"Practico a diario todo lo aprendido en el Experto en Banca Digital y FinTech"

Desde hace ya tiempo Sonia García Fernández percibía cambios en su ámbito laboral. Las noticias sobre la digitalización de la banca, el uso del Big Data y la Inteligencia Artificial eran cada vez más frecuentes y esta empleada de Caixabank en Santander sabía que es cuestión de tiempo que estas tecnologías transformen el rol de los trabajadores de oficinas bancarias. De esa forma, no solo se busca que asesoren a los clientes -si bien su contacto directo con ellos es cada día menor- si no que también diseñen y produzcan experiencias diferenciadas.

Así que no se lo pensó dos veces y optó por adaptarse a los nuevos tiempos. Y, mientras buscaba una formación adecuada y con reconocimiento en el mundo digital, se “cruzó” en su camino la de UNIR a través del Experto Universitario en Banca Digital y FinTech. “Me daba confianza y acerté”, sostiene esta cántabra natural de Mataporquera, y encantada con la “pasión y forma de abordar los temas” del profesorado, que ha aportado “usabilidad para la vida diaria”.

Para ella, esta formación la ayudó sobre todo a “poner orden”en su forma de pensar y aprender que, en este cambio disruptivo, “la convergencia de lo físico y lo digital permanecerá siempre que sigamos transmitiendo tradición y confianza”. Y es que, más que un título en sí mismo, esta egresada opina que se trata de todo un cambio cultural que afecta a gran parte de las sociedades y se basa en cuatro pilares: Big Data, dispositivos móviles, redes sociales y cloud computing.

Formación “imprescindible”

Un aprendizaje que ella practica “todos los días”, sobre todo a la hora de tratar con los clientes, a los que ahora puede explicar con precisión y conocimiento de causa su nueva relación con la instalación de Apps, las cuales transforman el servicio y atención bancarios, así como la identidad de los clientes y la marca e imagen corporativa. “Esta tecnología vino para ayudarnos y hacernos la vida más fácil, sin olvidar que detrás de este cambio estamos las personas”, sostiene.

De sus palabras se desprende convencimiento en una formación “imprescindible” para los profesionales financieros, para que, de esa forma, “fuera real la evolución exponencial de la banca”. Mientras esto ocurre, ella se enfoca en trasladar a sus clientes “la realidad de este cambio disruptivo con alegría y optimismo”.