Andrea Vilaró, jugadora de baloncesto de la selección española: “Estudiar en UNIR me ha permitido cumplir otra meta”

Andrea Vilaró

Desde pequeña, a Andrea Vilaró Aragonés (Barcelona, 1993) le quedó marcado a fuego una lección de su madre: “El trabajo bien hecho siempre tiene recompensa”. Y para ella, que hoy es una deportista de primer nivel internacional, jugadora profesional de baloncesto de la selección española y del Perfumerías Avenida de Salamanca, ese consejo le permitió alcanzar grandes metas en su vida.

No solo en el ámbito del deporte, sino también a nivel personal. Además de su pasión por el baloncesto, Vilaró siempre tuvo una vocación: la de ser docente. Este año se graduó en el Grado en Maestro en Educación Infantil de UNIR. Fue otro sueño cumplido.

Entre partidos en la élite profesional, exigentes entrenamientos y viajes, la talentosa escolta internacional (una de las jugadoras con mayor progresión, que cuenta en su palmarés con cinco medallas doradas) pudo estudiar en línea una carrera universitaria. Era una de sus cuentas pendientes durante años.

-¿Cuándo despertó tu vocación de ser maestra?

-Desde niña sentía que me gustaría enseñar cuando fuese adulta. Si me hacían la típica pregunta “¿Qué vas a hacer cuando seas mayor?”, respondía siempre: “maestra”. Me gustan mucho los niños y poder enseñar. Al ir creciendo, me di cuenta de que se me daba muy bien interactuar con ellos. Entonces supe que en algún momento de mi vida tendría que darme una oportunidad de concretar esa vocación.

-¿Y el baloncesto también apareció como tu otra gran pasión en la niñez?

Sí. Desde niña comencé a jugar al baloncesto. Empecé a ir a clubes, pero mi familia siempre me aconsejaba que además estudiase una carrera universitaria cuando fuese más grande. Entonces, un buen día decidí que intentaría compaginar las dos cosas. Y así fue como me matriculé en el Grado de Educación Infantil de UNIR. Sabía que la vida de un deportista profesional suele culminar a los 32 o 33 años, por lo que después uno puede emprender otros caminos.

-¿Por qué elegiste estudiar en UNIR?

-El baloncesto profesional requiere muchas horas de entrenamientos y viajes. Eso me imposibilitaba estudiar en una Universidad presencial. Una amiga me comentó que se había matriculado en un grado de magisterio en una universidad en línea, que era UNIR, y que estaba muy contenta con la experiencia. Tras informarme sobre la metodología de la Universidad, no lo dudé y me apunté al Grado de Educación Infantil.

-¿Cómo ha sido tu experiencia en la Universidad?

-Ha sido realmente muy buena. UNIR ofrece una metodología de estudios flexible. Esto favorece a personas que, como en mi caso, no tienen demasiado tiempo para acudir a un aula presencial todos los días. Tú puedes estudiar en UNIR cuando quieras, bajarte las clases (que quedan grabadas) y organizar mejor tus tiempos. Para mí eso era fundamental.

-¿Qué es lo que más destacas de su metodología 100 por ciento en línea?

-Ofrece todas las facilidades para que un estudiante pueda continuar con una formación universitaria de calidad, a pesar de tener que afrontar obligaciones laborales y familiares, o practicar un deporte profesional. Me ha encantado la biblioteca virtual, la manera en que se presentan y suministran los apuntes y temarios. En definitiva, la flexibilidad. En UNIR tienes un seguimiento de trabajos, foros virtuales, la asistencia de tutores… todo eso me ha ayudado mucho.

  -¿Cómo puede una deportista de élite compaginar su actividad con una carrera universitaria?

-Entrenaba cuatro horas al día y tenía que viajar mucho para jugar partidos. Pero siempre me llevaba el ordenador portátil. Entre descansos, tiempo libre, trayectos y en los hoteles, me iba bajando las clases. Eso me ha ayudado muchísimo para avanzar en la carrera. Esta es una enorme ventaja que pocas universidades ofrecen. El sistema de enseñanza de UNIR es muy práctico. La plataforma para cursar en línea facilita el aprendizaje y motiva al alumno. Y la formación me ha parecido muy completa. Yo tenía claro que quería graduarme, por más que me llevara más tiempo finalizar el Grado. Con esfuerzo, organización, perseverancia y tenacidad, pude compaginar mi actividad y los estudios.

-¿Recomendarías a otras personas, que tienen una intensa actividad profesional como la tuya, seguir reciclándose en su formación?

-Por supuesto. El mensaje que les daría es: “Si tú quieres, vas a poder hacerlo”. La educación online permite todas estas posibilidades. Creo que representa una inmensa oportunidad para la gente que está trabajando. Principalmente, para aquellos que empezaron a hacerlo desde muy jóvenes y fueron postergando el sueño de cursar una carrera universitaria. UNIR ofrece esa flexibilidad, que resulta ideal en estos casos.

-¿Qué es más difícil, tener que soportar un marcaje asfixiante de un rival en un partido de baloncesto de máximo nivel, o prepararte para un examen universitario?

-Uhh… (risas) Yo creo que es más difícil lo del baloncesto, porque al final el rival siempre te puede sorprender. Si preparas bien un examen, aprobar depende solo de ti, por mucho que un profesor te lo ponga difícil, con preguntas complicadas. De todas formas, uno debe siempre estar preparado para todo: ya sea un marcaje muy duro o un examen difícil. La clave es prepararte adecuadamente para que en ningún caso te sorprendan.

-2019 fue un año soñado para ti: te convocaron a la selección española y fichaste por el Perfumerías Avenida de Salamanca. En 2020 te graduaste de maestra de Infantil. ¿Cuáles son las próximas metas?

-En lo deportivo, por el tema del Covid, ahora está todo en el aire. Pero a mí me gustaría volver a destacarme en mi club, realizar una gran temporada y entrar en la próxima convocatoria de la selección. El verano próximo hay europeos y Juegos Olímpicos.

-Una vez que termine tu carrera deportiva, ¿te imaginas ejerciendo la docencia?

-Es una de las cosas que más me gustarían. La etapa del confinamiento por la pandemia me ha ayudado a reflexionar y proyectar cómo sería mi vida después del deporte. He estado imaginando mi clase con niños, la manera en que impartiría la docencia y cómo organizaría todo.

-Y en lo personal, ¿cuál es tu máximo sueño?

-Más adelante, me encantaría ser madre. Eso lo tengo claro, porque me encantan los niños. Pero no sé dentro de cuántos años. Todo depende de cómo me encuentre cuando finalice mi carrera deportiva. A partir de ahí, formar una familia seria mi máximo sueño.