Juegos educativos para fomentar el interés por la Ciencia entre los más pequeños

Maestra y filósofa neoplatónica griega que inventó el aerómetro y trabajó sobre el diseño del astrolabio, hidroscopio y el hidrómetro. Con estas pistas, la elección es bastante clara… Efectivamente, se trata de Hipatia de Alejandría. El acertijo lo han resuelto niños de 8 a 10 años. Y lo mismo ocurre si se trata de Metrodora, Louis Fleming, Lise Meitner, Hedy Lamarr o Edward Norton Lorenz. ¿Casualidad? ¿Estudio intensivo? ¿Chivatazo? En absoluto. Simplemente, un juego.

El que han elaborado cuatro profesionales de la Fundación Universitaria Los Libertadores en Bogotá. Se trata de Erika Sofía Olaya, investigadora de la línea de investigación, innovación y emprendimiento, Janeth Arley Palacios, profesora de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, Sandra Milena Villarreal, egresada de Comunicación social y periodismo y Estefanía Leal, compañera investigadora de las anteriores y alumna del  Máster Universitario en Psicopedagogía de UNIR.

Ellas son las artífices de “Pequeños con grandes imaginarios: cómo acercarlos al mundo de la ciencia”, un artículo que recientemente ha sido publicado en la revista científica Comunicar, que ha elegido su labor entre las diez mejores de todos los trabajos (141) recibidos para su número 60, y la mayoría de los cuales han sido descartados por cuestión de espacio.

Todo un logro y reconocimiento a los esfuerzos que las autoras han realizado durante meses, y “más que una distinción” para Estefanía. “Siempre he tenido un interés hacia la investigación educativa y el ser reconocida en una revista internacional implica que te pueden citar como referencia en un trabajo, que seas leída por otros autores y que se cumpla un sueño profesional que solo pasaba por mi cabeza y no creía que se haría realidad tan pronto”, reconoce esta joven egresada en Pedagogía Infantil.

Transformar la percepción “aburrida” de la ciencia

Su exitoso artículo surge como un proyecto de investigación de diseño de estrategias de Ciencia, Tecnología e Innovación para construir conocimiento científico en niños de 8 a 10 años. “La ciencia a esas edades es vista como una asignatura aburrida y de poca motivación, por eso pensamos transformar ese tipo de percepción“, arguye. Y qué mejor forma que aprender jugando.

Una base sobre la que se erige una herramienta educativa pensada para la divulgación y motivación científicas mediante el reconocimiento, a través de diferentes tarjetas biográficas con un alto contenido gráfico y el juego de cartas “Sapiencia”, de personajes relevantes y sus contribuciones.

De esa forma, los jóvenes estudiantes pueden conocer el perfil y contexto del personaje, sus aportes al conocimiento o los impactos en el desarrollo tecnológico, los reconocimientos y premios otorgados y las barreras o limitaciones contextuales que enfrentaron.

Aprendizaje “para la vida”

Todo un punto de partida para fomentar el interés infantil por las profesiones STEAM y por la investigación, la verdadera pasión de Estefanía. A sus 24 años, y tras una reciente experiencia como docente provisional de pre-jardín (niños entre los 3 y 4 años) en la Secretaría de Educación del Distrito, tiene claro su futuro. El cual pasa por culminar su actual Maestría en Psicopedagogía en el itinerario Social y Laboral de UNIR.

“Está encaminada a mi sueño profesional hacia la investigación, el diseño de proyectos y la docencia universitaria”, recalca, inmersa en el estudio de asignaturas cuyo contenido “me ha permitido acercarme a temas, conceptos, programas e iniciativas nuevos sobre la formación en la infancia, lo que posibilita el desarrollo de nuevas ideas profesionales que quisiera llevar a cabo con mi alumnado”.

Elegida como representante de sus compañeros en esta titulación por su “buen desempeño académico”, las recomendaciones de conocidos y la metodología virtual para obtener una formación “personalizada y práctica” fueron las claves que decantaron su actual elección formativa. La misma que, asegura, le está sirviendo “de aprendizaje para la vida, formarme como ser humano y capacitarme para una sociedad en constante cambio que cada vez exige nuevas competencias, retos y desafíos”.

No teme a un futuro marcado por el tiempo invertido en la consulta, análisis, crítica y reflexión propios de la investigación y necesarios para descubrir “cosas nuevas” y abrir puertas a “gran variedad de información”. De esa forma, podrá hacer realidad su deseo de ser una docente universitaria “que participa en proyectos de investigación, crea artículos científicos, viaja por Colombia y por todo el mundo para conocer culturas y enriquecer experiencias de vida”. Los primeros pasos ya los ha dado.