Cómo el Blockchain ayudó a Juan Navas a reinventar su trayectoria laboral

Son muchas las voces que ensalzan las bondades y la innovación que implica Blockchain. Pero la revolucionaria -y cada vez más demandada- tecnología puede incluso contribuir a reinventar la trayectoria laboral y profesional. Que se lo pregunten si no a Juan Navas, un granadino de 54 años que hace poco más de medio año se hallaba en paro.

Sus conocimientos de programación y su interés por todo lo que rodea al Blockchain le animaron a inscribirse en el Experto Universitario en Desarrollo de Aplicaciones Blockchain de UNIR, que cuenta con la, hasta la fecha, única certificación CCII de Desarrollador Blockchain Alastria.

Su objetivo, ampliar su formación en torno a esta tecnología tan “disruptiva”, ahondar en un contenido práctico y obtener un título universitario válido como acreditación ante las empresas. Pero no le hizo falta ni terminar los estudios para que el trabajo llamara a su puerta ante la “enorme” satisfacción de este granadino residente en Alcalá de Henares.

A mi edad es difícil encontrar trabajo y, en ese sentido, Blockchain me ha ayudado bastante. Es cierto que  aún no hay mucha oferta de puestos de trabajo, pero tampoco hay apenas candidatos. Y no piden cinco años de experiencia, puesto que entonces no existía Blockchain/ethereum”, reconoce.

La importancia de la acreditación oficial

Su preparación fue determinante para que una pequeña start up con sede en Estados Unidos deseara contar con él en su plantilla. Allí, su experiencia contribuye al desarrollo de productos propios que dan servicio, como la inversión en cripto moneda basada en robots de trading, así como a su tienda y agencia de viajes online, en las que también se pueden pagar con dichas cripto monedas.

“He orientado mi carrera profesional a Blockchain porque va a ser una tecnología disruptiva en ciertos sectores en los que transformará las relaciones entre los clientes y vendedores, agilizará las operaciones y reducirá los costes”, asegura convencido del potencial de una materia “en la que está casi todo por hacer”. “Casi nadie tiene experiencia real, por lo que es importante acreditar los conocimientos con una titulación oficial”, aconseja, satisfecho de haber tomado esta decisión y retornar a la universidad.

Posibilidades futuras para multitud de sectores

“Me ha enriquecido por volver a asumir el reto de la formación académica y me ha ayudado a asentar y ampliar conocimientos sobre Blockchain. Por ejemplo, síntoma de su aún inmadurez es que hay herramientas que fallan o cambian de funcionalidad a menudo y el ir de la mano de expertos que están al día te indica qué puedes hacer y qué no”, razona.

Y es que el futuro del Blockchain está repleto de posibilidades para sectores como pueden ser la banca, el comercio, la logística, el transporte o la salud, entre otros. “En unos años, las empresas que hayan adaptado sus operaciones con clientes y suministradores a blockchain tendrán una clara ventaja competitiva”, advierte, más que convencido de que también los usuarios deberán interaccionar con todo ello. Y no duda en ejemplificarlo claramente. “El estado actual de Blockchain es equiparable al de Internet a finales de los 80 y, en los próximos cinco o diez años su desarrollo promete ser impresionante para hacerla más rápida, económica y con mayor capacidad”.