Universidad Internacional de La Rioja

Un "impresionante" plantel de profesores con el que formarse en Altas Capacidades

La arquitectura fue su primer compañero de baile, pero tras dedicarle varios años de trabajo y de oposiciones a la Hacienda Pública, María Jesús -más conocida como Maque- Salcedo no pudo resistirse a su gran pasión: la enseñanza. Tanto que, en 2012, esta navarra de 40 años decidió dar el paso y reciclarse. Para ello, estudió el Máster de Formación del Profesorado de UNIR con especialidad en Matemáticas y, una vez concluido, empezó a trabajar en el colegio de Fomento Las Tablas-Valverde.

Allí, donde continúa hoy en día, imparte clases de Plástica y Matemáticas en Secundaria y Dibujo Técnico en Bachillerato. “Disfruto enormemente de ser tutora de adolescentes, están en la mejor etapa con muchísimas ilusiones y ganas de cambiar el mundo. Tienen ideas fabulosas, mucha energía y fuerza”, agradece Maque. Pero sus experiencias personales y su inquietud intelectual la acicatearon para continuar su formación. En este caso, en Altas Capacidades.

“Me han interesado de siempre; el potencial de nuestra inteligencia, la forma de trabajar de nuestro cerebro me ha asombrado. En mis alumnos había detectado algún caso y era un tema en el que necesitaba formación así que, tras leer mucho, investigar y asistir a congresos vi la necesidad de una formación completa y con criterio científico”, detalla. Motivos para que “no dudara” en matricularse en el Experto Universitario en Altas Capacidades y Desarrollo del Talento de UNIR en su primera promoción.

Su conocimiento previo de la universidad fue, sin duda, una de las virtudes que la hicieron decantarse por un título que le permitía compatibilizarlo con su profesión, así como contar con la disposición “permanente” de los tutores. Pero el mayor aliciente lo constituyó el claustro. “Unos profesionales impresionantes cuya trayectoria conocía: Roberto Ranz, Déborah Martín y Marta Tourón son magníficos expertos que han sabido transmitirnos maravillosamente parte de su conocimiento y he de hacer una mención especial a Javier Tourón, llevar su nombre asociado al Experto es un verdadero lujo”, agradece.

A ello se le suma el dinamismo del curso, la cantidad de la información aportada, el trabajar en un entorno 3D, “el reflexionar sobre la alta capacidad bajo el prisma del rigor científico y los compañeros, con los que hemos formado un grupo de trabajo para impulsar la atención a los más capaces en nuestras aulas”, reconoce una Maque entusiasmada con los numerosos proyectos en los que está inmersa. “Estoy en redes sociales, tengo un blog y quiero llevar a las aulas todo lo aprendido, contagiar a mis compañeros la pasión por identificar y atender correctamente a nuestros alumnos para no dejar escapar el talento y desarrollar todo su potencial”, adelanta.

Quiero contagiar a mis compañeros docentes la pasión por identificar y atender correctamente a nuestros alumnos para no dejar escapar el talento

Un primer paso el suyo en un largo camino en el que es consciente de que resulta “imprescindible el apoyo del centro y de la dirección para llevar a cabo proyectos de desarrollo del talento; cada docente puede detectar alumnado con un gran potencial y ayudarles, pero para ello es imprescindible ‘saber mirar'”. Una situación de la que ella es muy consciente en una doble vertiente. Tanto como docente como en su papel de madre de dos niñas de 6 y 11 años con alta capacidad. “El Experto me ayudó a entenderlas mejor y conocer las muchas posibilidades que existen para atenderlas correctamente, dentro del aula y en casa, ya que puedo trabajar con sus profesores para desarrollar su potencial al máximo y que sean felices”, agradece.

No obstante, sabe que, en ese sentido, ella es más afortunada que otros padres. “Vivimos anclados en muchos mitos sobre lo que son los alumnos con Alta Capacidad. No se conocen, los colegios no están preparados para atenderles correctamente y no se es consciente de las necesidades educativas específicas que requieren para su correcto desarrollo”, insiste, antes de admitir que la falta de formación docente “es uno de los mayores problemas”.

Por ello vuelca todo su esfuerzo en dar a conocer a este colectivo e impulsar programas de ayuda que “involucren a alumnos y a sus familias, para que ningún estudiante de Alta Capacidad se sienta solo y desatendido, que sigan motivados por su aprendizaje, porque están siendo retados y estimulados”, expresa.