majadahonda, Las Rozas, Zamora y Logroño.

El festival dedicará dos de las funciones a la conmemoración de los 400 años de las muertes de Miguel de Cervantes y William Shakespeare: una con Entremeses, del escritor español, y la otra con Las alegres comadres de Windsor, del autor inglés.

El cartel del festival lo componen, además, Tres sombreros de copa, de Miguel Mihura; Los cuernos de Don Friolera, de Valle Inclán; El veneno del teatro, de Rodolf Sirera, La santa enamorada, de Daniel Pérez: Réquiem por todos los hombres, de Antonio Garrigues Walker, y Susana quiere ser decente, de Jorge Llopis.


Este festival es la culminación de un proceso de selección entre cincuenta montajes teatrales de toda España que acudieron a la convocatoria de la UNIR y del que se escogieron las cinco compañías que competirán en el certamen. Otras tres agrupaciones, encabezadas por la del jurista y autor dramático Antonio Garrigues Walker, han sido invitadas por el festival. Además de la compañía de Garrigues Walker, AGW, figuran como invitadas Tirinto & Co de Las Rozas y la Pequeña Compañía de la Fundación Maior de Madrid. El resto de las formaciones competirán por diversos trofeos.

La idea de la Universidad Internacional de La Rioja, según señala el director de Unir Teatro y dramaturgo Ignacio Amestoy, es que el teatro es el mejor lugar de encuentro para sus alumnos, profesores y espectadores interesados por el arte dramático. Y en el propósito de considerar el teatro como el arte que concita las mejores características para una acción y reflexión activa y colectiva, se valora que el teatro aficionado o amateur, que durante décadas ha venido haciéndose en entornos familiares, laborales y escolares, “reúne unas condiciones inmejorables para la creación creativa compartida”.

Y así, añade Amestoy, teniendo como emblema la acción en este campo de una figura destacada de la vida española, como es la del jurista Antonio Garrigues Walker, practicante como autor y director del teatro aficionado durante más de medio siglo, la Fundación Unir se decidió a realizar este I Festival Nacional Unir de Teatro Aficionado, en colaboración con la Fundación Teatro del Trébol, que ha querido fusionar con la convocatoria de Unir su fecunda labor en este terreno.

 

PROGRAMACIÓN

El festival se inaugurará el 8 de abril con Réquiem por todos los hombres, de Garrigues Walker, un montaje de la compañía AGW de Madrid bajo la dirección del propio Garrigues Walker. En él cuatro mujeres y un hombre entrelazan sus historias con desprecio y con ternura, hasta llegar al juicio final. AGW es la compañía que dirige Garrigues desde hace cincuenta años. A lo largo de este periodo han actuado alrededor de setenta actores aunque existe un núcleo duro que ha actuado en un gran número de ocasiones.

El día 9 se representará Susana quiere ser decente, de Jorge Llopis. José María García-Luján dirige a la compañía Tirinto & Co de Las Rozas en esta comedia, en la que dos bandas de atracadores confluyen con el objetivo de robar unas joyas. El grupo teatral lo integran economistas, médicos, arquitectos, farmacéuticos, ingenieros, informáticos y estudiantes.
El 15 de abril subirá a escena la versión de Tres sombreros de copa, de Miguel Mihura, uno de los textos fundamentales del teatro español del siglo XX. Está dirigida por Concha Calderón para la compañía Honda Teatro de Majadahonda. Este grupo se creó en 1980 y ha representado y representa obras de teatro clásico, moderno y contemporáneo. Entre sus últimas funciones se encuentran Historia de una escalera, de Antonio Buero Vallejo; Esta noche se improvisa, de Luigi Pirandello; Nada a Pehuajó, de Julio Cortázar; Fuera de quicio, de José Luis Alonso de Santos, y Un enemigo del pueblo, Henrik Ibsen.

El 16 de abril La Garnacha Teatro de Logroño escenificará Los cuernos de Don Friolera, de Valle Inclán, dirigida por Vicente Cuadrado. Este es uno de los esperpentos escritos por el dramaturgo gallego y en él el personaje de Don Friolera se debate entre sus dos naturalezas: la profesional, como militar, y la humana, como héroe. La Garnacha Teatro se fundó en 1983 en Logroño y desde entonces ha realizado 34 montajes representados en festivales, muestras y programaciones, en todas las Comunidades Autónomas peninsulares. En su currículum figuran espectáculos como El cuarto de Verónica, de Ira Levin; La noche de madame Lucienne, de Copi, nominada al premio Max Revelación; La cornada, de Alfonso Sastre; Don Juan Tenorio, de José Zorrilla, y Macbeth, de Shakespeare.

Los días 22 y 23 de abril estarán dedicados a la conmemoración de los 400 años de la muerte de Cervantes y Shakespeare: La compañía Th3atre_Mad de Madrid, que dirige Diego Jimeno, representará Entremeses (El juez de los divorcios, Los habladores, El viejo celoso y El retablo de las maravillas), del autor de El Quijote. El montaje es una creación colectiva que propone un viaje a la España del Siglo de Oro. Th3atre es una asociación teatral de reciente creación, en 2015, impulsada por estudiantes de la Escuela Municipal de Arte Dramático de Madrid. En este tiempo ha estrenado Canto General, de Pablo Neruda; La zapatera prodigiosa, de Lorca, y El sueño de una noche de verano, de Shakespeare.

Por su parte, la Pequeña Compañía de la Fundación Maior de Madrid presentará su versión de Las alegres comadres de Windsor, del creador de Hamlet, bajo la dirección de Ivette Irene Sánchez Arroyo. La comedia shakespeariana es la única en la que uno de los grandes personajes de su autor, Falstaff, es el protagonista absoluto. Esta compañía echó a andar en 2011 cuando se reunieron un grupo de amigos que querían, según explican, conocer y ofrecer a otros el arte del teatro.

El 29 de abril será el turno de la compañía El Barracón de Madrid, a la que dirige César Gil en El veneno del teatro, de Rodolf Sirera. En ella, un joven actor de moda acude a la casa de un personaje de la alta sociedad, que le propone representar una obra que él mismo ha escrito. El Barracón inició sus actividades como grupo amateur en 2003 y su nombre homenajea a la compañía La Barraca fundada y dirigida por Federico García Lorca. Entre las obras montadas por este grupo madrileño figuran La doble historia del doctor Valmy, de Antonio Buero Vallejo; El beso de la mujer araña, de Manuel Puig; En la ardiente oscuridad, de Antonio Buero Vallejo; Las letanías de Satán, de Charles Baudelaire; La vida es sueño, de Pedro Calderón de la Barca, y Escuadra hacia la muerte de Alfonso Sastre.
El festival concluirá el 30 de abril con La santa enamorada, de Daniel Pérez, con dirección de Indalecio Campo para la compañía La Tijera Teatro de Zamora. Este montaje está dedicado a Teresa de Jesús y, según su autor, tiene un “carácter eminentemente didáctico”. Está basado en parte de su legado literario, con textos de El libro de la vida, Camino de perfección, Libro de las fundaciones o sus Cartas. Con ellos Pérez ha reconstruido el itinerario vital de la monja y escritora “a la vez que sus escritos nos hablan por boca de sus personajes”. “Nuestra intención es que se conozca a la Santa castellana en su distinta actividad como escritora, como mujer y como impulsora de valores espirituales”. La obra la pone en pie La Tijera Teatro, una compañía nacida 1986, y que ha montado de 70 obras, llevadas por toda la geografía española y algunas ciudades y pueblos de Portugal. Entre estos montajes figuran Don Juan Tenorio, de Zorrilla; Canción de Navidad, de Dickens; La decente, de Mihura, y De romances y leyendas por Zamora.
La Universidad Internacional de La Rioja, que en sus seis años de existencia llega a más de 20.000 alumnos, ha considerado el teatro como punta de lanza en su extensión cultural. En este sentido, ha realizado producciones profesionales como La sesión final de Freud, que se representa hasta el 3 de abril en la Sala Arapiles 16, interpretada por Helio Pedregal y Eleazar Ortiz, tras su estreno en el Teatro Español de Madrid en enero de 2015. Además ha estrenado en España la obra, Tomás Moro, una utopía, de Shakespeare y otros isabelinos, o El jardín de los cerezos, de Chéjov. Asimismo, puso en marcha una Escuela de Actores, especializada en el ámbito audiovisual.

 

Venta de entradas de todas las actuaciones del I Festival Nacional de Teatro Aficionado aquí